Lesión de menisco: cómo reconocerla y cuándo hay que operar

Por Enric Gallofré · Fisioterapeuta y Osteópata · Col. nº 11099 · Última revisión:

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Respuesta corta: La lesión de menisco da dolor en la línea de la articulación, al girar con el pie apoyado y al agacharse, con hinchazón horas después y a veces chasquidos o bloqueo. Hay dos tipos muy distintos: la rotura traumática, de un giro en una rodilla joven, y la degenerativa, que aparece con los años sin un gesto claro.

Esa diferencia decide el tratamiento más que la forma de la rotura: las degenerativas se tratan con fisioterapia, porque operarlas no da mejores resultados; la cirugía se reserva para el bloqueo, las roturas traumáticas inestables en jóvenes y los casos que no mejoran.

Cuando se opera, conservar el menisco con una sutura protege el cartílago a largo plazo.

Tipos de tratamiento para lesiones de menisco: tratamiento en nuestra clínica de fisioterapia

Los meniscos son dos medias lunas de cartílago fibroso que amortiguan y reparten la carga entre el fémur y la tibia. Se lesionan de dos maneras muy distintas: de golpe, con un giro, en una rodilla joven; o poco a poco, con los años, en una rodilla que no ha hecho nada especial. Y esa diferencia importa más que el tipo de rotura que aparece en la resonancia.

Esta guía va de esa diferencia, de cómo se reconoce una lesión de menisco y de cuándo hay que operar y cuándo no, que es la duda que trae a casi todo el mundo.

¿Qué es una lesión de menisco?

Cada rodilla tiene dos meniscos, el interno y el externo, encajados entre el fémur y la tibia. Reparten el peso sobre una superficie mayor, amortiguan el impacto y ayudan a estabilizar la articulación. Solo su tercio externo tiene riego sanguíneo; el resto se nutre del líquido de la articulación, y eso condiciona qué roturas pueden cicatrizar y cuáles no.

Hay dos tipos de lesión que conviene separar desde el principio:

  • Rotura traumática. Un giro con el pie apoyado, una entrada, una caída esquiando. Rodilla joven, menisco sano hasta ese momento, dolor e hinchazón claros en las horas siguientes. A menudo se acompaña de una lesión de ligamento.
  • Rotura degenerativa. El menisco pierde elasticidad con los años y se fisura con gestos cotidianos: agacharse, levantarse de una silla baja. Frecuente a partir de los 40 o 50, muchas veces sin recordar cuándo empezó, y a menudo asociada a los primeros cambios de artrosis. Muchas de estas roturas no dan síntomas.

Síntomas: cómo reconocerla

  • Dolor en la línea de la articulación, en la cara interna con más frecuencia, o en la externa. Se localiza bien con un dedo.
  • Duele al girar con el pie apoyado, al agacharse del todo y al subir o bajar escaleras.
  • Hinchazón que aparece horas después del gesto, no de inmediato; si la rodilla se hincha en minutos, hay que pensar en ligamento o fractura.
  • Chasquidos, pellizcos o sensación de que algo se engancha al mover la rodilla.
  • Bloqueo: la rodilla se queda sin poder estirarse del todo. Es el síntoma que cambia el tratamiento.
  • Sensación de fallo, más por el dolor que por inestabilidad.

Causas y factores de riesgo

  • Deportes de giro y pivote: fútbol, baloncesto, esquí, pádel.
  • Edad, por la pérdida de elasticidad del menisco a partir de la cuarta década.
  • Trabajo en cuclillas o de rodillas de forma repetida.
  • Lesiones previas de ligamento, sobre todo del cruzado anterior: una rodilla inestable castiga el menisco.
  • Artrosis incipiente, que acompaña a muchas roturas degenerativas.
  • Menisco discoide, una forma congénita más ancha y más frágil, casi siempre en el externo.

Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar

  • La rodilla se ha quedado bloqueada y no se estira del todo.
  • Se ha hinchado mucho en los primeros minutos tras el gesto, o no puedes apoyar.
  • Deformidad, o sensación de que la rodilla se ha salido y ha vuelto.
  • Rodilla caliente, roja e hinchada, con o sin fiebre.
  • Pantorrilla hinchada, caliente y dolorida.
  • Pie frío, pálido o con hormigueo tras el traumatismo.

¿Cómo se diagnostica?

La historia y la exploración orientan bien: el gesto o su ausencia, el dolor a la presión sobre la línea articular, y las maniobras que comprimen y giran el menisco reproducen el dolor o el chasquido. La resonancia confirma la rotura, su localización y su patrón, y descarta lesiones asociadas de ligamento y de cartílago. La radiografía se pide para valorar si hay artrosis, que cambia el enfoque en las roturas degenerativas.

Una advertencia: la resonancia encuentra roturas de menisco en muchas rodillas sin síntomas, sobre todo a partir de los 50 años. Que aparezca una rotura no significa que sea lo que duele; hay que ponerla en relación con la exploración.

Diagnóstico diferencial: ¿qué más puede doler en la línea de la rodilla?

Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importa por dónde duele, cuándo aparece y con qué gestos cambia: la lesión de menisco se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.

CuadroLa pista que lo distingueGuía
Lesión del ligamento colateral medialDuele por encima de la línea articular, en la cara interna, y al forzar la rodilla hacia dentro; suele venir de un golpe lateralLesión del ligamento colateral medial
Rotura del cruzado anteriorHinchazón en minutos, chasquido en el momento y sensación de fallo al girarRotura del cruzado anterior sin operar
Lesiones combinadasMenisco y ligamento a la vez tras un traumatismo importanteLesiones combinadas de rodilla
ArtrosisRigidez matutina, dolor difuso y desgaste en la radiografía; en mayores de 50 convive con la rotura degenerativaArtrosis de rodilla
Quiste de BakerBulto y tensión detrás de la rodilla; a menudo consecuencia de la propia lesión de meniscoQuiste de Baker
Tendinitis de la pata de gansoDuele por debajo de la línea articular interna, al presionar, sin chasquidos ni bloqueosDolor en la parte interna de la rodilla

Los patrones de rotura, de un vistazo

La resonancia describe la forma de la rotura. Conviene conocerla porque algunas formas se comportan distinto:

PatrónCómo esQué suele implicar
Longitudinal o verticalSigue la curva del meniscoFrecuente en jóvenes tras un giro; si está en la zona con riego, puede suturarse
Asa de cuboLongitudinal grande cuyo fragmento se desplaza al centro de la rodillaBloqueo mecánico; suele necesitar cirugía pronto
RadialPerpendicular al borde, hacia el centroCompromete la función de reparto de carga; se valora reparar en jóvenes
HorizontalDivide el menisco en dos capasTípica degenerativa; a menudo con quiste; tratamiento conservador de entrada
Flap o pedicularUn fragmento parcialmente sueltoPellizcos y enganches; cirugía si los síntomas mecánicos persisten
ComplejaVarias formas a la vezCasi siempre degenerativa; se trata según los síntomas, no según la imagen

Tratamiento: operar o no operar

Rotura de menisco: cuándo hace falta operar y cuándo no. Al reproducirlo se carga YouTube.

Esta es la decisión, y depende mucho más del tipo de lesión y de los síntomas que del tamaño de la rotura:

SituaciónHacia dónde inclina la balanza
Rotura degenerativa, sin bloqueo, en mayor de 40 añosTratamiento conservador: la cirugía no da mejores resultados en estos casos
Rotura con artrosis asociadaTratamiento conservador: operar el menisco no mejora una rodilla con artrosis
Rodilla bloqueada que no se estiraCirugía pronto, para liberar el fragmento
Rotura traumática grande e inestable en persona jovenCirugía, y a ser posible sutura para conservar el menisco
Rotura junto a una lesión de ligamento que se va a operarSe repara en la misma cirugía
Síntomas mecánicos que persisten tras 3 a 6 meses de tratamiento bien hechoSe replantea la cirugía

Cuando se opera, la sutura conserva el menisco y protege el cartílago a largo plazo, a cambio de una recuperación más larga; la meniscectomía parcial quita solo el fragmento roto y permite volver antes. Lo que sigue a cada una, y cuánto dura la baja, está en baja laboral por operación de menisco. Los plazos sin operar, en cuánto tarda en curarse una rotura de menisco sin operar.

Fisioterapia para la lesión de menisco: así la tratamos

Fase 1: calmar la rodilla y recuperar el movimiento

Control de la hinchazón y del dolor, recuperación de la extensión completa, que es lo primero que se pierde y lo último que hay que consentir perder, y pauta de apoyo. Cuánto y cómo caminar está en ¿se puede andar con el menisco roto?, y qué aplicar según la fase, en rodilla hinchada: frío o calor.

Fase 2: fuerza

Cuádriceps, isquiotibiales y cadera, con cargas progresivas y evitando al principio la flexión profunda con peso y los giros con el pie fijo. Es lo que descarga el menisco y lo que hace que la mayoría de las roturas degenerativas dejen de doler.

Fase 3: vuelta al gesto

Cuclillas, escaleras, carrera y, si tu deporte lo pide, giros y cambios de dirección, reintroducidos por criterios de fuerza y de control, no por fechas.

Lo hacemos igual en nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona y en la de fisioterapia en Madrid.

Ejercicios para empezar hoy en casa

Si no hay bloqueo ni señales de alarma:

  • Extensión completa. Sentado con la pierna estirada y el talón sobre un cojín, deja que la rodilla se estire del todo con su propio peso. Dos minutos, varias veces al día.
  • Isométrico de cuádriceps. Aprieta el muslo llevando la rodilla contra el suelo y mantén cinco segundos. Tres series de 10.
  • Puente de glúteo. Tumbado boca arriba con las rodillas dobladas, levanta la pelvis y baja despacio. Tres series de 12.
  • Sentadilla parcial. Solo hasta donde no duela, sin girar los pies. Tres series de 10.

¿Cuánto tarda en curarse?

Las roturas degenerativas tratadas sin cirugía suelen mejorar de forma clara en 6 a 12 semanas de programa de fuerza, aunque la rotura siga en la resonancia. Tras una meniscectomía parcial, la vuelta a la vida normal se cuenta en 2 a 6 semanas y al deporte en 6 a 12. Tras una sutura, entre 3 y 6 meses, porque hay que dar tiempo a que el menisco cicatrice. Los detalles están en las guías enlazadas más arriba.

Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)

Lesión de menisco: cinco errores que retrasan la recuperación. Al reproducirlo se carga YouTube.
Error habitualQué hacer en su lugar
Operar una rotura degenerativa porque sale en la resonanciaEmpezar por la fisioterapia: en estos casos la cirugía no da mejores resultados
Ignorar una rodilla que no se estira del todoConsultar pronto: el bloqueo es lo que sí cambia el tratamiento
Guardar reposo hasta que deje de dolerMantener el apoyo y empezar la fuerza; el reposo debilita y no cierra la rotura
Dar por hecho que la rotura es lo que duelePonerla en relación con la exploración: muchas roturas no dan síntomas
Volver a los giros en cuanto baja la hinchazónReintroducirlos al final, con fuerza y control recuperados
Pedir que quiten el menisco "para acabar antes"Conservar todo el menisco posible: es lo que protege el cartílago

Mi opinión como fisioterapeuta

La palabra menisco sigue asociada a quirófano, y en una parte de los casos, los traumáticos con bloqueo, con razón. Pero la mayoría de las roturas que vemos en consulta no son esas: son rodillas de 45 o 55 años, con un menisco que se ha fisurado sin drama y una resonancia que asusta más de lo que informa. Esas rodillas mejoran con fuerza, y operarlas no las mejora más.

Si hay algo que cambiaría en cómo se habla de esta lesión es el orden de las preguntas. La primera no debería ser qué tipo de rotura tengo, sino cómo se ha producido y si la rodilla se bloquea. Con esas dos respuestas, el camino está bastante claro.

Preguntas frecuentes sobre la lesión de menisco

¿Cómo sé si tengo el menisco roto?

Por el dolor en la línea de la articulación, en la cara interna o externa de la rodilla, que aumenta al girar con el pie apoyado, al agacharse del todo y al subir o bajar escaleras. Suele haber hinchazón que aparece horas después del gesto, y a veces chasquidos, sensación de pellizco o de que la rodilla se engancha. La exploración lo orienta y la resonancia lo confirma.

¿Una rotura de menisco se cura sola?

Depende de dónde esté. La parte externa del menisco tiene riego sanguíneo y puede cicatrizar; la parte interna no lo tiene y no cierra. Pero que no cierre no significa que tenga que doler: la mayoría de las roturas, sobre todo las degenerativas, dejan de dar síntomas con un programa de fuerza aunque la rotura siga en la resonancia.

¿Hay que operar siempre el menisco roto?

No. Las roturas degenerativas, las de personas de más de 40 años sin un gesto lesional claro, se tratan primero con fisioterapia, y la cirugía no da mejores resultados en ellas. Se opera cuando la rodilla se bloquea, cuando la rotura es traumática, grande e inestable en una persona joven, o cuando el tratamiento conservador bien hecho no ha funcionado.

¿Qué diferencia hay entre coser el menisco y quitarlo?

La sutura repara la rotura y conserva el menisco, que es lo que protege el cartílago a largo plazo; se hace en roturas de la zona con riego, sobre todo en jóvenes, y exige una recuperación más larga. La meniscectomía quita el trozo roto, permite volver antes pero deja menos menisco, y por eso hoy se intenta que sea lo más parcial posible.

¿Puedo hacer deporte con el menisco roto?

En la mayoría de los casos sí, ajustando la carga: evitar los giros bruscos con el pie clavado y las cuclillas profundas mientras duele, y mantener el resto. Correr en línea recta suele tolerarse antes que los deportes de pivote. Si la rodilla se bloquea o se hincha con cada intento, hay que parar y valorar.

¿Tendré artrosis si no me opero?

El riesgo de artrosis va ligado a perder menisco, no a conservarlo roto. De hecho, quitar menisco aumenta la carga sobre el cartílago. Por eso, cuando no hay bloqueo ni una rotura inestable, el tratamiento conservador no solo evita la cirugía: también protege la rodilla a largo plazo.

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Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata

«Ser fisioterapeuta es estar comprometido con el paciente: estar ahí y prepararse para una persona que confía en ti y deja su salud en tus manos.»

Escrito y revisado por Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata colegiado nº 11099 (Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya).

Director de las Clínicas de Fisioterapia y Osteopatía Enric Gallofré en Barcelona y Madrid: más de 12.000 pacientes atendidos, 554 reseñas (4,9/5) en Barcelona y 270 reseñas (4,9/5) en Madrid, Doctoralia Awards 2018 y 2019.

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