
Dolor en la planta del pie es una sola frase para una decena de problemas distintos, y lo primero que hay que hacer para acertar es dejar de mirarla como una sola zona. El talón, el arco y la parte delantera del pie duelen por motivos diferentes, con horarios diferentes y con gestos diferentes.
Esta guía ordena las causas por dónde duele, y termina con la pista que distingue cada una de las demás. Ninguna sustituye a una exploración, pero sirven para llegar a ella sabiendo qué preguntar.
Primero, dónde duele
Ponte de pie y localiza el punto con un dedo. Tres zonas:
- El talón, en su cara inferior o en la parte de atrás. Es la zona que más consultas genera y la de la fascitis plantar.
- El arco, en la parte media de la planta, a veces con tendencia a que el pie se hunda hacia dentro.
- El antepié y los dedos, la parte de delante, donde se apoyan las cabezas de los metatarsianos.
Dolor en el talón
- Fascitis plantar. La causa más frecuente. Duele en la cara inferior del talón, hacia dentro, en los primeros pasos de la mañana o al levantarse tras estar sentado, y mejora al calentar. Su nombre más correcto es fasciosis, porque no es una inflamación.
- Espolón calcáneo. Aparece en la radiografía de muchas personas con y sin dolor. No es lo que duele: lo que duele es la fascia que se inserta junto a él. El tratamiento es el mismo con espolón que sin él.
- Fractura por estrés del calcáneo. Dolor que aparece después de los esfuerzos y va a más a lo largo de semanas, con dolor al apretar el talón por los lados. Típica de un aumento brusco de la carga. Obliga a descargar hasta confirmarla o descartarla.
- Almohadilla grasa del talón. Dolor en el centro del talón, más difuso, que empeora al caminar descalzo sobre suelo duro y con los años. Se distingue de la fascitis porque no tiene el pico de los primeros pasos.
- Enfermedad de Sever. En niños de 8 a 14 años, dolor en el talón ligado a la actividad deportiva, con radiografías normales. Es una irritación del cartílago de crecimiento y se resuelve con él.
- Atrapamiento nervioso. Dolor con quemazón u hormigueo en el talón o en la planta, que empeora a lo largo del día y a veces sube hasta los dedos. El síndrome del túnel del tarso, que afecta al nervio tibial en la cara interna del tobillo, es el más conocido.
- Dolor detrás del talón, en el tendón, apunta a la tendinopatía de Aquiles o, si está entre el tendón y el hueso y duele al mover el pie arriba y abajo, a una bursitis retrocalcánea.
Dolor en el arco
- Tendinopatía del tibial posterior. Dolor en la cara interna del tobillo que baja hacia el arco, con sensación de que el pie se hunde hacia dentro y dificultad para ponerse de puntillas sobre ese pie. Si no se trata, el arco se va perdiendo.
- Fascitis de la porción media. La misma fascia, pero doliendo en el centro del arco en lugar de en el talón. Suele acompañar a un aumento de la carga o a un cambio de calzado.
- Sobrecarga de la musculatura del pie. Dolor difuso en el arco tras jornadas largas de pie o tras empezar a andar descalzo o con calzado minimalista. Mejora con el descanso y no tiene un punto exacto.
Dolor en el antepié y los dedos
- Metatarsalgia. Dolor bajo las cabezas de los metatarsianos, como si pisaras una piedra, que aumenta al final del día y con el tacón. A menudo hay una callosidad justo en el punto.
- Neuroma de Morton. Dolor con quemazón o calambre entre el tercer y el cuarto dedo, que obliga a quitarse el zapato y frotar el pie. Empeora con calzado estrecho.
- Sesamoiditis. Dolor bajo la base del dedo gordo, en los dos huesecillos que hay debajo, que aumenta al despegar el pie del suelo y al ponerse de puntillas.
- Fractura por estrés de un metatarsiano. Dolor en el dorso o en la planta del antepié que aparece con la carga y va a más semana tras semana, con un punto muy concreto que duele al presionar. Frecuente tras aumentar de golpe el volumen de carrera o de marcha.
La pista que distingue cada causa
Con la zona localizada, esta tabla afina. La segunda columna es lo que separa cada cuadro de sus vecinos.
| Cuadro | La pista que lo distingue | Qué suele hacer falta |
|---|---|---|
| Fascitis plantar | Pico de dolor en los primeros pasos de la mañana que cede al calentar | Exploración. Programa de fuerza y ajuste de la carga |
| Espolón calcáneo | Se comporta como la fascitis: el espolón no es lo que duele | Lo mismo que la fascitis |
| Fractura por estrés del calcáneo | Duele al apretar el talón por los lados y va a más semana tras semana | Descarga y prueba de imagen para confirmarla |
| Almohadilla grasa | Dolor central y difuso, peor descalzo sobre suelo duro, sin pico matutino | Calzado con amortiguación y talonera |
| Enfermedad de Sever | Niño de 8 a 14 años, dolor con el deporte y radiografía normal | Ajuste de la carga; se resuelve con el crecimiento |
| Atrapamiento nervioso | Quemazón u hormigueo que empeora a lo largo del día | Valoración específica; el tratamiento no es el de la fascia |
| Tendinopatía de Aquiles | Punto sensible en el tendón, detrás del talón, que duele con el esfuerzo | Programa de carga progresiva del tendón |
| Tibial posterior | Dolor interno que baja al arco y dificultad para ponerse de puntillas sobre ese pie | Valoración pronto: el arco se pierde si se deja |
| Metatarsalgia | Sensación de piedra bajo el antepié, peor al final del día y con tacón | Reparto de cargas, calzado y fuerza del pie |
| Neuroma de Morton | Quemazón entre el tercer y el cuarto dedo que obliga a descalzarse | Calzado ancho y valoración |
| Sesamoiditis | Dolor bajo el dedo gordo al despegar el pie y de puntillas | Descarga de la zona y ajuste de la carga |
| Fractura por estrés de un metatarsiano | Punto exacto que duele al presionar y empeora con la carga cada semana | Descarga y prueba de imagen |
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- El dolor apareció de golpe tras un golpe, un salto o un mal apoyo, con hematoma o con chasquido.
- El pie está hinchado, caliente o enrojecido, o hay fiebre.
- Duele en reposo y por la noche, sin relación con haber caminado.
- Hormigueo, quemazón o pérdida de sensibilidad que no ceden.
- Duelen los dos pies a la vez, o hay además dolor de espalda baja o de otras articulaciones.
- El dolor va a más semana tras semana a pesar de haber bajado la actividad, sobre todo si hay un punto exacto que duele al presionar.
Qué hacer mientras te valoran
- Calzado con suela firme y algo de tacón, también en casa. Casi todos los cuadros de la planta empeoran descalzo sobre suelo duro.
- Ajustar la dosis, no eliminarla. Salvo sospecha de fractura por estrés, caminar lo que se tolere ayuda más que el reposo. Para el talón, la medida está en ¿es bueno andar con fascitis plantar?.
- Anotar tres cosas para la consulta: dónde duele exactamente, en qué momento del día y con qué gesto cambia. Con eso la exploración va directa.
- No empezar tratamientos a ciegas. Las plantillas, las infiltraciones y las ondas de choque tienen su sitio en algunos cuadros y ninguno en otros.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Lo que se hace | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Dar por hecho que todo dolor de talón es fascitis | Fijarse en el horario y en el gesto: el pico matutino es de la fascitis, el dolor creciente con la carga no |
| Culpar al espolón que sale en la radiografía | Tratar la fascia: el espolón está en muchos pies que no duelen |
| Seguir corriendo con un punto que duele más cada semana | Descargar y descartar una fractura por estrés |
| Ignorar el hormigueo porque "será circulación" | Consultarlo: apunta a un nervio y el tratamiento es otro |
| Comprar plantillas antes de saber qué es | Primero el diagnóstico, después el apoyo que corresponda |
| Reposo total hasta que se pase | Ajustar la carga y el calzado, salvo sospecha de fractura |
Mi opinión como fisioterapeuta
La mayoría de los pies que llegan a consulta por dolor en la planta vienen con un diagnóstico puesto por el propio paciente, y casi siempre es fascitis plantar. Muchas veces aciertan. Pero las veces que no aciertan son las que importan, porque una fractura por estrés tratada como fascitis empeora y un atrapamiento nervioso tratado con estiramientos no mejora.
Por eso insisto en las tres preguntas: dónde exactamente, a qué hora y con qué gesto. Con esas tres respuestas la exploración confirma o descarta en pocos minutos. Podemos hacerla en nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona o en la de fisioterapia en Madrid.
Preguntas frecuentes sobre el dolor en la planta del pie
¿Cuál es la causa más frecuente de dolor en la planta del pie?
La fascitis plantar. Duele en el talón, sobre todo en los primeros pasos de la mañana o al levantarse tras un rato sentado, y mejora al calentar. Cuando el dolor está en la parte delantera de la planta, la causa más habitual es la metatarsalgia.
¿Cómo sé si es fascitis plantar o espolón calcáneo?
En la práctica se comportan igual, porque el espolón no es lo que duele: está presente en muchas personas sin dolor. Lo que duele es la fascia que se inserta junto a él, y el tratamiento es el mismo con espolón que sin él.
¿Por qué me duele la planta del pie al levantarme?
Porque durante la noche la fascia se acorta y al apoyar el primer paso vuelve a tensarse de golpe. Es el patrón típico de la fascitis. Si el dolor de la mañana está en la parte de delante y da sensación de quemazón o de piedra en el zapato, apunta más a metatarsalgia o a un neuroma de Morton.
¿Qué significa que me hormiguee la planta del pie?
Que hay un nervio implicado. El hormigueo o la quemazón en la planta, a veces hasta los dedos y que empeora a lo largo del día, orienta hacia un atrapamiento nervioso como el síndrome del túnel del tarso. Merece valoración, porque el tratamiento es distinto al de la fascia.
¿Necesito una radiografía o una resonancia?
No de entrada. La mayoría de las causas se distinguen con la historia y la exploración. Las pruebas se piden cuando el dolor no encaja con lo esperable, cuando hay sospecha de fractura por estrés, cuando el dolor es nocturno o en reposo, o cuando no mejora en el plazo previsto.
¿Puedo seguir caminando con dolor en la planta del pie?
En la mayoría de los cuadros sí, ajustando la dosis y el calzado. La excepción es la sospecha de fractura por estrés, en la que hay que descargar hasta confirmarla o descartarla. Si el dolor apareció de golpe, si hay hinchazón o si duele en reposo, primero valoración.