
Los meniscos son dos medias lunas de cartílago fibroso que amortiguan y reparten la carga entre el fémur y la tibia. Se lesionan de dos maneras muy distintas: de golpe, con un giro, en una rodilla joven; o poco a poco, con los años, en una rodilla que no ha hecho nada especial. Y esa diferencia importa más que el tipo de rotura que aparece en la resonancia.
Esta guía va de esa diferencia, de cómo se reconoce una lesión de menisco y de cuándo hay que operar y cuándo no, que es la duda que trae a casi todo el mundo.
¿Qué es una lesión de menisco?
Cada rodilla tiene dos meniscos, el interno y el externo, encajados entre el fémur y la tibia. Reparten el peso sobre una superficie mayor, amortiguan el impacto y ayudan a estabilizar la articulación. Solo su tercio externo tiene riego sanguíneo; el resto se nutre del líquido de la articulación, y eso condiciona qué roturas pueden cicatrizar y cuáles no.
Hay dos tipos de lesión que conviene separar desde el principio:
- Rotura traumática. Un giro con el pie apoyado, una entrada, una caída esquiando. Rodilla joven, menisco sano hasta ese momento, dolor e hinchazón claros en las horas siguientes. A menudo se acompaña de una lesión de ligamento.
- Rotura degenerativa. El menisco pierde elasticidad con los años y se fisura con gestos cotidianos: agacharse, levantarse de una silla baja. Frecuente a partir de los 40 o 50, muchas veces sin recordar cuándo empezó, y a menudo asociada a los primeros cambios de artrosis. Muchas de estas roturas no dan síntomas.
Síntomas: cómo reconocerla
- Dolor en la línea de la articulación, en la cara interna con más frecuencia, o en la externa. Se localiza bien con un dedo.
- Duele al girar con el pie apoyado, al agacharse del todo y al subir o bajar escaleras.
- Hinchazón que aparece horas después del gesto, no de inmediato; si la rodilla se hincha en minutos, hay que pensar en ligamento o fractura.
- Chasquidos, pellizcos o sensación de que algo se engancha al mover la rodilla.
- Bloqueo: la rodilla se queda sin poder estirarse del todo. Es el síntoma que cambia el tratamiento.
- Sensación de fallo, más por el dolor que por inestabilidad.
Causas y factores de riesgo
- Deportes de giro y pivote: fútbol, baloncesto, esquí, pádel.
- Edad, por la pérdida de elasticidad del menisco a partir de la cuarta década.
- Trabajo en cuclillas o de rodillas de forma repetida.
- Lesiones previas de ligamento, sobre todo del cruzado anterior: una rodilla inestable castiga el menisco.
- Artrosis incipiente, que acompaña a muchas roturas degenerativas.
- Menisco discoide, una forma congénita más ancha y más frágil, casi siempre en el externo.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- La rodilla se ha quedado bloqueada y no se estira del todo.
- Se ha hinchado mucho en los primeros minutos tras el gesto, o no puedes apoyar.
- Deformidad, o sensación de que la rodilla se ha salido y ha vuelto.
- Rodilla caliente, roja e hinchada, con o sin fiebre.
- Pantorrilla hinchada, caliente y dolorida.
- Pie frío, pálido o con hormigueo tras el traumatismo.
¿Cómo se diagnostica?
La historia y la exploración orientan bien: el gesto o su ausencia, el dolor a la presión sobre la línea articular, y las maniobras que comprimen y giran el menisco reproducen el dolor o el chasquido. La resonancia confirma la rotura, su localización y su patrón, y descarta lesiones asociadas de ligamento y de cartílago. La radiografía se pide para valorar si hay artrosis, que cambia el enfoque en las roturas degenerativas.
Una advertencia: la resonancia encuentra roturas de menisco en muchas rodillas sin síntomas, sobre todo a partir de los 50 años. Que aparezca una rotura no significa que sea lo que duele; hay que ponerla en relación con la exploración.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más puede doler en la línea de la rodilla?
Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importa por dónde duele, cuándo aparece y con qué gestos cambia: la lesión de menisco se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.
| Cuadro | La pista que lo distingue | Guía |
|---|---|---|
| Lesión del ligamento colateral medial | Duele por encima de la línea articular, en la cara interna, y al forzar la rodilla hacia dentro; suele venir de un golpe lateral | Lesión del ligamento colateral medial |
| Rotura del cruzado anterior | Hinchazón en minutos, chasquido en el momento y sensación de fallo al girar | Rotura del cruzado anterior sin operar |
| Lesiones combinadas | Menisco y ligamento a la vez tras un traumatismo importante | Lesiones combinadas de rodilla |
| Artrosis | Rigidez matutina, dolor difuso y desgaste en la radiografía; en mayores de 50 convive con la rotura degenerativa | Artrosis de rodilla |
| Quiste de Baker | Bulto y tensión detrás de la rodilla; a menudo consecuencia de la propia lesión de menisco | Quiste de Baker |
| Tendinitis de la pata de ganso | Duele por debajo de la línea articular interna, al presionar, sin chasquidos ni bloqueos | Dolor en la parte interna de la rodilla |
Los patrones de rotura, de un vistazo
La resonancia describe la forma de la rotura. Conviene conocerla porque algunas formas se comportan distinto:
| Patrón | Cómo es | Qué suele implicar |
|---|---|---|
| Longitudinal o vertical | Sigue la curva del menisco | Frecuente en jóvenes tras un giro; si está en la zona con riego, puede suturarse |
| Asa de cubo | Longitudinal grande cuyo fragmento se desplaza al centro de la rodilla | Bloqueo mecánico; suele necesitar cirugía pronto |
| Radial | Perpendicular al borde, hacia el centro | Compromete la función de reparto de carga; se valora reparar en jóvenes |
| Horizontal | Divide el menisco en dos capas | Típica degenerativa; a menudo con quiste; tratamiento conservador de entrada |
| Flap o pedicular | Un fragmento parcialmente suelto | Pellizcos y enganches; cirugía si los síntomas mecánicos persisten |
| Compleja | Varias formas a la vez | Casi siempre degenerativa; se trata según los síntomas, no según la imagen |
Tratamiento: operar o no operar
Esta es la decisión, y depende mucho más del tipo de lesión y de los síntomas que del tamaño de la rotura:
| Situación | Hacia dónde inclina la balanza |
|---|---|
| Rotura degenerativa, sin bloqueo, en mayor de 40 años | Tratamiento conservador: la cirugía no da mejores resultados en estos casos |
| Rotura con artrosis asociada | Tratamiento conservador: operar el menisco no mejora una rodilla con artrosis |
| Rodilla bloqueada que no se estira | Cirugía pronto, para liberar el fragmento |
| Rotura traumática grande e inestable en persona joven | Cirugía, y a ser posible sutura para conservar el menisco |
| Rotura junto a una lesión de ligamento que se va a operar | Se repara en la misma cirugía |
| Síntomas mecánicos que persisten tras 3 a 6 meses de tratamiento bien hecho | Se replantea la cirugía |
Cuando se opera, la sutura conserva el menisco y protege el cartílago a largo plazo, a cambio de una recuperación más larga; la meniscectomía parcial quita solo el fragmento roto y permite volver antes. Lo que sigue a cada una, y cuánto dura la baja, está en baja laboral por operación de menisco. Los plazos sin operar, en cuánto tarda en curarse una rotura de menisco sin operar.
Fisioterapia para la lesión de menisco: así la tratamos
Fase 1: calmar la rodilla y recuperar el movimiento
Control de la hinchazón y del dolor, recuperación de la extensión completa, que es lo primero que se pierde y lo último que hay que consentir perder, y pauta de apoyo. Cuánto y cómo caminar está en ¿se puede andar con el menisco roto?, y qué aplicar según la fase, en rodilla hinchada: frío o calor.
Fase 2: fuerza
Cuádriceps, isquiotibiales y cadera, con cargas progresivas y evitando al principio la flexión profunda con peso y los giros con el pie fijo. Es lo que descarga el menisco y lo que hace que la mayoría de las roturas degenerativas dejen de doler.
Fase 3: vuelta al gesto
Cuclillas, escaleras, carrera y, si tu deporte lo pide, giros y cambios de dirección, reintroducidos por criterios de fuerza y de control, no por fechas.
Lo hacemos igual en nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona y en la de fisioterapia en Madrid.
Ejercicios para empezar hoy en casa
Si no hay bloqueo ni señales de alarma:
- Extensión completa. Sentado con la pierna estirada y el talón sobre un cojín, deja que la rodilla se estire del todo con su propio peso. Dos minutos, varias veces al día.
- Isométrico de cuádriceps. Aprieta el muslo llevando la rodilla contra el suelo y mantén cinco segundos. Tres series de 10.
- Puente de glúteo. Tumbado boca arriba con las rodillas dobladas, levanta la pelvis y baja despacio. Tres series de 12.
- Sentadilla parcial. Solo hasta donde no duela, sin girar los pies. Tres series de 10.
¿Cuánto tarda en curarse?
Las roturas degenerativas tratadas sin cirugía suelen mejorar de forma clara en 6 a 12 semanas de programa de fuerza, aunque la rotura siga en la resonancia. Tras una meniscectomía parcial, la vuelta a la vida normal se cuenta en 2 a 6 semanas y al deporte en 6 a 12. Tras una sutura, entre 3 y 6 meses, porque hay que dar tiempo a que el menisco cicatrice. Los detalles están en las guías enlazadas más arriba.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Operar una rotura degenerativa porque sale en la resonancia | Empezar por la fisioterapia: en estos casos la cirugía no da mejores resultados |
| Ignorar una rodilla que no se estira del todo | Consultar pronto: el bloqueo es lo que sí cambia el tratamiento |
| Guardar reposo hasta que deje de doler | Mantener el apoyo y empezar la fuerza; el reposo debilita y no cierra la rotura |
| Dar por hecho que la rotura es lo que duele | Ponerla en relación con la exploración: muchas roturas no dan síntomas |
| Volver a los giros en cuanto baja la hinchazón | Reintroducirlos al final, con fuerza y control recuperados |
| Pedir que quiten el menisco "para acabar antes" | Conservar todo el menisco posible: es lo que protege el cartílago |
Mi opinión como fisioterapeuta
La palabra menisco sigue asociada a quirófano, y en una parte de los casos, los traumáticos con bloqueo, con razón. Pero la mayoría de las roturas que vemos en consulta no son esas: son rodillas de 45 o 55 años, con un menisco que se ha fisurado sin drama y una resonancia que asusta más de lo que informa. Esas rodillas mejoran con fuerza, y operarlas no las mejora más.
Si hay algo que cambiaría en cómo se habla de esta lesión es el orden de las preguntas. La primera no debería ser qué tipo de rotura tengo, sino cómo se ha producido y si la rodilla se bloquea. Con esas dos respuestas, el camino está bastante claro.
Preguntas frecuentes sobre la lesión de menisco
¿Cómo sé si tengo el menisco roto?
Por el dolor en la línea de la articulación, en la cara interna o externa de la rodilla, que aumenta al girar con el pie apoyado, al agacharse del todo y al subir o bajar escaleras. Suele haber hinchazón que aparece horas después del gesto, y a veces chasquidos, sensación de pellizco o de que la rodilla se engancha. La exploración lo orienta y la resonancia lo confirma.
¿Una rotura de menisco se cura sola?
Depende de dónde esté. La parte externa del menisco tiene riego sanguíneo y puede cicatrizar; la parte interna no lo tiene y no cierra. Pero que no cierre no significa que tenga que doler: la mayoría de las roturas, sobre todo las degenerativas, dejan de dar síntomas con un programa de fuerza aunque la rotura siga en la resonancia.
¿Hay que operar siempre el menisco roto?
No. Las roturas degenerativas, las de personas de más de 40 años sin un gesto lesional claro, se tratan primero con fisioterapia, y la cirugía no da mejores resultados en ellas. Se opera cuando la rodilla se bloquea, cuando la rotura es traumática, grande e inestable en una persona joven, o cuando el tratamiento conservador bien hecho no ha funcionado.
¿Qué diferencia hay entre coser el menisco y quitarlo?
La sutura repara la rotura y conserva el menisco, que es lo que protege el cartílago a largo plazo; se hace en roturas de la zona con riego, sobre todo en jóvenes, y exige una recuperación más larga. La meniscectomía quita el trozo roto, permite volver antes pero deja menos menisco, y por eso hoy se intenta que sea lo más parcial posible.
¿Puedo hacer deporte con el menisco roto?
En la mayoría de los casos sí, ajustando la carga: evitar los giros bruscos con el pie clavado y las cuclillas profundas mientras duele, y mantener el resto. Correr en línea recta suele tolerarse antes que los deportes de pivote. Si la rodilla se bloquea o se hincha con cada intento, hay que parar y valorar.
¿Tendré artrosis si no me opero?
El riesgo de artrosis va ligado a perder menisco, no a conservarlo roto. De hecho, quitar menisco aumenta la carga sobre el cartílago. Por eso, cuando no hay bloqueo ni una rotura inestable, el tratamiento conservador no solo evita la cirugía: también protege la rodilla a largo plazo.