Pubalgia: dolor de ingle del futbolista y el corredor

Por Enric Gallofré · Fisioterapeuta y Osteópata · Col. nº 11099 · Última revisión:

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Respuesta corta: La pubalgia es un dolor de ingle y pubis por sobrecarga de la zona donde confluyen los aductores, la musculatura abdominal y la sínfisis púbica, típico del fútbol y la carrera.

El reposo solo no la cura: el tratamiento con más respaldo es reequilibrar aductores y abdomen con fuerza específica (el ejercicio Copenhagen es uno de sus pilares) y volver a las cargas de forma progresiva.

La mayoría se resuelve sin cirugía en 6-12 semanas si es reciente, o en 3-6 meses si lleva tiempo instalada.

Futbolista golpeando el balón, gesto que sobrecarga la zona del pubis

Un dolor en la ingle o el pubis que aparece al chutar, esprintar o cambiar de dirección, que al principio solo molesta al acabar y que poco a poco se va metiendo en cada entrenamiento: así empieza la mayoría de las pubalgias que veo en consulta. Es una de las lesiones más frecuentes hoy en fútbol y cada vez más común en corredores. Y tiene una particularidad que conviene saber desde el primer día: el reposo, por sí solo, no la cura. Te explico qué es, por qué aparece y cómo se trata.

¿Qué es la pubalgia?

El pubis es la zona donde se encuentran las dos ramas anteriores de la pelvis, unidas por la sínfisis púbica. Justo ahí confluyen dos grandes grupos musculares que tiran en direcciones opuestas: los aductores (cara interna del muslo) desde abajo y la musculatura abdominal desde arriba. Cuando la carga que soporta esa encrucijada supera de forma repetida lo que los tejidos toleran (muchos chuts, sprints, frenadas y cambios de dirección) aparece el dolor: eso es la pubalgia.

No suele ser una lesión de un día concreto, sino un problema de sobrecarga acumulada en el que pueden participar el tendón de los aductores, la inserción abdominal y la propia sínfisis. De ahí que también se llame dolor inguinal del deportista.

"Osteopatía dinámica de pubis" y otros nombres

Si buscas información verás términos como osteopatía dinámica de pubis, osteítis de pubis o hernia del deportista. No te confundas: en la práctica describen el mismo cuadro o variantes muy próximas, con matices sobre qué estructura sufre más. Lo importante no es la etiqueta, sino identificar qué tejidos están sobrecargados y por qué.

Síntomas: cómo reconocerla

  • Dolor en la ingle, el pubis o la parte baja del abdomen, a veces hacia la cara interna del muslo. Puede ser de un lado o de los dos.
  • Lo despiertan los gestos explosivos: chutar, esprintar, cambiar de dirección, y en corredores el ritmo vivo o las cuestas.
  • En fases avanzadas duele en gestos cotidianos: toser o estornudar, levantarte de la silla, girarte en la cama.

La evolución típica sigue tres fases, y cuanto antes se actúe, más corto es el camino de vuelta:

FaseQué notas
InicialMolestia en la ingle al acabar de entrenar; al día siguiente ha desaparecido
IntermediaDuele al empezar, "calienta" y se va, y reaparece al terminar; chutar y esprintar molestan
AvanzadaDolor durante toda la actividad y en la vida diaria: toser, vestirte, levantarte de la silla

Causas y factores de riesgo

La pubalgia es, en esencia, un desequilibrio entre lo que le pides a esa zona y lo que la zona tolera en ese momento. Los factores que más se repiten:

  • Desequilibrio aductores-abdomen: unos aductores relativamente débiles (o exhaustos) frente a la demanda del gesto deportivo son uno de los factores modificables que la evidencia actual señala con más constancia.
  • Haber pasado ya un episodio de dolor de ingle: es el antecedente que más se repite en quienes lo vuelven a sufrir, y la razón de no dejar la recuperación a medias.
  • Picos de carga: pretemporadas agresivas, semanas con muchos partidos, subir kilómetros de golpe.
  • Deportes con chut y cambio de dirección: fútbol a la cabeza, pero también fútbol sala, rugby o hockey; en running, los aumentos bruscos de ritmo o volumen.
  • Poca fuerza previa: llegar a la temporada sin trabajo de fuerza de aductores y core es uno de los factores que más predisponen.
  • Restricciones de movilidad de cadera, que obligan al pubis a asumir carga extra en cada gesto.

Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar

  • Dolor súbito con chasquido durante un sprint o un chut, con hematoma o impotencia inmediata: sospecha de rotura muscular aguda.
  • Bulto en la ingle que aumenta al toser o hacer esfuerzos: hay que descartar hernia inguinal.
  • Ingle o pubis calientes e hinchados con fiebre.
  • Dolor nocturno constante con pérdida de peso sin explicación.
  • En adolescentes, dolor inguinal persistente o cojera: conviene descartar patología de la cadera en crecimiento.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico es sobre todo clínico: dónde duele, con qué gestos, cómo ha evolucionado, y una exploración manual que compara la fuerza de aductores y abdomen entre los dos lados, la palpación de las inserciones y la movilidad de la cadera. Con eso se identifica qué estructura manda en tu caso (aductores, abdomen, sínfisis) y se descartan los imitadores.

La ecografía o la resonancia ayudan cuando hay dudas o mala evolución, pero con la prudencia habitual: en deportistas es frecuente encontrar "hallazgos" en el pubis que no duelen. Se trata al paciente, no a la imagen.

Diagnóstico diferencial: ¿qué más puede doler en la ingle?

Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importa por dónde duele, cuándo aparece y con qué gestos cambia: la pubalgia se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.

CuadroLa pista que lo delata
Choque femoroacetabularPinchazo en la ingle al flexionar la cadera a fondo (sentadilla profunda, coche bajo), más que al chutar o esprintar
Lesión muscular aguda del aductorDolor de inicio brusco en un gesto concreto, con posible hematoma; la pubalgia se instala poco a poco
Hernia inguinalBulto palpable que aumenta al toser o al esfuerzo → valoración médica
Fractura por estrés del pubis o del cuello del fémurDolor que aparece cada vez antes dentro de la sesión, empeora con el impacto y sigue doliendo en reposo, tras semanas de mucha carga → hay que descartarla con imagen
Síndrome piramidalEl dolor está en el glúteo profundo y puede bajar por detrás de la pierna, no en la ingle
Dolor referido lumbar o de caderaLa exploración de la ingle es anodina y los síntomas cambian con posturas de la espalda o movimientos de la articulación

Tratamiento: por qué el reposo solo no la cura

Si algo hemos aprendido de esta lesión es que parar y esperar no funciona: el dolor baja con el reposo, sí, pero el desequilibrio de fuerzas sigue ahí, y a las dos semanas de volver reaparece. El tratamiento que la evidencia actual respalda es activo: reequilibrar aductores y abdomen con fuerza específica y reintroducir las cargas de forma progresiva. La medicación, si hace falta, siempre pautada por tu médico. Así lo hacemos en la clínica:

Fase 1: Calmar la zona sin apagar el músculo

Recortamos (no eliminamos) los gestos que más duelen (chut, sprint, cambios de dirección) y empezamos ya con isométricos suaves de aductores, que suelen tolerarse bien y a muchos pacientes les resultan calmantes. La terapia manual y la punción seca ayudan a aliviar la tensión de aductores y musculatura vecina, y las usamos igual en la consulta de punción seca de Barcelona que en la de Madrid. Cuando el dolor está muy sensibilizado, añadimos neuromodulación en Barcelona y en Madrid para adelantar el inicio del trabajo de fuerza.

Fase 2: Reequilibrar aductores y abdomen

El corazón del tratamiento: fuerza progresiva de aductores (del isométrico al movimiento, culminando en el ejercicio Copenhagen, una plancha lateral con la pierna de arriba apoyada en un banco que carga los aductores con mucha intensidad) combinada con trabajo de core (planchas y variantes) y fuerza general de cadera. Empezamos con versiones cortas y asistidas y subimos la dosis semana a semana.

Fase 3: Retorno progresivo al deporte

Reintroducimos carrera, luego cambios de ritmo, luego cambios de dirección y por último el chut a intensidad creciente, vigilando la respuesta a las 24 horas de cada escalón. Volver un paso antes de tiempo es la receta clásica de la recaída; volver con un plan, la de quedarse.

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Ejercicios para empezar hoy en casa

Si no tienes señales de alarma, estos tres son un buen punto de partida. Regla: molestia leve (3 sobre 10 como máximo) aceptable; si el dolor sube o empeora al día siguiente, para y consulta.

  • Isométrico de aductores con balón: tumbado boca arriba con las rodillas dobladas, coloca un balón o cojín entre las rodillas y aprieta de forma sostenida 20-30 segundos. 5 repeticiones, 1 vez al día.
  • Plancha frontal: sobre antebrazos y puntas de los pies, cuerpo alineado, 20-30 segundos sin que caiga la cadera. 3-4 repeticiones, un día sí y otro no.
  • Copenhagen corto asistido: plancha lateral con la rodilla de la pierna de arriba apoyada en una silla o banco, eleva la cadera y aguanta 10 segundos. 2-3 series de 5 por lado, un día sí y otro no, solo si los isométricos ya no duelen.

¿Cuánto tarda en curarse una pubalgia?

  • 6 a 12 semanas: los cuadros recientes, cogidos en fase inicial o intermedia, con trabajo bien pautado.
  • 3 a 6 meses: las pubalgias de larga evolución, hasta la vuelta completa a competición sin restricciones.

Son plazos realistas: más cortos si se coge pronto, más largos si llevas meses arrastrándola. La mayoría vuelve a su nivel sin pasar por el quirófano.

Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)

Estos tres son los que más repito en consulta. El repaso completo a los gestos que mantienen la lesión, del estiramiento del aductor a los abdominales clásicos de flexión y giro, lo tienes en la guía de qué no hacer con pubalgia.

Error habitualQué hacer en su lugar
Reposo absoluto durante semanas "a ver si se pasa"Reposo relativo: retirar solo los gestos que disparan el dolor y mantener la actividad y la fuerza que la ingle tolera
Volver al primer partido en cuanto deja de dolerRetorno por escalones (carrera → ritmo → dirección → chut) vigilando la respuesta a 24 h
Buscar que te "recoloquen la pelvis"La pubalgia es un problema de cargas y fuerza; se resuelve entrenando, no recolocando

Mi opinión como fisioterapeuta

La pubalgia es de las lesiones que más frustración generan, porque el deportista hace "lo lógico", parar, y descubre que al volver está igual. Después de años tratando futbolistas y corredores, mi mensaje es claro: esta lesión se sale entrenando, no esperando. Los que mejor evolucionan son los que aceptan recortar temporalmente lo que duele y se toman en serio la fuerza de aductores y core, con la misma disciplina que un entrenamiento más. Y los que recaen son casi siempre los que queman etapas en la vuelta. Cógela pronto, ponle un plan y acortarás mucho el camino de vuelta.

Preguntas frecuentes sobre la pubalgia

¿Qué es la "osteopatía dinámica de pubis"?

Es otro nombre habitual para el mismo cuadro: el dolor de ingle y pubis por sobrecarga de la zona donde confluyen aductores, abdominales y sínfisis púbica. Pubalgia, osteopatía dinámica de pubis o dolor inguinal del deportista describen, en la práctica, el mismo problema.

¿La pubalgia se cura con reposo?

El reposo baja el dolor, pero no corrige el desequilibrio de fuerzas que lo ha causado: en cuanto vuelves a entrenar, el dolor vuelve. Por eso el tratamiento con más respaldo es activo, con fuerza específica de aductores y abdomen y una progresión de cargas bien pautada.

¿Qué es el ejercicio Copenhagen?

Una plancha lateral en la que la pierna de arriba se apoya en un banco o la sujeta un compañero, de modo que los aductores trabajan con mucha intensidad. Es uno de los ejercicios con más respaldo para prevenir el dolor de ingle en deportistas y forma parte de la mayoría de los programas de tratamiento, pero hay que dosificarlo: se empieza por versiones cortas y con la rodilla apoyada.

¿Puedo seguir jugando o corriendo con pubalgia?

Parar del todo casi nunca hace falta, pero competir con dolor suele alargar el problema. Lo razonable es un reposo relativo: retirar de forma temporal el sprint, los recortes y el golpeo fuerte, y mantener lo que no despierta síntomas mientras se construye la fuerza. Qué gestos retirar y cuáles puedes conservar lo detallo en la guía de qué no hacer con pubalgia.

¿Cuánto tarda en curarse una pubalgia?

Los cuadros recientes suelen resolverse en 6-12 semanas con trabajo bien pautado. Los de larga evolución piden más paciencia: de 3 a 6 meses de fuerza progresiva y gestión de cargas hasta la vuelta completa a la competición.

¿Cuándo se plantea la cirugía?

En una minoría de casos seleccionados que no responden a varios meses de tratamiento conservador bien hecho, o cuando hay una lesión estructural concreta que lo justifica, y la indicación la valora siempre el cirujano. Incluso entonces, la rehabilitación posterior vuelve a apoyarse en lo mismo: fuerza y progresión de cargas.

Para seguir leyendo

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Artículos de nuestros fisioterapeutas que desarrollan un aspecto concreto de esta guía.

Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata

«Ser fisioterapeuta es estar comprometido con el paciente: estar ahí y prepararse para una persona que confía en ti y deja su salud en tus manos.»

Escrito y revisado por Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata colegiado nº 11099 (Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya).

Director de las Clínicas de Fisioterapia y Osteopatía Enric Gallofré en Barcelona y Madrid: más de 12.000 pacientes atendidos, 554 reseñas (4,9/5) en Barcelona y 270 reseñas (4,9/5) en Madrid, Doctoralia Awards 2018 y 2019.

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