
Tu bebé tiene cuatro meses y todavía no se da la vuelta. Los bebés pueden alcanzar los hitos motores a edades distintas. Y en cada consulta, en cada visita familiar, alguien te dice a qué edad "debería" hacer cada cosa.
Esta guía ordena esa información con las cifras reales de lo que es normal, que son bastante más anchas de lo que se cuenta. Te explica qué hace un bebé en cada tramo del primer año y medio, qué es variabilidad sana, qué señales sí piden una valoración y qué puedes hacer en casa. Puedes ampliar la información sobre cada motivo de consulta en nuestra sección de bebés y niños pequeños.
Cómo se desarrolla el movimiento en el primer año
El desarrollo motor sigue una dirección: de la cabeza a los pies y del centro del cuerpo a las manos. Primero el bebé controla la cabeza, después el tronco, después se sienta, se desplaza, se pone de pie y anda. Cada logro se apoya en el anterior, y por eso el orden importa más que la fecha.
Ese orden, además, no lo dicta el calendario sino la experiencia. Un bebé que pasa tiempo en el suelo, boca abajo y boca arriba, con libertad para moverse, construye antes la fuerza y el equilibrio que necesita. Uno que pasa el día en hamacas, sillitas y brazos recibe menos oportunidades, y eso se nota en los plazos sin que haya nada mal en él.
Lo que sigue son tramos orientativos. Verás en cada uno lo habitual, y más abajo la tabla de la OMS con el rango completo de lo normal.
De 0 a 3 meses: control de la cabeza y descubrir las manos
El recién nacido se mueve por reflejos: aprieta lo que le toca la palma, gira la cabeza si le rozas la mejilla, tiene los brazos y las piernas flexionados. Boca abajo apenas levanta la cabeza unos segundos. Durante el segundo mes empieza a sostenerla cuando lo tienes en brazos y a elevarla un poco sobre la superficie cuando está tumbado boca abajo.
Hacia el tercer mes la mayoría sostiene la cabeza con bastante estabilidad, se apoya en los antebrazos boca abajo y descubre sus manos: las mira, se las lleva a la boca y empieza a abrirlas. Sigue con la mirada un objeto que se mueve y sonríe cuando le hablas. Si a los 4 meses no sostiene la cabeza, o si siempre la lleva hacia el mismo lado, lo tienes explicado en la guía mi bebé no sostiene la cabeza y en la de tortícolis congénita.
De 3 a 6 meses: apoyos, volteo y las primeras sentadas
Boca abajo pasa de apoyarse en los antebrazos a apoyarse en las manos con los brazos estirados, y desde ahí empieza a girar sobre sí mismo. El volteo suele aparecer primero de boca abajo a boca arriba y después al revés, entre los 4 y los 6 meses. Coge objetos con las dos manos, se los pasa de una a otra y se lleva los pies a la boca.
Sentado con apoyo mantiene el tronco cada vez más recto. Hacia los 6 meses algunos se sientan ya sin ayuda unos instantes, con las manos delante por si acaso. Es también la edad en la que la asimetría, si la hay, se hace evidente: un bebé que se voltea siempre hacia el mismo lado o que solo usa una mano merece una mirada, y lo explicamos en la guía de asimetrías posturales.
De 6 a 9 meses: sentarse solo, arrastrarse y gatear
Se sienta sin apoyo y libera las manos para jugar. Empieza a desplazarse: reptando, girando sobre la barriga, sentado deslizándose o a cuatro patas. El gateo clásico aparece de media entre los 7 y los 10 meses, pero no en todos, y volveremos sobre eso. Pasa de tumbado a sentado por sí mismo y empieza a ponerse de rodillas agarrado a los muebles.
Con las manos, usa la pinza gruesa para coger cosas pequeñas y golpea dos objetos entre sí. Es la etapa en la que el suelo despejado y algún mueble estable a su altura son el mejor material de juego que existe.
De 9 a 12 meses: ponerse de pie y los primeros pasos
Se pone de pie agarrado, se desplaza de lado apoyado en el sofá, se agacha a coger algo y se vuelve a levantar. Hacia el año algunos dan los primeros pasos solos; otros, igual de sanos, lo harán después de los 15 meses. La pinza fina con el pulgar y el índice ya está, y señala con el dedo lo que quiere.
De 12 a 24 meses: andar, correr y subir
Al principio anda con los pies muy separados y los brazos arriba, y se cae a menudo. En los meses siguientes afina el paso, empieza a correr de forma torpe, sube escaleras a gatas o de la mano, lanza una pelota y se agacha sin caerse. Hacia los dos años corre, da patadas al balón y sube escalones de pie con apoyo.
Es una edad en la que los pies y las piernas preocupan mucho a las familias: pies planos, andar con las puntas hacia dentro, andar de puntillas. Casi siempre son variantes normales que se corrigen solas con los años, y las tratamos en sus guías: pie plano en niños, caminar con los pies hacia dentro y andar de puntillas.
Las ventanas de la OMS: lo habitual es más ancho de lo que parece
La Organización Mundial de la Salud siguió mes a mes a 816 niños sanos de cinco países (Ghana, India, Noruega, Omán y Estados Unidos) para saber a qué edad conseguían seis hitos motores. El resultado no es una edad, es una ventana: la edad a la que lo ha logrado el 1 % más precoz y la edad a la que lo ha logrado el 99 %. Todo lo que cae dentro es normal.
| Hito | Ventana normal (meses) | Cómo interpretar el rango |
|---|---|---|
| Sentarse sin apoyo | De 3,8 a 9,2 | Es la ventana más estrecha: pasados los 9 meses sin sentarse solo, se consulta |
| Ponerse de pie con ayuda | De 4,8 a 11,4 | Muchos lo hacen antes de gatear |
| Gatear a cuatro patas | De 5,2 a 13,5 | Un 4,3 % de los niños sanos no gateó nunca |
| Andar con ayuda | De 5,9 a 13,7 | Agarrado a muebles o de la mano |
| Mantenerse de pie solo | De 6,9 a 16,9 | Diez meses de diferencia entre el primero y el último, y todos sanos |
| Andar solo | De 8,2 a 17,6 | Un niño de 16 meses que no anda está dentro de lo normal |
Dos lecturas de esa tabla. La primera: comparar a tu hijo con el de al lado no sirve, porque diez meses de diferencia caben dentro de la normalidad. La segunda: las ventanas tienen un límite, y ese límite sí sirve. Un bebé que a los 9 meses y medio no se sienta solo, o que a los 18 no anda, no tiene por qué tener nada, pero hay que mirarlo.
Y una nota más: alrededor del 90 % de los niños siguió el mismo orden en cinco de los seis hitos. El orden sí es bastante fijo; la fecha, no.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- Ha perdido algo que ya hacía: sostenía la cabeza, se sentaba o balbuceaba y ha dejado de hacerlo. Es la señal más importante de todas.
- Usa claramente un lado del cuerpo más que el otro antes del año: una mano siempre cerrada, una pierna que no participa, la cabeza siempre girada al mismo lado.
- Está muy blando (se escurre entre las manos, las piernas caen abiertas como una rana) o muy rígido (puños cerrados y piernas en tijera pasados los 3 meses).
- A los 4 meses no sostiene la cabeza, a los 9 no se sienta solo, a los 12 no se sostiene de pie con ayuda o a los 18 no anda.
- Apenas se mueve, no sigue con la mirada, no responde a los sonidos ni sonríe con 3 meses, o pierde peso.
Con cualquiera de estas, la primera consulta es el pediatra, que es quien decide si hace falta un neuropediatra o un centro de desarrollo infantil. No esperes a que aparezcan nuevos avances para consultar.
Qué puedes hacer en casa para favorecer el movimiento
- Suelo, no dispositivos. Una manta en el suelo, el bebé libre y tú cerca. Las hamacas, los saltadores y los andadores quitan el tiempo que construye el movimiento y colocan al niño en posturas que no ha ganado él.
- Boca abajo despierto y vigilado, desde las primeras semanas, en ratos cortos que se van alargando. A dormir, siempre boca arriba.
- Cambia de lado. Alterna el brazo con el que lo coges, el lado de la cuna hacia el que mira, el lado por el que le hablas. Es la mejor prevención de las asimetrías y de la cabeza plana, y lo explicamos en la guía de plagiocefalia.
- Pon lo interesante un poco lejos. Un juguete a un palmo de la mano que no usa, o un poco más allá de donde llega, es lo que hace que gire, se estire y se desplace.
- Permite que practique pequeños cambios de equilibrio con supervisión. Sentado con cojines alrededor, de pie agarrado a un mueble bajo: los pequeños desequilibrios enseñan más que sujetarlo todo el rato.
Tratamiento: cuándo puede ayudar la fisioterapia y cuándo se necesita otro especialista
Hay dos situaciones muy distintas y conviene separarlas.
La primera es el retraso simple: un bebé sano, con buen tono y simétrico, que va tarde en uno o dos hitos porque ha pasado poco tiempo en el suelo, ha estado enfermo varias semanas o simplemente es tranquilo. La fisioterapia puede apoyar el desarrollo mediante actividades adaptadas. Valoramos qué le falta, le damos la experiencia que no ha tenido y os enseñamos a repetirla en casa, que es donde se consigue el resultado. Suelen ser pocas sesiones. Es lo que hacemos en la consulta de fisioterapia para bebés en Barcelona, que solo atendemos en nuestra clínica de Gràcia.
La segunda es el retraso con causa: tono alterado, asimetría, pérdida de lo ganado, un bebé prematuro con seguimiento hospitalario o una alteración neurológica conocida. Ahí el tratamiento del desarrollo lo lleva el circuito de neuropediatría y el centro de desarrollo infantil, que tienen la formación y los recursos para ello. Nosotros no lo sustituimos: os decimos a quién acudir y, si se nos pide, acompañamos con pautas concretas en coordinación con ellos. Lo detallamos en la guía de retraso en los hitos motores y en la del bebé prematuro.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Comparar con el bebé de al lado o con el hermano mayor | Comparar con la ventana de la OMS, que es el único rango que vale |
| Sentarlo con cojines o ponerlo de pie antes de que lo haga solo | Dejarlo en el suelo boca abajo y boca arriba: se sentará y se pondrá de pie cuando tenga la fuerza |
| Usar andador o saltador "para que aprenda" | Retirarlos. El suelo libre y un mueble bajo enseñan a andar; el andador no |
| Cogerlo siempre con el mismo brazo y darle el biberón siempre del mismo lado | Alternar lados en todo lo que se repite muchas veces al día |
| Esperar "a ver si arranca" cuando ha perdido algo que hacía | Consultar el mismo día: la regresión es la señal que no admite espera |
| Preocuparse porque no gatea | Mirar si se desplaza de otro modo y si usa los dos lados: el gateo no es obligatorio |
Mi opinión como fisioterapeuta
La mayoría de las consultas por "mi bebé va tarde" se resuelven con una tabla como la de arriba y con más suelo. Las familias llegan angustiadas por una fecha que alguien les ha dicho, y se van con un rango y con tres cosas que hacer en casa. Se explican las pautas y se decide el seguimiento según la evolución de cada bebé.
Si el desarrollo queda fuera de los rangos esperados o aparecen señales de alarma, conviene consultar al pediatra. Un bebé que ha perdido algo, que está muy blando o que usa un solo lado no presenta solo una diferencia de ritmo: primero necesita valoración del pediatra, antes de iniciar fisioterapia.
Fuentes
- WHO Multicentre Growth Reference Study Group. WHO Motor Development Study: windows of achievement for six gross motor development milestones. Acta Paediatrica Suppl. 2006;450:86-95.
- Caravale B, et al. Neurodevelopment at two years in preterm infants: corrected versus chronological age. Children. 2026;13(2):219.
Preguntas frecuentes sobre el desarrollo motor del bebé
¿A qué edad tiene que sostener la cabeza un bebé?
La mayoría lo consigue de forma estable hacia los 3 meses, con avances desde el segundo. Que a los 4 meses siga sin sostenerla en brazos o boca abajo es motivo de consulta con el pediatra, sobre todo si además está muy blando o muy rígido.
¿Es malo que mi bebé no gatee?
No por sí solo. En el estudio de la OMS, un 4,3 % de los niños sanos no gateó nunca a cuatro patas y pasó a otra forma de desplazarse. Lo que importa es que se desplace de algún modo, que use los dos lados del cuerpo y que llegue a ponerse de pie dentro de su ventana.
¿Hasta cuándo es normal que un bebé no ande?
La ventana de la OMS para andar solo va de los 8,2 a los 17,6 meses. Un niño de 15 meses que no anda pero se pone de pie, se desplaza agarrado y tiene buen tono está dentro de lo normal. Pasados los 18 meses sin dar pasos, hay que valorarlo.
¿Los andadores y saltadores ayudan a andar antes?
No, y las sociedades de pediatría los desaconsejan. Ponen al niño en una postura que no ha construido él, con el peso en las puntas de los pies, y le quitan el tiempo en el suelo, que es donde se aprende a andar. El mejor estímulo es el suelo libre y las manos del adulto.
¿Cuánto tiempo boca abajo tiene que pasar un bebé al día?
Desde las primeras semanas, ratos cortos y frecuentes mientras está despierto y vigilado, y siempre a dormir boca arriba. Se va alargando según lo tolera; a partir de los 3 o 4 meses muchos bebés aguantan varios ratos de 10 o 15 minutos repartidos en el día.
¿Cuándo hay que llevar a un bebé al fisioterapeuta por su desarrollo?
Cuando hay una asimetría clara, cuando se sale de una ventana de la OMS, cuando ha perdido algo que ya hacía o cuando el pediatra ha detectado un tono alterado. En un retraso simple por falta de estímulo la fisioterapia ayuda mucho y pronto; si hay una causa neurológica, el circuito es pediatra, neuropediatra y centro de desarrollo infantil, y nosotros acompañamos.