
Empezó como una molestia en la tibia al final de los rodajes. Luego dolía desde el primer kilómetro. Y ahora te duele hasta caminando. Si eres corredor o corredora y esta progresión te suena, tienes que conocer la fractura por estrés: la lesión silenciosa que no aparece en la radiografía de la primera semana y que, bien manejada, se cura sin secuelas, pero que, ignorada, puede acabar en una fractura completa. En esta guía te explico cómo reconocerla a tiempo, por qué la resonancia es la prueba clave y cómo es la vuelta a correr.
¿Qué es una fractura por estrés?
El hueso es un tejido vivo que se remodela constantemente: la carga lo estimula a hacerse más fuerte. Pero si la carga repetida va más rápido que su capacidad de reparación, el hueso empieza a acumular microdaño: primero como edema óseo (el hueso sufre pero aún no hay fisura, como te cuento en la guía del edema óseo) y, si la carga continúa, como una fisura real: la fractura por estrés.
Las localizaciones más frecuentes son la tibia y los metatarsos (los huesos largos del pie), seguidas del peroné, el calcáneo y el fémur. No es casualidad: son los huesos que absorben el impacto de cada zancada.
Alto y bajo riesgo: no todas son iguales
| Tipo | Localizaciones típicas | Qué implican |
|---|---|---|
| Bajo riesgo | Cara posteromedial de la tibia, 2.º y 3.er metatarsiano, peroné, calcáneo | Consolidan bien con descarga controlada y vuelta progresiva |
| Alto riesgo | Cuello del fémur, cara anterior de la tibia, escafoides del pie (navicular), base del 5.º metatarsiano, sesamoideos | Riesgo de desplazamiento o mala consolidación: derivación médica inmediata, a veces inmovilización o cirugía |
Este matiz es el más importante de toda la guía: un dolor de ingle o cadera en un corredor que va a más no se estira ni se masajea: se deriva.
Síntomas: la progresión que delata al hueso
- Dolor en un punto muy concreto del hueso, que puedes señalar con un dedo (a diferencia del dolor muscular, más difuso).
- Progresión característica: primero duele al final de correr, luego desde el principio, y al final también al andar o en reposo.
- No mejora al calentar: al contrario, cuanto más impacto, peor.
- Dolor al saltar sobre esa única pierna, o a la presión directa sobre el punto.
- A veces, hinchazón leve y sensible sobre la zona.
Causas y factores de riesgo
La fractura por estrés es siempre una historia de carga que sube más rápido de lo que el hueso tolera. Los factores que más vemos:
- Subida brusca de kilómetros o de intensidad: preparar una carrera en poco tiempo, volver tras un parón al ritmo de antes, cambiar a superficies más duras.
- Energía disponible baja (el llamado RED-S): es decir, comer menos de lo que gastas de forma mantenida. El cuerpo recorta la reparación del hueso; en mujeres, la pérdida de la menstruación es una señal clave. Es el factor más infravalorado y uno de los más importantes.
- Densidad ósea baja: la osteoporosis o la osteopenia hacen que cargas normales superen al hueso; por eso también vemos fracturas por estrés en personas no deportistas.
- Poca fuerza en la musculatura de la pierna: el músculo fatigado deja de absorber impacto y se lo pasa al hueso.
- Historial previo: haber tenido una fractura por estrés es el mayor predictor de tener otra si no se cambia nada.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- Dolor en la ingle o la cadera al correr que va a más: hay que descartar la fractura de estrés del cuello femoral, la más peligrosa. Deja de correr y consulta ya.
- Dolor óseo que impide apoyar la pierna o que aparece por la noche y no cede.
- Dolor tras un chasquido o un aumento brusco: una fisura puede completarse.
- Fiebre, pérdida de peso o dolor que no guarda ninguna relación con la carga: hay que descartar otras causas.
¿Cómo se diagnostica? (y por qué la radiografía sale normal)
La sospecha es clínica: historia de subida de carga + dolor óseo localizado y progresivo + dolor con el impacto. La trampa está en la imagen: la radiografía suele ser normal las primeras 2-3 semanas, porque la fisura es demasiado fina para verse; solo más adelante aparece el callo de reparación, si aparece. Una radiografía normal no descarta nada.
La prueba de elección es la resonancia magnética: detecta el edema del hueso desde fases muy tempranas y permite clasificar la gravedad. Además, el estudio serio incluye buscar el porqué: revisión de la progresión de cargas, de la alimentación y, cuando toca, analítica y estudio de densidad ósea pautados por el médico.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más duele en la pierna del corredor?
Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importa por dónde duele, cuándo aparece y con qué gestos cambia: las fracturas por estrés se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.
| Cuadro | La pista que lo delata |
|---|---|
| Periostitis tibial | Dolor difuso en una franja de varios centímetros del borde interno de la tibia, a menudo bilateral, que mejora al calentar |
| Edema óseo | El paso previo a la fisura: dolor óseo con resonancia que muestra edema sin línea de fractura |
| Sobrecarga o lesión del sóleo | Dolor muscular más difuso en la pantorrilla, que aparece con la fatiga y duele al estirar y contraer el músculo |
| Tendinopatía (aquiles, tibial posterior) | Dolor sobre el tendón, rigidez al empezar que mejora al calentar; la presión sobre el hueso no duele |
| Síndrome compartimental de esfuerzo | Presión y tensión en la pantorrilla que aparece siempre a los mismos minutos de correr y cede al parar |
Tratamiento: descarga controlada, no reposo absoluto
El principio es simple: quitarle al hueso la carga que le hace daño, mantener todo lo demás. El reposo absoluto global es innecesario en las fracturas de bajo riesgo y además contraproducente: pierdes músculo, forma física y densidad ósea, justo lo que te protege.
Fase 1. Proteger el hueso (semanas 1 a 6-8)
Cese del impacto (correr, saltar) y, si duele al andar, descarga parcial temporal según indicación médica. Mientras tanto, entrenamiento cruzado sin dolor: bici, piscina, fuerza de tronco y de la pierna sana, y de la lesionada sin cargar el hueso. La regla es una: cero dolor óseo durante y después. Las de alto riesgo siguen su propio protocolo médico, a veces con inmovilización o cirugía.
Fase 2. Recargar el hueso de forma gradual
Cuando caminar es indoloro, reintroducimos carga progresiva: caminatas, fuerza con peso de la pierna afectada, elíptica. El hueso necesita carga para terminar de consolidar fuerte; el arte está en la dosis.
Fase 3. Vuelta a correr muy progresiva
Se empieza con intervalos cortos de carrera suave alternados con caminar, en días alternos, subiendo volumen poco a poco y sin dos aumentos a la vez (o subes volumen, o subes ritmo). Cualquier reaparición del dolor óseo manda un escalón atrás. En paralelo corregimos los factores: progresión de kilómetros, energía disponible, fuerza y, si toca, seguimiento médico de la densidad ósea.
Reserva tu valoración en Barcelona o Madrid
Qué puedes hacer desde hoy en casa
- Suspende el impacto ya si tienes dolor óseo localizado: seguir corriendo con una posible fisura es la decisión más cara que puedes tomar.
- Mantén la forma sin impacto: bici o piscina 3-4 días por semana, a intensidad que no provoque ningún dolor en la zona.
- Fuerza que no cargue el hueso: trabajo de zona media, glúteo y pierna contraria (puentes de cadera, 3 series de 12-15; abducciones con goma, 3 series de 15), y de la pierna afectada solo ejercicios sin dolor.
Regla de oro: si algo despierta el dolor en el punto del hueso, no entra en el plan. Y la confirmación diagnóstica no es opcional: consulta.
¿Cuánto tarda en curarse una fractura por estrés?
- Bajo riesgo: 6-8 semanas de consolidación (a veces hasta 12), más 3-6 semanas de vuelta a correr progresiva.
- Alto riesgo: plazos más largos y variables, marcados por el equipo médico; la prioridad es que consolide bien, no que sea rápido.
- Diagnóstico tardío: cada semana corriendo con dolor óseo puede añadir varias de recuperación.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Fiarse de una radiografía normal de la primera semana | Si la clínica es de hueso, pedir valoración y resonancia: la radiografía tarda semanas en enseñarlo |
| Correr con dolor bajando el ritmo | El hueso no negocia con el ritmo: sin impacto hasta que esté indoloro y confirmado |
| Reposo absoluto de todo el cuerpo | Descarga controlada de la zona y entrenamiento cruzado: llegas mejor y antes a la vuelta |
| Volver a los kilómetros de antes en dos semanas | Vuelta por escalones con progresión pactada; el historial de fractura pide más prudencia, no menos |
| Ignorar la alimentación y la regla | Revisar energía disponible y ciclo menstrual: sin energía suficiente, el hueso no se repara |
Mi opinión como fisioterapeuta
La fractura por estrés es de las lesiones que más respeto me imponen, no por su gravedad, ya que la mayoría cura sin secuelas, sino por lo fácil que es ignorarla al principio, cuando parece una simple sobrecarga. Mi criterio en consulta es claro: dolor óseo localizado y progresivo en un corredor es fractura por estrés hasta que se demuestre lo contrario, y un dolor de ingle que va a más se deriva ese mismo día. Y a quien ya la ha pasado, siempre le digo lo mismo: el hueso se cura solo si le das tiempo; lo que no se cura solo son los kilómetros mal progresados y las dietas que no cubren lo que entrenas.
La fase de descarga y la vuelta progresiva a correr las pautamos en nuestras clínicas de fisioterapia en Barcelona y de fisioterapia en Madrid. Y si tu traumatólogo te ha indicado magnetoterapia, puedes hacerla en casa con nuestro alquiler de magnetoterapia en Barcelona o en Madrid.
Preguntas frecuentes sobre las fracturas por estrés
¿Puede haber fractura por estrés con radiografía normal?
Sí, y es lo habitual: en las primeras 2-3 semanas la radiografía suele salir normal, porque la fisura es demasiado fina para verse. Si la sospecha clínica es clara, la prueba de elección es la resonancia magnética, que detecta el edema del hueso desde fases muy tempranas.
¿Cuánto tiempo estaré sin correr?
En las fracturas de bajo riesgo, lo habitual son 6-8 semanas sin impacto antes de empezar una vuelta a correr progresiva, que añade varias semanas más. Las de alto riesgo o las diagnosticadas tarde pueden necesitar bastante más tiempo. Correr con dolor óseo para no perder la forma es la mejor manera de alargarlo todo.
¿Puedo entrenar otra cosa mientras se cura?
Sí, y conviene: la descarga es de la zona lesionada, no de todo el cuerpo. Bicicleta, piscina, elíptica si no duele y trabajo de fuerza que no cargue el hueso afectado mantienen tu forma y tu masa muscular mientras el hueso consolida. La condición es siempre la misma: cero dolor en la zona durante y después.
¿Cómo distingo una periostitis de una fractura por estrés?
La periostitis tibial suele doler en una franja difusa de varios centímetros en el borde interno de la tibia, en ambas piernas muchas veces, y mejora al calentar. La fractura por estrés duele en un punto muy concreto, señalable con un dedo, empeora cuanto más corres y acaba doliendo al andar. Ante la duda, mejor consultar pronto.
¿Qué es el RED-S o energía disponible baja?
Dicho de forma sencilla: comer menos de lo que gastas de forma mantenida. El cuerpo entra en modo ahorro y recorta funciones como la reparación del hueso o, en mujeres, la menstruación. Es uno de los grandes factores de riesgo de fractura por estrés, y ninguna progresión de carga es segura si no se corrige antes.
¿Volverá a pasarme?
No tiene por qué, si se corrigen los factores que la causaron: progresión de kilómetros más gradual, energía y calcio suficientes, fuerza de la musculatura de la pierna y, si hubo señales de fragilidad ósea, estudio médico de la densidad. Quien vuelve a lo mismo de antes, en cambio, sí tiene un riesgo alto de repetirla.