
Una crema para el dolor es casi siempre lo primero que se prueba cuando duele la espalda, el cuello o una rodilla. En la farmacia y en Amazon hay decenas, casi todas prometen lo mismo y muy pocas explican en qué se diferencian de la de al lado. Soy Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata en Barcelona y Madrid, y en esta comparativa verás qué tipos de crema existen, cuáles tienen evidencia detrás y cuáles no, qué llevan exactamente las cuatro que más me preguntan en consulta y en qué situaciones conviene no usarlas.
Aviso de transparencia. Algunos enlaces de este artículo son enlaces de afiliado de Amazon: si compras a través de ellos, la clínica recibe una pequeña comisión y a ti no te cuesta nada más. Ningún fabricante paga por aparecer aquí ni ha revisado este texto, y la comisión no cambia ni el orden ni el criterio de la comparativa. El otro conflicto de interés conviene declararlo: dirijo una clínica que ofrece valoración y tratamiento de fisioterapia.
La conclusión: una crema alivia, y en algunos casos el alivio está respaldado por estudios, pero no repara el tejido ni resuelve la causa del dolor. Es una herramienta dentro de un plan, no el plan.
Qué puede y qué no puede hacer una crema para el dolor
Empecemos por ajustar expectativas, porque es donde se pierde más dinero y más tiempo. Lo que sí hace una crema aplicada sobre la piel:
- Bajar el dolor en una zona concreta, sobre todo cuando la estructura que duele está cerca de la superficie: una rodilla, un codo, un tobillo, la musculatura del cuello o del trapecio.
- Ahorrarte buena parte de los efectos adversos de la vía oral. Cuando el principio activo es un antiinflamatorio, aplicarlo sobre la piel expone al organismo a una fracción de lo que llega con una pastilla. Por eso varias guías clínicas recomiendan probar la vía tópica antes que la oral, especialmente en personas mayores.
- Obligarte a dedicar unos minutos a la zona. No es un detalle menor: una parte del alivio que notas viene del masaje, del calor de las manos y del propio hecho de atender la zona, no del bote.
Y lo que no hace ninguna, por cara que sea:
- No cierra una rotura de fibras ni regenera un tendón.
- No llega a estructuras profundas. En una lumbalgia, entre la crema y la articulación que molesta hay varios centímetros de músculo y tejido graso.
- No sustituye al diagnóstico. Si llevas semanas con dolor, el problema no es que todavía no hayas dado con la crema correcta.
Los cinco tipos de crema para el dolor y qué evidencia tiene cada uno
En el mismo estante conviven medicamentos y cosméticos, y no son lo mismo. Antes de mirar marcas, mira a qué familia pertenece lo que vas a comprar.
| Tipo de crema | Ingredientes típicos | Qué dice la evidencia | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|---|
| AINE tópico (medicamento) | Diclofenaco, ibuprofeno, ketoprofeno | La más sólida del grupo. En dolor agudo tipo esguince o distensión, el gel de diclofenaco tiene un NNT de 1,8 en la revisión Cochrane de 2015. En dolor crónico funciona sobre todo en artrosis, y ahí ayuda a un 10 % más de personas que el placebo | Dolor musculoesquelético localizado y superficial: esguinces leves, contusiones, artrosis de rodilla o de mano, epicondilitis |
| Mentol y alcanfor | Mentol, alcanfor, aceites esenciales | Actúan por contrairritación: generan frío o calor y compiten con la señal de dolor. El alivio es real pero corto y está poco estudiado con calidad | Confort inmediato en contracturas y cargas musculares, como complemento del masaje |
| Rubefacientes con salicilatos | Salicilato de metilo | La revisión Cochrane de 2014 concluye que la evidencia disponible no respalda su uso ni en dolor agudo ni crónico, y que la calidad de los datos es muy baja | Poco recomendable como primera opción teniendo alternativas mejores |
| Capsaicina a baja concentración | Capsaicina 0,025 a 0,075 % | Las revisiones Cochrane no encontraron diferencias frente al placebo con las concentraciones bajas de venta libre. La capsaicina que sí ha demostrado eficacia es la del parche al 8 %, que es un tratamiento hospitalario para dolor neuropático | Casos concretos y bajo criterio médico, no como crema de uso general |
| Cosméticos con extractos vegetales | Árnica, caléndula, hipérico, harpagofito, melaleuca | Débil. Una revisión de 2014 sobre árnica tópica concluyó que por debajo del 10 % no hay evidencia que respalde su eficacia, y las preparaciones homeopáticas de árnica no se han separado del placebo en los ensayos rigurosos | Como vehículo de masaje y para el confort de la zona, sin esperar un efecto antiinflamatorio potente |
Los AINE tópicos son los únicos con evidencia clara
El diclofenaco en gel es, con diferencia, el que mejores datos tiene. En la revisión Cochrane de dolor musculoesquelético agudo en adultos, en torno a 7 u 8 de cada 10 personas con un esguince, una distensión o un tirón notaron una mejoría importante a los siete días, frente a 2 o 3 de cada 10 con el gel placebo. En dolor crónico el efecto es más modesto y se concentra en la artrosis. Y lo importante para la seguridad: los efectos adversos locales fueron similares a los del placebo, y no aparecieron los problemas digestivos típicos de los antiinflamatorios en pastilla.
En España hay geles de diclofenaco que se dispensan sin receta y otros que la necesitan, igual que ocurre con el ibuprofeno o el ketoprofeno tópicos. Pregúntalo en la farmacia y lee el prospecto, porque tienen contraindicaciones reales que verás más abajo.
Mentol, alcanfor y frío: sensación, no antiinflamación
El mentol activa los receptores de frío de la piel y el alcanfor genera esa mezcla de calor y hormigueo. A esto se le llama contrairritación: la nueva sensación compite con la señal de dolor y durante un rato la tapa. Funciona para estar más cómodo, y por eso muchísimas cremas de masaje lo incorporan, pero no está reduciendo ninguna inflamación. Si te alivia, puede servir como apoyo de confort, con las precauciones del producto.
Rubefacientes y calor
Los rubefacientes con salicilatos enrojecen la piel aumentando el flujo local. Es la familia con peor balance: la revisión Cochrane fue explícita en que los datos disponibles no respaldan su uso, y además el salicilato es un pariente cercano de la aspirina, así que hay que evitarlo si eres alérgico a ella. Si lo que buscas es calor para relajar una zona cargada, una bolsa térmica o una ducha caliente hacen el mismo trabajo sin ingredientes de por medio. Lo desarrollo en la comparativa de cremas con efecto calor.
Capsaicina
La capsaicina es el compuesto que pica en los chiles. Actúa agotando la sustancia P de las terminaciones nerviosas, y esa es la teoría por la que se usa contra el dolor. El matiz es la dosis: las cremas de venta libre, entre el 0,025 y el 0,075 %, no se han separado del placebo en las revisiones sistemáticas. La presentación que sí ha demostrado eficacia es el parche al 8 %, que se aplica en un entorno sanitario y para dolor neuropático, no para una contractura.
Árnica, extractos vegetales y homeopatía
Aquí está la mayoría de lo que se vende como crema de fisioterapia. Son cosméticos, no medicamentos, y la evidencia que los respalda es floja: la revisión de 2014 sobre árnica tópica no encontró soporte para las concentraciones por debajo del 10 %, y para el árnica homeopática las revisiones de ensayos controlados con placebo concluyen que no ha demostrado ir más allá del efecto placebo. Los ensayos de árnica para las agujetas después de correr también fueron negativos.
¿Significa eso que no sirven para nada? No exactamente. Son buenos vehículos de masaje, huelen bien, se absorben rápido y la gente los tolera. Yo los uso en camilla por eso, y con esa expectativa te los recomendaría a ti. Lo que no voy a decirte es que desinflamen.
Hay una familia más que se ha popularizado mucho estos años, la de las cremas con CBD, y va por un camino parecido: buena tolerancia y evidencia todavía escasa en dolor musculoesquelético.
Cosmético o medicamento: lo que hay que mirar en la etiqueta
Los productos cosméticos no necesitan una aprobación previa de la AEMPS: su comercialización se notifica. En la Unión Europea se rigen por el Reglamento (CE) 1223/2009 y se registran en el portal europeo de notificación de productos cosméticos; la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios vigila el mercado y recoge las notificaciones de efectos no deseados, pero no da un visto bueno previo producto a producto.
Los medicamentos sí pasan por una autorización de comercialización, tienen número de registro, ficha técnica y prospecto públicos en la base de datos CIMA de la AEMPS. Por eso la pregunta útil ante un bote no es «¿está aprobado?», sino:
- ¿Es cosmético o medicamento? Si lleva número de registro y prospecto, es medicamento. Si solo lleva lista INCI de ingredientes, es cosmético.
- ¿Qué lleva y en qué proporción? Un cosmético puede llevar árnica en cantidad testimonial y anunciarla en la portada igual que otro que lleve un 10 %.
- ¿Qué promete? Un cosmético no puede atribuirse efectos terapéuticos. Ningún cosmético puede curar una lesión, prometa lo que prometa el envase.
Las cuatro cremas con árnica que más veo en consulta
Las cuatro que vienen ahora son cosméticos, con lo que eso implica según lo que acabamos de ver. Las incluyo porque son las que la gente ya tiene en casa y por las que más me preguntan, y porque entre ellas sí hay diferencias reales de composición y de textura que conviene conocer. Los ingredientes que cito están tomados de la información pública de cada fabricante.
Fisiocrem Gel Active

Es el que más se ve en España, y el que antes se llamaba Solugel: el fabricante renombró la línea, así que si lo buscas por el nombre antiguo llegarás al mismo producto. Lleva extractos de árnica, caléndula, hipérico y melaleuca (árbol del té) y, según su lista INCI, también mentol, que es de donde viene la frescura que se nota al aplicarlo.
Textura no grasa y absorción rápida, con un olor bastante característico por la melaleuca. Va bien de deslizamiento para masaje. Viene en varios formatos, del bote pequeño de 60 ml al de 600 ml para uso profesional.
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Kyrocream Original

De las cuatro es la que declara concentraciones concretas, algo que se agradece: el fabricante indica un 10 % de árnica, un 5 % de hipérico y un 5 % de caléndula. Su lista INCI incluye mentol, de ahí el aroma suave y el punto de frescor.
Textura cremosa, no grasa y con buen deslizamiento para trabajar una zona amplia. El fabricante indica tolerancia testada bajo control dermatológico y pediátrico a partir de los 3 años, y que no contiene medicamento.
Traumeel Sport Gel (Heel)

Conviene no confundirlo con los medicamentos homeopáticos de la misma marca: Traumeel Sport Gel es un cosmético, y así lo presenta el propio fabricante. Combina diez extractos vegetales: caléndula, hamamelis, llantén, equinácea, manzanilla, margarita (Bellis perennis), aquilea, árnica, consuelda e hipérico.
Es el más ligero de los cuatro, en formato gel con base de alcohol, y de ahí la sensación refrescante inmediata. Se absorbe rápido y deja poco residuo, aunque justamente por llevar alcohol es el que peor tolera una piel irritada o con rozaduras.
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Physiorelax Forte Plus

Es la de lista de ingredientes más larga: además de árnica, caléndula e hipérico, añade harpagofito, rosa mosqueta, centella asiática y menta piperita. Esa menta es la que le da el punto fresco, y la rosa mosqueta y la centella están pensadas más para cuidar la piel (la del paciente y la de las manos de quien da el masaje) que para el dolor.
Deslizamiento largo, pensada para sesiones de masaje de cierta duración, y habitual por eso en camillas de fisioterapia. Es la clásica de antes y después del entrenamiento.
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Comparativa de cremas para el dolor
Ingredientes según la información pública de cada fabricante. Los precios cambian cada semana en Amazon, así que aquí no verás cifras: cualquier número que pusiera hoy estaría desfasado cuando leas esto, y prefiero que lo consultes tú en el momento de comprar.
| Fisiocrem Gel Active | Kyrocream Original | Traumeel Sport Gel | Physiorelax Forte Plus | |
|---|---|---|---|---|
| Categoría | Cosmético | Cosmético | Cosmético | Cosmético |
| Árnica | Sí | Sí (10 % declarado) | Sí | Sí |
| Hipérico | Sí | Sí (5 % declarado) | Sí | Sí |
| Caléndula | Sí | Sí (5 % declarado) | Sí | Sí |
| Mentol o menta | Sí | Sí | No | Sí (menta piperita) |
| Melaleuca | Sí | No | No | No |
| Equinácea | No | No | Sí | No |
| Harpagofito | No | No | No | Sí |
| Rosa mosqueta | No | No | No | Sí |
| Otros extractos | No | No | Hamamelis, llantén, manzanilla, margarita, aquilea, consuelda | Centella asiática |
| Textura | Crema no grasa, absorción rápida | Crema con buen deslizamiento | Gel con alcohol, muy ligero | Crema de deslizamiento largo |
| Para qué la uso | Uso diario en casa tras una jornada de carga | Masaje en casa y zonas amplias | Sensación de frescor rápida tras el ejercicio | Masaje largo, antes y después del deporte |
| Precio | Consultar en Amazon | Consultar en Amazon | Consultar en Amazon | Consultar en Amazon |
Las cuatro se parecen mucho más de lo que sugieren sus etiquetas: las cuatro giran alrededor del árnica, la caléndula y el hipérico. Elegir entre ellas es, sobre todo, una cuestión de textura, olor y precio por mililitro, no de potencia antiinflamatoria.
Si lo que buscas es evidencia, el diclofenaco en gel
Cuando alguien me dice que quiere lo que mejor funcione para un dolor localizado, la respuesta no es ninguna de las cuatro de arriba: es un gel de diclofenaco. Es medicamento, se compra en farmacia, tiene ficha técnica y prospecto públicos y es el que sale mejor parado en las revisiones sistemáticas.
Como referencia de lo que implica ser medicamento y no cosmético, esto es lo que dice el prospecto de una de las presentaciones sin receta más comunes en España, el gel de diclofenaco al 2,32 %:
- Indicado para el alivio local del dolor y la inflamación leves y ocasionales en adultos y adolescentes a partir de 14 años.
- Dos aplicaciones al día, cada 12 horas.
- Si los síntomas empeoran o persisten después de 7 días, hay que consultar al médico.
- No usar en menores de 14 años.
- No aplicar sobre heridas, lesiones eccematosas, mucosas ni quemaduras.
- No exponer al sol la zona tratada, ni siquiera con el cielo nublado, ni a lámparas de rayos UVA.
- No usar vendajes oclusivos, del tipo plástico o film.
- Contraindicado si eres alérgico al diclofenaco o a otros antiinflamatorios no esteroideos, y durante el embarazo.
Nada de esto aparece en una crema cosmética, sencillamente porque no lleva principio activo con esa potencia. Y funciona en los dos sentidos: más eficacia, más precauciones. Lee siempre el prospecto y pregunta en tu farmacia.
Precauciones: cuándo no usar una crema para el dolor
Son productos de uso muy extendido y en general bien tolerados, pero hay situaciones en las que conviene parar:
- Piel rota, heridas, eccema o quemaduras. Ninguna crema, ni cosmética ni medicamentosa, se aplica sobre la piel dañada.
- Alergia a las plantas de la familia de las compuestas. El árnica, la caléndula, la manzanilla y la equinácea son todas asteráceas, y hay reactividad cruzada documentada. Si te da alergia una, puede darte otra. Haz siempre una prueba en una zona pequeña antes del primer uso.
- Alergia a la aspirina o a los antiinflamatorios. Descarta los salicilatos tópicos y los AINE en gel.
- Niños pequeños. Los medicamentos tópicos con alcanfor y mentol en concentración alta están contraindicados en menores de 12 años: la propia ficha técnica de la AEMPS advierte de que, por la especial sensibilidad de los niños, pueden causar colapso circulatorio, espasmo de glotis, cianosis y convulsiones incluso tras una aplicación local. Los cosméticos llevan cantidades muy inferiores y algunos declaran tolerancia pediátrica desde los 3 años, pero la etiqueta manda: si no dice que sea apto, no lo es.
- Embarazo y lactancia. Consulta antes con tu médico o matrona. Los AINE tópicos están contraindicados en el embarazo, y con los extractos vegetales sencillamente no hay datos suficientes.
- Sol después de aplicar. El diclofenaco lo prohíbe expresamente. Con el hipérico, cuyo pigmento (la hipericina) es fotosensibilizante, lo prudente es aplicar por la noche o no exponer la zona al sol, aunque en concentraciones cosméticas el riesgo no está bien cuantificado.
- Lávate las manos siempre después, y no te toques los ojos ni las mucosas.
Conviene evitar usar la crema para seguir haciendo aquello que te duele. Tapar la señal para poder entrenar igual, cargar igual o trabajar igual puede retrasar el ajuste de la actividad que está provocando molestias.
Cómo aplicar correctamente una crema para el dolor
- Limpia y seca la zona. Agua, jabón y toalla. Sobre piel sucia o húmeda la absorción es peor.
- Prueba de tolerancia la primera vez. Un poco de producto en una zona pequeña y espera unas horas antes de extenderlo.
- Dosifica según el envase. Más cantidad no equivale a más efecto: lo justo para cubrir la zona.
- Masajea hasta absorción completa. Movimientos circulares y sin prisa, dos o tres minutos. Aquí es donde está buena parte del beneficio.
- Respeta la frecuencia. Lo habitual son dos o tres aplicaciones al día, y con los medicamentos exactamente lo que diga el prospecto.
- Evita ojos, boca, mucosas y heridas, y lávate las manos al terminar.
Si la zona es de difícil acceso, como la parte alta de la espalda, pide ayuda y sigue las indicaciones del envase.
Crema para el dolor de espalda y cervicales
Es la consulta más frecuente, y también donde las cremas rinden menos de lo que la gente espera. En la zona cervical la musculatura está relativamente superficial y sí se nota el efecto; en la zona lumbar, con más masa muscular y grasa de por medio, el alcance del producto es bastante limitado.
Con eso en mente:
- Para cuello, trapecios y hombros, una crema con mentol combinada con un masaje suave es una buena herramienta de confort para el día a día.
- Para lumbalgia, el calor local (bolsa térmica o ducha caliente) y, sobre todo, el movimiento suelen dar más resultado que cualquier bote.
- Busca textura ligera y absorción rápida si la vas a usar antes de vestirte, y formato roll-on o espray si te la aplicas tú en zonas que no alcanzas bien.
Si el dolor de cuello o de espalda se repite cada pocas semanas, dura más de un mes o te baja por el brazo o la pierna, la crema ya no es la respuesta: hay que valorarlo. Puedes leer la guía de la hernia discal cervical si te suena ese cuadro.
¿Cuál es la mejor crema para un desgarro muscular?
Ninguna, y esto conviene decirlo claro. Una rotura de fibras es una lesión estructural del tejido: nada de lo que apliques por fuera va a acelerar la cicatrización. Lo que sí hará una crema es aliviarte el dolor mientras el tejido se repara por su cuenta.
En una rotura muscular lo que cambia el pronóstico es otra cosa: una carga bien dosificada desde los primeros días, ejercicio progresivo y una vuelta a la actividad escalonada. La progresión ayuda a reducir el riesgo de recaída. Te dejo la guía de los tipos de lesiones musculares para que sepas de qué estamos hablando en tu caso.
Una advertencia práctica: en las primeras 48 horas de una rotura, evita el masaje intenso sobre la zona con la excusa de aplicar la crema. Puedes aumentar el sangrado local.
¿Qué crema es buena para el dolor de las articulaciones?
Aquí es donde los AINE tópicos tienen su mejor indicación. Las revisiones sistemáticas encuentran su efecto más consistente en la artrosis, sobre todo de rodilla y de mano, que son articulaciones superficiales donde el gel llega bien. El efecto no es espectacular (hablamos de en torno a un 10 % más de personas con buen alivio respecto al placebo), pero es real y está medido, y el perfil de seguridad es mucho mejor que el de la misma molécula en pastilla.
Sobre la capsaicina, que se recomienda muchísimo en internet para articulaciones: las concentraciones de venta libre no han demostrado superar al placebo en las revisiones Cochrane. No es que sea peligrosa, es que probablemente no esté haciendo lo que se le atribuye.
Y en artrosis, lo que cambia el pronóstico es el ejercicio de fuerza adaptado. Es la recomendación de primera línea en todas las guías, y ninguna crema la sustituye.
¿Qué crema es buena para el dolor muscular?
Para una contractura, una sobrecarga o unas agujetas, una crema con mentol aplicada con masaje es una opción razonable: puede aportar alivio temporal y confort. No esperes que acorte la recuperación, porque no hay datos que lo respalden.
Las cuatro cremas de la comparativa sirven como vehículo de masaje y pueden aportar una sensación agradable, siguiendo las precauciones de uso incluso en piel sana. Si el dolor muscular es intenso, no cede en una o dos semanas o te limita para moverte con normalidad, ahí ya hace falta valoración y tratamiento, no producto.
¿Qué crema usan los deportistas para el dolor?
En vestuarios y camillas se ven sobre todo dos cosas: cremas de masaje con árnica y mentol (las cuatro de esta comparativa están entre las más habituales en España) y, cuando hay una lesión concreta, gel de diclofenaco, siempre con criterio del médico o el fisioterapeuta del equipo.
Dos advertencias que doy siempre a mis pacientes deportistas:
- Cuidado con el control antidopaje si compites a nivel federado. Cualquier producto con principio activo debe consultarse en la lista vigente de la Agencia Mundial Antidopaje o con el médico del club. Los cosméticos con extractos vegetales no plantean ese problema, pero los medicamentos sí conviene revisarlos.
- Aplicar antes de competir para aguantar el dolor es mala idea. El dolor durante el esfuerzo es información, y anularlo es exactamente cómo se pasa de una molestia a una lesión.
Si haces deporte con regularidad y arrastras molestias, la fisioterapia deportiva en Barcelona o el tratamiento deportivo en Madrid permite valorar las molestias y adaptar el tratamiento a tu actividad.
Cremas para el dolor y fisioterapia
Lo primero que hay que saber es que una crema para el dolor es un producto: no sustituye la valoración ni el tratamiento de un fisioterapeuta. Puedes encontrar alivio temporal, pero lo que está provocando ese dolor sigue exactamente igual.
Un plan de tratamiento completo incluye tres cosas que ningún bote puede darte: exploración (saber qué estructura está implicada), tratamiento (terapia manual, punción seca, carga progresiva según el caso) y prevención (por qué te ha pasado y qué cambiar para que no se repita). La crema, si acaso, acompaña.
Si estás en Barcelona o en Madrid, puedes vernos aquí:
- Clínica de Fisioterapia y Osteopatía Enric Gallofré, Barcelona
- Clínica de Fisioterapia y Osteopatía Enric Gallofré, Madrid
Mi opinión como fisioterapeuta sobre las cremas para el dolor
Después de años recomendándolas y usándolas en camilla, mi posición es esta:
Son útiles y las seguiré usando. Un cosmético con árnica y mentol es un buen vehículo de masaje, la sensación de frescor gusta y debe usarse siguiendo sus precauciones, incluso sobre piel sana. Si a un paciente le ayuda a estar más cómodo entre sesiones, bienvenido sea.
Pero no son antiinflamatorios. La evidencia detrás de los extractos vegetales es débil, y el único grupo con datos sólidos es el de los AINE tópicos, que son medicamentos y se compran en farmacia.
Cuándo consultar por el dolor. Si llevas más de dos o tres semanas con dolor, si se repite cada poco, si te limita para dormir o trabajar, o si baja por un brazo o una pierna, pide una valoración para identificar la causa del dolor.
¿Tienes dolor? Cuándo acudir a nuestra clínica de fisioterapia
Nuestra forma de trabajar: preferimos verte pronto y tranquilizarte que esperar a que el problema se complique. Los pacientes que consultan en las primeras semanas se recuperan bastante más rápido que los que llegan después de meses probando remedios.
Ven a vernos si el dolor dura más de dos o tres semanas, si vuelve una y otra vez, si te despierta por la noche o si te impide entrenar o trabajar con normalidad.
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