
Si en una ecografía o una radiografía te han visto una calcificación en el hombro, o llevas una temporada con un dolor que no te deja dormir de lado, esta guía es para ti. Te explico qué es exactamente la tendinitis calcificante, por qué pasa por fases tan distintas (incluida una crisis de dolor muy intenso que, aunque no lo parezca, es buena señal) y cómo la tratamos en consulta con ejercicio, terapia manual y técnicas.
¿Qué es la tendinitis calcificante de hombro?
Es la formación de depósitos de calcio dentro de los tendones del manguito rotador, sobre todo en el supraespinoso, el tendón que pasa por la parte alta del hombro. No es "óxido" ni desgaste: es un proceso activo en el que algunas células del tendón se transforman y fabrican calcio, y que en la mayoría de los casos el propio cuerpo acaba revirtiendo.
Aparece sobre todo entre los 30 y los 60 años, es algo más frecuente en mujeres y muchas veces surge sin una sobrecarga clara que lo explique. Y un mito que conviene desmontar cuanto antes: no tiene nada que ver con el calcio de la dieta.
¿Es lo mismo que una tendinitis del supraespinoso "normal"?
No exactamente. La tendinopatía del supraespinoso habitual es un problema de carga: un tendón al que se le ha pedido más de lo que podía asumir en ese momento. La calcificante tiene su propio ciclo, con fases bastante bien definidas, y puede doler de forma muy distinta según en cuál estés.
Las tres fases: formación, reposo y reabsorción
Entender las fases es entender tu dolor:
Fase de formación
El calcio se va depositando poco a poco en el tendón. Puede dar molestias leves e intermitentes… o absolutamente nada.
Fase de reposo
El depósito ya está formado y estable. Es la fase que puede dar un dolor mecánico parecido al de cualquier tendinopatía: molesta al levantar el brazo, en los gestos por encima de la cabeza y al dormir de lado, porque el "bulto" de calcio sobrecarga el tendón y roza en el arco del movimiento.
Fase de reabsorción: la crisis que asusta (y que es buena señal)
En un momento dado, el cuerpo decide eliminar el depósito: llegan vasos y células "limpiadoras", el calcio se ablanda y la presión dentro del tendón sube de golpe. El resultado es la famosa crisis hiperaguda: un dolor intensísimo que se instala en horas, que no deja mover el brazo ni dormir, sin golpe ni esfuerzo que lo explique. Hay pacientes que acaban en urgencias pensando que se han roto algo.
Asusta mucho, pero es importante que sepas esto: la crisis significa que tu hombro se está limpiando. Suele durar de unos días a dos o tres semanas y, una vez pasa, la mayoría de los pacientes entra por fin en la fase de mejoría franca.
Síntomas: cómo reconocerla
- Dolor en la cara externa del hombro, hacia el deltoides, al levantar el brazo o llevar la mano a la espalda.
- Dolor nocturno: dormir sobre ese hombro se vuelve imposible en las fases malas.
- Arco doloroso: molesta sobre todo en la parte media del recorrido al subir el brazo.
- En la fase de reabsorción, dolor intenso y constante, incluso en reposo, de inicio rápido.
| Fase | Qué notas |
|---|---|
| Formación | Molestia intermitente al usar el brazo, o ningún síntoma |
| Reposo | Dolor mecánico con los gestos por encima de la cabeza; noches incómodas |
| Reabsorción | Crisis de dolor intenso de inicio rápido, incluso en reposo; de días a 2-3 semanas |
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- Hombro caliente, hinchado y con fiebre: hay que descartar una infección articular.
- Dolor de brazo izquierdo con opresión en el pecho, sudoración fría o palpitaciones, sobre todo al esfuerzo: urgencias médicas.
- Caída con deformidad o incapacidad total de mover el brazo.
- Pérdida de fuerza o sensibilidad que avanza rápido.
La crisis de reabsorción puede parecer alarmante por la intensidad del dolor, pero no cursa con fiebre ni viene de un golpe. Ante la duda, consulta siempre: diferenciarlo es rápido.
¿Cómo se diagnostica?
La ecografía es la prueba de referencia: localiza el depósito, mide su tamaño y orienta sobre la fase en la que está; la radiografía también lo muestra bien. Ahora, un matiz que repito mucho en consulta: hay muchas personas con calcificaciones en el hombro que no tienen ningún dolor. Que aparezca calcio en tu imagen no significa automáticamente que sea el culpable de tus síntomas: se trata al paciente, no a la imagen. Por eso la exploración (movilidad, fuerza, qué gestos reproducen tu dolor) manda sobre el informe.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más puede parecer una calcificación?
Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importa por dónde duele, cuándo aparece y con qué gestos cambia: la tendinitis calcificante de hombro se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.
| Cuadro | La pista que lo delata |
|---|---|
| Tendinopatía del supraespinoso sin calcio | Dolor de carga clásico, sin crisis hiperagudas; la ecografía no muestra depósito |
| Hombro congelado | Rigidez global: tampoco deja que otra persona te mueva el hombro; la calcificante duele pero suele permitir más movimiento pasivo |
| Dolor de hombro inespecífico o referido del cuello | Varía con posturas y movimientos del cuello; la exploración del hombro es casi normal |
| Infección o gota articular | Hombro caliente e hinchado con fiebre o malestar general → médico sin esperar |
Tratamiento: ejercicio, terapia manual y técnicas
El tratamiento conservador es la base y la mayoría de los pacientes no necesita nada más. En la clínica lo organizamos por fases:
Fase 1: Controlar el dolor
Educación (saber en qué fase estás quita mucho miedo), ajuste de cargas sin reposo absoluto, terapia manual del hombro y la zona escapular, y neuromodulación en Barcelona o neuromodulación en Madrid cuando el dolor es alto. Si la musculatura de alrededor se defiende con contracturas (trapecio, deltoides), la punción seca en Barcelona y la punción seca en Madrid ayudan a desactivarlas. En plena crisis de reabsorción el objetivo es pasar los días malos: medicación pautada por tu médico, frío local y posiciones de descarga.
Fase 2: Recuperar movimiento y fuerza
Movilidad progresiva y trabajo de fuerza del manguito rotador y la escápula, subiendo la carga según tolerancia. Un hombro fuerte convive mucho mejor con el depósito mientras el ciclo se completa.
Fase 3: Volver a tus cargas
Gestos por encima de la cabeza, deporte y exigencias del trabajo reintroducidos de forma gradual, con un plan corto de mantenimiento para consolidar lo ganado.
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¿Y si no mejora? Lavado y ondas de choque
Cuando el dolor se enquista pese a un tratamiento bien hecho, hay dos opciones con buen respaldo en la evidencia actual que valoramos y, si es necesario, derivamos al especialista:
- Lavado (punción-aspiración del depósito): con control ecográfico y anestesia local, el médico pincha la calcificación, la fragmenta y la aspira. Tiene especial sentido en depósitos grandes o en crisis muy dolorosas que no terminan de resolverse.
- Ondas de choque: ayudan a fragmentar el calcio y a estimular su reabsorción, sobre todo en la fase de reposo con dolor mecánico persistente.
La cirugía es excepcional: se reserva para los poquísimos casos que no responden a nada de lo anterior.
Ejercicios para empezar hoy en casa
Fuera de la crisis aguda, puedes empezar con estos tres, siempre sin pasar de una molestia leve:
- Péndulos: inclínate apoyando la mano sana en una mesa y deja el brazo afectado colgando; dibuja círculos pequeños y relajados. 1 minuto, 2-3 veces al día.
- Elevación asistida en pared: desliza la mano por la pared hacia arriba hasta donde el dolor lo permita y baja despacio. 10 repeticiones, 2-3 veces al día.
- Isométrico de separación: de pie de lado junto a una pared, con el brazo pegado al costado, empuja el codo contra la pared como si quisieras separar el brazo del cuerpo, sin que llegue a moverse. Aguanta 10 segundos con una fuerza cómoda. 8 repeticiones, 1-2 veces al día.
Regla de oro: si un ejercicio dispara el dolor o estás en plena crisis, para y consúltanos.
¿Cuánto tarda en curarse?
- El ciclo completo de la calcificación puede durar meses, a veces más de un año, pero no todo ese tiempo duele.
- La crisis de reabsorción suele concentrarse en unos días a 2-3 semanas.
- Con tratamiento, la mayoría recupera su vida normal en 6-12 semanas desde la fase más dolorosa.
- El calcio puede tardar en desaparecer de la imagen bastante más que el dolor: no esperes a que la ecografía esté "limpia" para volver a tu vida.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Dejar de mover el brazo durante semanas | Movimiento dentro de lo tolerable desde el principio; el hombro rígido duele más |
| Obsesionarse con que "el calcio siga ahí" en cada ecografía | Mandan tus síntomas y tu función, no la imagen |
| Dejar los lácteos o tomar suplementos "para el calcio" | La dieta no es la causa; mantén tu alimentación habitual |
| Encadenar infiltraciones sin un plan de ejercicio | Las técnicas puntuales ayudan, pero la fuerza es lo que sostiene el resultado |
| Aguantar meses con dolor limitante "a ver si baja solo" | Valoración, plan por fases y, si no avanza, derivación para lavado u ondas de choque |
Mi opinión como fisioterapeuta
La tendinitis calcificante es uno de los cuadros que más agradezco explicar bien, porque el paciente suele llegar asustado y el pronóstico natural es bueno. Durante la crisis, por intenso que sea el dolor, casi siempre precede a la mejoría. Mi consejo es que no midas tu evolución por la ecografía sino por lo que puedes hacer, que no dejes de mover el brazo y que, si a los 3-4 meses el dolor sigue mandando en tu día a día, pidamos ayuda al especialista para un lavado o unas ondas de choque sin dramatismos: son buenas herramientas cuando se usan en el momento adecuado.
La calcificante es la tendinopatía con más peso de tratamiento pasivo (es donde mejor funcionan las ondas de choque), pero el trabajo de fuerza posterior sigue siendo lo que evita la recaída. Lo desarrollo en el tratamiento de las tendinopatías por fases.
Preguntas frecuentes sobre la tendinitis calcificante de hombro
¿La calcificación del hombro se quita sola?
En muchos casos sí: el propio cuerpo la reabsorbe, sobre todo tras pasar la fase de reabsorción. El tratamiento no "disuelve" el calcio, pero controla el dolor y mantiene el hombro móvil y fuerte mientras el ciclo se completa, que es lo que más pesa en el resultado.
¿Tiene que ver con el calcio de la dieta?
No. Tomar más o menos lácteos ni provoca ni elimina la calcificación: es un proceso local del tendón, no un exceso de calcio en sangre. No dejes de tomar calcio por esto; tus huesos lo necesitan.
¿Por qué me duele más por la noche?
Al dormir de lado comprimes el tendón afectado, y en las fases con componente inflamatorio el dolor nocturno aumenta por sí solo. Prueba a dormir sobre el otro lado abrazando una almohada o boca arriba con el brazo apoyado en un cojín.
¿Qué es la crisis de reabsorción y cuánto dura?
Es un episodio de dolor muy intenso, de inicio en horas y sin golpe que lo explique, que aparece cuando el cuerpo empieza a eliminar el depósito de calcio. Suele durar de unos días a dos o tres semanas y, aunque asusta, es buena señal: anuncia la fase final del proceso. Se pasa con control del dolor y sin forzar el hombro.
¿Cuándo se plantean las ondas de choque o el lavado?
Cuando el dolor persiste meses pese a un tratamiento conservador bien hecho. Las ondas de choque encajan sobre todo en la fase de reposo con dolor mecánico persistente; el lavado, en depósitos grandes o crisis muy dolorosas que no terminan de resolverse. En ambos casos te derivamos al especialista y después seguimos con la readaptación.
¿Puedo entrenar con una calcificación en el hombro?
Sí, fuera de la crisis aguda: ajustando los gestos por encima de la cabeza y las cargas que reproducen tu dolor. Un hombro fuerte convive mucho mejor con el depósito, así que el ejercicio bien dosificado es parte del tratamiento, no un riesgo.