
Es la primera pregunta de casi todas las visitas, y merece una respuesta mejor que un "depende". Depende, sí, pero de cosas concretas que se pueden nombrar. Aquí tienes los plazos que manejamos en consulta, por fase y por tendón, y lo que hace que tu caso vaya más rápido o más lento.
El marco completo del tratamiento está en la guía del tratamiento de las tendinopatías. Aquí vamos solo a los tiempos.
Los plazos, en cuatro escenarios
| Situación | Plazo orientativo | Qué esperar |
|---|---|---|
| Tendón reactivo: dolor de pocas semanas tras un cambio de carga | 4 a 6 semanas | Recuperación completa si se ajusta la carga a tiempo |
| Tendinopatía instaurada: meses de evolución | 3 a 6 meses | Mejora clara a las 6 u 8 semanas, consolidación después |
| Tendinopatía insercional o de años de evolución | 6 a 12 meses | Más lenta, pero responde igual si se completa el programa |
| Retorno completo al deporte de impacto | Suma 4 a 8 semanas | Corresponde a la fase elástica y a la reintroducción |
Por qué el tendón es lento
No es mala suerte ni es que lo estés haciendo mal. El tendón es un tejido con poca vascularización y un recambio de colágeno muy lento. El músculo nota los cambios de un programa de fuerza en tres o cuatro semanas; el tendón necesita meses para que su matriz se reorganice.
De ahí el número que conviene interiorizar: al menos 12 semanas de carga para que el tejido se adapte. Ese suelo no lo baja ningún tratamiento, ninguna máquina y ninguna infiltración. Cualquiera que te prometa resolver una tendinopatía de dos años en cinco sesiones te está hablando de calmar el dolor, que no es lo mismo que recuperar el tendón.
Plazos tendón por tendón
| Tendinopatía | Plazo habitual | Por qué |
|---|---|---|
| Aquílea de la porción media | 3 a 6 meses | Responde bien a la carga progresiva |
| Aquílea insercional (en el talón) | 6 a 12 meses | Se suma el componente de compresión contra el hueso |
| Rotuliana | 3 a 6 meses | Vuelta al salto y al cambio de dirección al final |
| Supraespinoso y manguito | 3 a 6 meses | Depende mucho del control de la escápula |
| Calcificante de hombro | Muy variable | Puede reabsorberse sola, con crisis agudas por el camino |
| Epicondilitis | 3 a 6 meses | Buen pronóstico, pero rara vez en menos de 3 meses |
| Epitrocleítis | 3 a 6 meses | Se alarga si hay nervio cubital implicado |
| Glútea | 3 a 6 meses, hasta 12 | Mejora antes el dolor nocturno que la función |
| Isquiotibial proximal | 3 a 6 meses o más | De las más lentas, con compresión al sentarse |
| Tibial posterior | 3 a 6 meses | Necesita además trabajo del pie y de la pisada |
| De Quervain | 6 a 12 semanas | De las más rápidas si se controla el gesto que la provoca |
| Fascitis plantar | 3 a 6 meses | No es tendón, pero sigue la misma lógica de carga |
Que valoremos en qué punto está tu tendón
Qué alarga el proceso
- El tiempo que lleva doliendo. Es el factor que más pesa. Seis meses de evolución no se recuperan al mismo ritmo que seis semanas.
- Haber estado meses sin cargar. El reposo prolongado deja el tendón con menos capacidad de la que tenía, así que hay que recuperar primero lo perdido.
- La edad y la menopausia, que afectan a la calidad del tejido.
- Diabetes, colesterol alto y sobrepeso: los factores metabólicos empeoran el pronóstico de todos los tendones.
- El tabaco, por su efecto sobre la nutrición del tejido.
- Infiltraciones de corticoide repetidas, que empeoran el resultado a medio plazo. Lo desarrollo en la guía sobre la infiltración de corticoide.
- No controlar la carga de fuera. El mejor programa del mundo no compensa dos partidos semanales que disparan el dolor.
Cómo saber si vas bien aunque todavía duela
Los pacientes se desaniman a las seis semanas porque siguen notando el tendón. La pregunta correcta no es si duele, sino si la tendencia sube. Estos son los hitos que buscamos:
- Semanas 1 a 3: el dolor deja de empeorar y las noches o el arranque de la mañana mejoran algo.
- Semanas 4 a 8: toleras más carga en el ejercicio, el dolor tarda más en aparecer durante la actividad y la rigidez matinal dura menos.
- Semanas 8 a 12: haces gestos que antes evitabas, y el dolor pasa de limitarte a molestarte.
- A partir de 12 semanas: reintroducción de impacto, velocidad o carga alta según tu caso.
Que haya semanas peores dentro de esa curva es lo normal. Lo que no es normal es no haber cambiado nada en seis semanas: eso pide revisar el plan.
Qué no acelera nada
- El reposo. Baja el dolor y baja la capacidad. Al volver, el tendón está peor preparado que antes.
- Los antiinflamatorios. Analgesia de unos días, y su uso prolongado puede interferir en la adaptación del tejido.
- Acumular sesiones de máquina sin ejercicio. Alivio que dura lo que dura la sesión.
- Repetir ecografías para ver cómo va. La imagen tarda mucho más en cambiar que los síntomas, y verla peor de lo que te encuentras solo genera miedo.
Mi opinión como fisioterapeuta
Dar el plazo real en la primera visita es incómodo y es lo más útil que puedo hacer. Cuando alguien empieza un programa creyendo que en tres semanas estará bien, lo abandona en la cuarta, y ese abandono es la causa número uno de tendinopatías que duran años. Cuando esa misma persona sabe desde el principio que hablamos de tres a seis meses con altibajos, lo termina.
Así que si te han dicho que en cinco sesiones estás recuperado de un tendón que lleva un año doliendo, ese plazo no se sostiene. Y si te han dicho tres meses, ese plazo sí se corresponde con un tratamiento bien planteado.
Puedes pedir valoración de fisioterapia en Barcelona o de fisioterapia en Madrid. Si tu caso lleva años, empieza por casos complejos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué tarda tanto un tendón?
Porque es un tejido con poca vascularización y un recambio de colágeno muy lento comparado con el músculo. El músculo se adapta en semanas, el tendón necesita meses. A eso se suma que la mayoría de las tendinopatías llegan a consulta después de meses de evolución, y el tiempo que llevan doliendo es uno de los factores que más alarga la recuperación.
¿Hay algo que acelere el proceso?
Empezar antes y cargar bien. Nada más ha demostrado acortar los plazos de forma consistente. Las técnicas pasivas ayudan a bajar el dolor para poder entrenar más y mejor, y en ese sentido indirecto sí ayudan, pero ninguna hace que el tendón se adapte más rápido de lo que le permite su biología.
¿Cómo sé si voy bien si todavía me duele?
Mirando la tendencia, no el día. Vas bien si cada semana toleras un poco más de carga que la anterior, si la rigidez de la mañana dura menos y si el dolor tarda más en aparecer durante la actividad. Que siga doliendo a las seis semanas es normal; que no haya cambiado nada en seis semanas, no.
¿Cuánto tardaría si no hago nada?
Mucho más, y con peor final. Muchas tendinopatías fluctúan durante años en un ciclo de parar, mejorar, volver y recaer, porque el reposo baja el dolor y a la vez baja la capacidad del tendón. Es la razón por la que tanta gente lleva dos o tres años con la misma molestia.
¿Puedo hacer deporte durante la recuperación?
Casi siempre sí, ajustando volumen e intensidad y quitando el gesto concreto que dispara el dolor. Parar del todo no acorta plazos: los alarga, porque llegas al final del proceso con menos capacidad de la que tenías.
¿Por qué el mío va más lento que el de otra persona?
Los factores que más alargan son el tiempo que lleva doliendo, la edad, la diabetes y las alteraciones del colesterol, el sobrepeso, el tabaco, la menopausia y haber pasado meses sin cargar el tendón. Con dos o tres de esos factores, los plazos se estiran de forma previsible.
¿Y si a los 3 meses sigo igual?
Entonces hay que revisar el plan, no repetirlo. Las causas más frecuentes son que la carga se ha quedado corta, que no se ha progresado, que sigue habiendo un gesto irritante sin controlar o que el diagnóstico no era el correcto. Una reevaluación a fondo suele encontrar cuál de las cuatro es.