
Tirón, contractura, desgarro, rotura de fibras. Son palabras que se usan como sinónimos y no lo son, y esa confusión tiene un coste concreto: una rotura tratada como contractura se recae, y una contractura tratada como rotura pierde semanas de reposo que no necesitaba.
Esta guía ordena las lesiones musculares con la clasificación que usa la medicina deportiva, la de Múnich, explica cómo distinguirlas en casa y en consulta, y qué tratamiento y qué plazos corresponden a cada una.
¿Qué es una lesión muscular?
El músculo se lesiona de dos maneras. Por sobrecarga, cuando se le pide más de lo que puede dar, de golpe o de forma acumulada, y responde con dolor y aumento de tono sin que sus fibras se rompan: es una lesión funcional. O por rotura, cuando una contracción brusca o un estiramiento excesivo rompen fibras: es una lesión estructural, con discontinuidad del tejido y, a menudo, sangrado.
Esa distinción, funcional o estructural, es la primera y la que más importa. La segunda es el tamaño de la rotura cuando la hay. Y aparte queda la contusión, la lesión por golpe directo, que sangra sin que se hayan roto fibras por tracción.
La clasificación de Múnich
Acordada en 2012 por un consenso de expertos, es la que se usa en medicina deportiva. Ordena las lesiones de menos a más:
| Tipo | Nombre | Cómo se nota | Qué se ve en ecografía o resonancia |
|---|---|---|---|
| 1A | Dolor muscular por fatiga | Dolor difuso y tolerable en un músculo concreto, que aumenta si se sigue; sin momento de lesión | Nada |
| 1B | Dolor muscular de aparición tardía (agujetas) | Dolor generalizado en todo el grupo muscular, horas después de un esfuerzo inhabitual; mejora al moverse | Nada, o algo de edema difuso |
| 2A | Trastorno muscular de origen vertebral | Dolor y aumento de tono en una zona, por irritación de la columna; continúa con la actividad y cede en reposo | Nada, o edema entre fascia y músculo |
| 2B | Trastorno muscular de origen muscular | Sensación de calambre y tensión creciente en una zona; mejora al estirar | Nada, o solo edema |
| 3A | Rotura parcial menor | Pinchazo agudo con chasquido, punto concreto que duele al presionar y al estirar | Discontinuidad de fibras y hematoma, hasta el tamaño de un fascículo |
| 3B | Rotura parcial moderada | Sensación de desgarro, dolor localizado, pérdida de fuerza clara | Rotura mayor que un fascículo, con hematoma y a veces retracción |
| 4 | Rotura total o subtotal | Dolor agudo con chasquido, hendidura palpable, hematoma extenso e incapacidad funcional | Pérdida de continuidad de todo o casi todo el músculo o su tendón |
| Contusión | Lesión por golpe directo | Dolor sordo, inflamación y rigidez en la zona del impacto; suele permitir seguir | Hematoma sin rotura por tracción |
Los tipos 1 y 2 son lesiones funcionales: lo que en la calle se llama sobrecarga, agujetas o contractura. Los tipos 3 y 4 son estructurales: lo que se llama tirón, desgarro o rotura de fibras.
Cómo distinguir en casa una rotura de una sobrecarga
- ¿Hubo un momento? La rotura tiene un instante: un pinchazo, un chasquido, la necesidad de parar. La sobrecarga no lo tiene; va a más poco a poco.
- ¿Duele en un punto? La rotura se señala con un dedo y duele al presionar ahí y al estirar el músculo. La sobrecarga es difusa.
- ¿Hay hematoma o hendidura? Aparecen en las roturas, a veces días después y más abajo de donde está la lesión, porque la sangre baja.
- ¿Se ha perdido fuerza? En la rotura, sí, de forma clara. En la sobrecarga, el músculo funciona aunque duela.
- ¿Mejora al calentar? La sobrecarga y las agujetas, sí. La rotura, no: empeora al forzar.
Si hay momento, punto, hematoma o pérdida de fuerza, la ecografía confirma la rotura y la mide, y eso cambia el plan.
Causas y factores de riesgo
- Esfuerzos explosivos con el músculo alargado: sprints, cambios de ritmo, chuts, saltos. Es el mecanismo de las roturas de isquiotibiales, gemelo y aductores. El caso de los isquiotibiales al empezar la temporada lo analizamos en las roturas de isquiotibiales del arranque de la liga.
- Fatiga: la mayoría de las roturas ocurren al final del esfuerzo, cuando el músculo ya no absorbe bien.
- Lesión previa mal recuperada: el factor de riesgo más potente para la siguiente.
- Aumentos bruscos de carga sin adaptación, que producen las lesiones funcionales y preparan las estructurales. Ver lesiones por sobreuso y sobreentrenamiento.
- Desequilibrios de fuerza entre músculos que trabajan juntos, y falta de fuerza en alargamiento.
- Golpes directos en deportes de contacto, para las contusiones.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- Pantorrilla hinchada, caliente y dolorida sin un gesto lesional claro, sobre todo tras un viaje, una inmovilización o una cirugía: hay que descartar una trombosis venosa antes de pensar en el músculo.
- Hendidura palpable en el músculo o pérdida completa de la función: posible rotura total.
- Hematoma muy extenso y tenso que va a más, o dolor desproporcionado con el músculo duro e hinchado: riesgo de síndrome compartimental.
- Chasquido con incapacidad de ponerse de puntillas o de apoyar: posible rotura del tendón de Aquiles.
- Pie o mano fríos, pálidos o con hormigueo tras la lesión.
- Dolor muscular generalizado con orina oscura tras un esfuerzo extremo.
¿Cómo se diagnostica?
La historia y la exploración clasifican la mayoría de las lesiones: el mecanismo, si hubo momento, dónde duele al presionar, qué pasa al estirar y al contraer contra resistencia, y cuánta fuerza se ha perdido. La ecografía, mejor a partir de las 48 horas, confirma si hay rotura, la mide, la localiza y ve si hay un hematoma que convenga drenar. La resonancia se reserva para las lesiones grandes, las cercanas al tendón y las que no evolucionan como se espera.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más puede doler en un músculo?
Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importa por dónde duele, cuándo aparece y con qué gestos cambia: los tipos de lesiones musculares se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.
| Cuadro | La pista que lo distingue | Guía |
|---|---|---|
| Puntos gatillo y dolor miofascial | Nudo que duele al presionar y refiere dolor a distancia; sin momento de lesión ni hematoma | Síndrome de dolor miofascial |
| Tendinopatía | El dolor está en el tendón, no en el vientre muscular, y sigue el patrón de rigidez al empezar y mejoría al calentar | Tratamiento de las tendinopatías |
| Fractura por estrés | Dolor óseo en un punto exacto que empeora con la carga semana a semana | Fracturas por estrés |
| Trombosis venosa | Pantorrilla hinchada, caliente y tensa sin gesto lesional | Urgencias |
| Dolor referido de la columna | Dolor muscular que cambia al mover la espalda o el cuello y no tiene punto de lesión | Exploración de la columna |
| Lesión del sóleo | Dolor profundo y difuso en la pantorrilla, con la carrera larga, que se confunde con el gemelo | Lesión del sóleo |
Tratamiento: qué funciona en cada tipo
- Funcionales (1A a 2B). Ajustar la carga que la produjo, movimiento y estiramiento suave, y en las de origen vertebral, tratar la columna. Vuelven a la actividad en días. El reposo prolongado no aporta nada.
- Roturas parciales (3A y 3B). Los primeros dos o tres días, protección relativa y compresión, sin estirar ni forzar. Desde la primera semana, carga progresiva: isométricos, después fuerza en acortamiento y, cuando el dolor lo permite, fuerza con el músculo alargado, que es la que protege de la recaída. Después, velocidad y el gesto deportivo.
- Roturas totales (4). Valoración quirúrgica según el músculo y la persona, y rehabilitación larga en cualquier caso.
- Contusiones. Compresión y movimiento suave desde el principio; evitar el masaje profundo y el calor los primeros días, porque aumentan el sangrado.
El hielo alivia el dolor y no cambia la cicatrización; el masaje profundo y el estiramiento en los primeros días de una rotura la empeoran. Y en todas, la vuelta se decide por criterios de fuerza y de gesto, no por el calendario.
Fisioterapia para las lesiones musculares: así las tratamos
Fase 1: clasificar y proteger
Exploración y, si hay sospecha de rotura, ecografía para saber de qué tipo es. Los primeros días, control del sangrado y del dolor, carga protegida y los primeros isométricos sin dolor.
Fase 2: reconstruir
Fuerza progresiva del músculo lesionado y de su cadena, primero en acortamiento y después en alargamiento, con criterios objetivos para pasar de una a otra. Se mide la fuerza frente al otro lado.
Fase 3: el gesto y la velocidad
Carrera, sprints, cambios de ritmo, chut o salto según el deporte, reintroducidos de forma escalonada, y un programa de prevención que se queda. Lo específico de cada deporte está en lesiones deportivas, y lo que se pierde con la inmovilización y cómo recuperarlo, en recuperar la pierna después de la escayola.
Lo hacemos igual en nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona y en la de fisioterapia en Madrid.
¿Cuánto tarda en curarse?
| Tipo | Vuelta a la actividad | Lo que más lo alarga |
|---|---|---|
| Funcionales (1 y 2) | De días a 2 semanas | No ajustar la carga que la produjo |
| Rotura parcial menor (3A) | De 2 a 4 semanas | Estirar y masajear los primeros días |
| Rotura parcial moderada (3B) | De 4 a 8 semanas | Volver antes de recuperar la fuerza en alargamiento |
| Rotura total (4) | De 3 a 6 meses, según cirugía | Retrasar la valoración quirúrgica |
| Contusión | De días a 3 semanas según el tamaño | Calor y masaje profundo al principio |
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Llamar contractura a un pinchazo con hematoma | Si hubo momento y punto, pensar en rotura y confirmarla con ecografía |
| Estirar y masajear una rotura los primeros días | Compresión, carga protegida e isométricos; el estiramiento llega después |
| Reposo absoluto hasta que no duela | Carga progresiva desde la primera semana: el músculo repara con carga |
| Volver a correr cuando deja de doler al andar | Cumplir los criterios de fuerza, sobre todo en alargamiento, y de velocidad |
| Ignorar una pantorrilla hinchada sin gesto lesional | Descartar una trombosis antes que nada |
| Tratar la lesión sin mirar por qué se produjo | Revisar la carga, la fatiga y los desequilibrios: es lo que evita la siguiente |
Mi opinión como fisioterapeuta
La palabra que más daño hace en las lesiones musculares es contractura. Se usa para todo y con frecuencia esconde una rotura de fibras que se estira, se masajea y se vuelve a cargar antes de tiempo. La recaída llega a las dos semanas, y con ella la sensación de que "ese músculo es débil". No lo es: no se le dio el tratamiento que su lesión necesitaba porque no se le puso el nombre correcto.
Poner nombre cuesta una exploración y, a veces, una ecografía. Es la mejor inversión de toda la recuperación.
Preguntas frecuentes sobre las lesiones musculares
¿Cómo sé si tengo una rotura de fibras o solo una sobrecarga?
La rotura tiene un momento: un pinchazo o un chasquido en mitad del esfuerzo que obliga a parar, un punto concreto que duele al presionar y al estirar, y a menudo hematoma a los días. La sobrecarga y las agujetas son difusas, sin momento de lesión, empeoran poco a poco y mejoran al calentar. Si dudas, la ecografía lo aclara en minutos.
¿Qué es la clasificación de Múnich?
Un sistema, acordado por un grupo de expertos en 2012, que separa las lesiones musculares en funcionales, sin rotura de fibras visible en la imagen, y estructurales, con rotura. Las funcionales van del tipo 1A al 2B según su causa; las estructurales, del 3A al 4 según su tamaño. Sirve para poner nombre a lo que antes se llamaba contractura, tirón o desgarro y para ajustar el tratamiento y los plazos a cada tipo.
¿Contractura y rotura de fibras son lo mismo?
No. La contractura es una lesión funcional: aumento de tono y dolor sin que las fibras se hayan roto, y en la ecografía no se ve nada. La rotura de fibras es estructural: hay discontinuidad de las fibras y suele haber hematoma. Se tratan distinto y tardan distinto, y llamarlas igual es el origen de muchas recaídas.
¿Hay que poner hielo y reposo en una rotura muscular?
Los primeros dos o tres días, protección relativa, compresión y evitar el estiramiento y el esfuerzo sobre el músculo. El hielo alivia el dolor y no cambia la cicatrización. El reposo absoluto más allá de esos días perjudica: el músculo repara mejor con carga progresiva desde la primera semana.
¿Cuánto tarda en curarse una lesión muscular?
Las funcionales, de días a dos semanas. Una rotura menor, tipo 3A, de dos a cuatro semanas para volver a la actividad. Una rotura moderada, tipo 3B, de cuatro a ocho. Una rotura completa, de tres a seis meses y a veces cirugía. Volver antes de cumplir los criterios de fuerza es la primera causa de recaída.
¿Cuándo hay que hacer una ecografía?
Cuando hubo un momento claro de lesión con dolor agudo, cuando hay hematoma o hendidura palpable, cuando la fuerza está claramente disminuida o cuando la lesión no evoluciona como una sobrecarga. Confirma si hay rotura, la mide y ve si hay un hematoma que convenga drenar, y todo eso cambia el plan.