
El hombro es la articulación más móvil del cuerpo y también la que más piezas pone en juego para moverse: cuatro tendones del manguito, una cápsula, una bolsa serosa, la escápula y el cuello justo encima. Cuando duele, la pregunta no es si es grave sino de qué pieza viene, porque el tratamiento de cada una es distinto.
Esta guía ordena las causas por cómo duelen, para que puedas situarte, y manda a la guía de cada una. Si tu dolor empezó con una caída o viene con síntomas en el pecho, salta directamente a las señales de alarma.
Cómo duele: la primera pista
Antes de las causas, tres preguntas que las separan bastante bien:
- ¿Duele al levantar el brazo o al girarlo? Apunta al hombro, y sobre todo a los tendones del manguito rotador.
- ¿Si alguien te mueve el brazo, llega? Si llega, la cápsula está libre. Si no llega ni cuando te lo mueven, piensa en un hombro congelado.
- ¿Cambia al mover el cuello, o baja hasta la mano con hormigueo? Entonces el origen puede estar en la columna cervical y no en el hombro.
Las causas más frecuentes, una a una
- Tendinopatía del manguito rotador. La causa más habitual. Dolor al levantar y separar el brazo, con un tramo a media altura que duele más, y molestia nocturna al apoyarse sobre ese lado. Lo que antes se llamaba tendinitis y hoy se sabe que es un tendón que tolera menos carga de la que se le pide. Guía: tendinitis del supraespinoso y, para el gesto concreto, dolor de hombro al levantar el brazo.
- Rotura del manguito rotador. Puede venir de una caída o de años de desgaste. Se diferencia de la tendinopatía por la debilidad: cuesta o no se puede levantar el brazo contra resistencia. Guía: cómo saber si tienes una rotura del manguito rotador.
- Hombro congelado. Dolor de inicio lento, muy nocturno, seguido de una pérdida de movimiento que se mantiene aunque otra persona intente mover el brazo. Más frecuente entre los 40 y 60 años y con diabetes. Guía: hombro congelado.
- Tendinitis calcificante. Un depósito de calcio en el tendón que en su fase de reabsorción da un dolor muy intenso de inicio brusco, en horas o días, que no deja mover ni dormir. Guía: tendinitis calcificante de hombro.
- Dolor referido del cuello. El hombro duele pero el problema está en la columna cervical. Cambia al mover el cuello y puede bajar por el brazo con hormigueo. Guía: dolor de hombro o cervical, cómo diferenciarlos.
- Inestabilidad y luxación. Tras una luxación, o en hombros muy laxos, sensación de que el hombro se sale o falla con el brazo arriba y atrás. Guías: luxación de hombro e inestabilidad de hombro tras una luxación.
- Artrosis glenohumeral. Menos frecuente que en la cadera o la rodilla. Rigidez progresiva con crujidos y dolor profundo en personas mayores o con lesiones antiguas del hombro.
- Dolor en el omóplato y la escápula. Cuando el dolor está detrás, entre la escápula y la columna, las causas cambian. Guía: dolor en el omóplato.
Cómo distinguir una causa de otra
| Cuadro | La pista que lo distingue | Guía |
|---|---|---|
| Tendinopatía del manguito | Duele al levantar el brazo, con arco doloroso a media altura; si te lo mueven, llega | Tendinitis del supraespinoso |
| Rotura del manguito | Lo mismo, más debilidad: no puedes sostener el brazo contra resistencia | Rotura del manguito rotador |
| Hombro congelado | No llega ni cuando te lo mueven, sobre todo al girar hacia fuera | Hombro congelado |
| Tendinitis calcificante | Dolor muy intenso de inicio brusco, en horas, con calcio en la ecografía | Tendinitis calcificante |
| Origen cervical | Cambia al mover el cuello; puede bajar hasta la mano con hormigueo | Dolor de hombro o cervical |
| Inestabilidad | Sensación de que se sale con el brazo arriba y atrás, a menudo tras una luxación | Inestabilidad tras luxación |
| Artrosis | Rigidez con crujidos y desgaste visible en la radiografía | Valoración y radiografía |
| Chasquidos sin dolor | El hombro cruje pero no duele ni pierde fuerza | Por qué cruje el hombro |
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- Dolor de hombro o brazo, sobre todo izquierdo, con opresión en el pecho, sudor frío, náuseas o falta de aire: llama a urgencias.
- Tras una caída, el hombro se ve deformado o no se mueve nada.
- Hombro caliente, hinchado y enrojecido, con o sin fiebre.
- Pérdida de fuerza o de sensibilidad en el brazo o la mano que avanza en días.
- Dolor que no cede en ninguna postura, ni de noche ni de día, y que va a más.
- Antecedente de cáncer y un dolor de hombro nuevo sin explicación.
¿Cómo se diagnostica?
Con la historia y la exploración: cómo empezó, qué gestos duelen, cómo se comporta de noche, qué movimientos se pierden y si se pierden también cuando te mueven el brazo. Unas pocas pruebas de fuerza y de movilidad separan las causas principales en la mayoría de los casos.
La radiografía se pide tras una caída o si se sospecha artrosis o calcificación. La ecografía es la prueba más útil para los tendones y la bolsa. La resonancia se reserva para la sospecha de rotura que pueda necesitar cirugía o para los casos que no evolucionan como se espera.
Tratamiento: lo que comparten casi todas las causas
El tratamiento depende de la causa, y por eso lo primero es identificarla. Pero hay cuatro principios que valen para casi todos los dolores de hombro no traumáticos:
- Ajustar la carga, no eliminar el movimiento. Evitar el gesto que dispara el dolor y mantener todo lo demás. El hombro que se deja quieto se vuelve rígido y débil.
- Fuerza progresiva del manguito y de la escápula. Es lo que más respaldo tiene para los tendones y lo que protege el hombro a largo plazo. La progresión está en ejercicios para el manguito rotador en casa, y lo que conviene evitar mientras duele, en ejercicios prohibidos con tendinitis de hombro.
- Cuidar la noche. Dormir mal mantiene el dolor. Las posturas que funcionan están en cómo dormir con dolor de hombro.
- Las infiltraciones y la cirugía tienen su sitio, pero es pequeño y llega después: la infiltración en el hombro congelado inflamatorio o en la calcificante aguda, y la cirugía en roturas del manguito que no responden o en inestabilidades de repetición.
Fisioterapia para el dolor de hombro: así lo tratamos
Fase 1: identificar la causa y bajar el dolor
La primera sesión es exploración: de dónde viene el dolor, qué lo reproduce y qué lo alivia. Con eso se elige el plan. En esta fase se trabaja el dolor con terapia manual y se ajustan los gestos del día a día y del sueño.
Fase 2: movilidad y fuerza
Recuperar el movimiento que se haya perdido y empezar la fuerza del manguito y de la escápula con la carga que el hombro tolere. Es la fase larga y la que decide el resultado.
Fase 3: vuelta al gesto que dolía
Levantar peso, nadar, lanzar, trabajar con los brazos arriba: se reintroduce el gesto concreto con progresión, hasta que el hombro lo tolera sin avisar al día siguiente. Para quien nada, lo concreto está en ¿se puede nadar con tendinitis de hombro?.
Lo hacemos igual en nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona y en la de fisioterapia en Madrid.
Ejercicios para empezar hoy en casa
Válidos para la mayoría de los dolores de hombro sin caída previa ni señales de alarma:
- Péndulos. Inclinado hacia delante y apoyado con la mano sana, deja colgar el brazo y haz círculos pequeños. Un minuto en cada sentido.
- Rotación externa con goma. Codo pegado al cuerpo y doblado a 90 grados, lleva la mano hacia fuera contra una banda elástica, despacio. Tres series de 15.
- Retracción de escápulas. De pie, junta los omóplatos hacia atrás y abajo sin subir los hombros, mantén cinco segundos. Diez repeticiones.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Dejar el hombro quieto hasta que se pase | Evitar solo el gesto que dispara el dolor y mantener el resto del movimiento |
| Tratar el hombro cuando el problema está en el cuello | Comprobar si el dolor cambia al mover el cuello o baja hasta la mano |
| Estirar a fondo un hombro que no llega ni cuando te lo mueven | Pensar en hombro congelado y respetar su fase |
| Pedir la resonancia como primer paso | Empezar por la exploración; la imagen se pide con una pregunta concreta |
| Infiltrarse cada vez que duele | Reservar la infiltración para los cuadros y momentos en que aporta |
| Volver al gesto que dolía en cuanto mejora | Reintroducirlo con progresión y comprobar el día siguiente |
Mi opinión como fisioterapeuta
El dolor de hombro es de los que más se tratan a ciegas. Se pone una etiqueta genérica, tendinitis, y se aplica el mismo protocolo a un tendón sobrecargado, a una cápsula inflamada y a una raíz cervical irritada. Tres problemas distintos, tres tratamientos distintos, un solo nombre.
Por eso la primera sesión en consulta se dedica casi entera a explorar. No es tiempo perdido: es lo que evita semanas de un tratamiento que no puede funcionar porque apunta a la pieza equivocada.
Preguntas frecuentes sobre el dolor de hombro
¿Cuál es la causa más frecuente de dolor de hombro?
Los problemas de los tendones del manguito rotador, y dentro de ellos la tendinopatía del supraespinoso. Dan dolor al levantar el brazo y al separarlo del cuerpo, con un arco doloroso a media altura, y molestan de noche al apoyarse sobre ese lado. Le siguen el hombro congelado y el dolor que viene del cuello.
¿Cómo sé si el dolor de hombro es del hombro o del cuello?
Por dos pistas. Si el dolor cambia al girar o inclinar la cabeza, o baja más allá del codo hasta la mano con hormigueo, el origen suele estar en el cuello. Si aparece al levantar o girar el brazo y el cuello se mueve libre, es del hombro. Mover el cuello con el brazo quieto suele aclararlo.
¿Cuándo es grave un dolor de hombro?
Cuando aparece con opresión en el pecho, sudor frío o falta de aire, que obliga a llamar a urgencias. Cuando sigue a una caída y el hombro se ve deformado o no se mueve. Cuando hay fiebre con el hombro caliente e hinchado. Y cuando el brazo pierde fuerza o sensibilidad en pocos días.
¿Por qué me duele el hombro por la noche?
Porque al tumbarte desaparece el efecto de la gravedad que de día separa un poco las estructuras del hombro, y al apoyarte sobre ese lado las comprimes. El dolor nocturno es típico de la tendinopatía del manguito y del hombro congelado, y de los primeros síntomas en los dos.
¿Debo dejar de mover el hombro si me duele?
No del todo. Salvo tras una caída o con señales de alarma, el hombro que se deja quieto se vuelve rígido y débil, y en algunos casos acaba en un hombro congelado. Lo que se ajusta es el gesto y la carga: evitar lo que dispara el dolor y mantener todo lo demás.
¿Necesito una resonancia?
En la mayoría de los casos, no de entrada. La historia y la exploración orientan el diagnóstico y el tratamiento. La ecografía o la resonancia se piden cuando se sospecha una rotura del manguito, cuando hubo un traumatismo o cuando el hombro no mejora con el tratamiento previsto.