
Tu bebé lleva la cabeza inclinada hacia un hombro y la barbilla girada hacia el otro lado. Le cuesta mirar a la derecha, o a la izquierda. Puede agarrarse mejor al pecho de un lado que del otro. Puede que le notes un bulto pequeño y duro en el cuello, del tamaño de una aceituna.
Eso es una tortícolis muscular congénita, uno de los motivos más frecuentes por los que un bebé llega a fisioterapia y también uno de los que mejor responden si se empieza pronto. Esta guía te explica qué es, cómo distinguirla de una simple preferencia postural, por qué el mes en que se empieza a tratar importa tanto y cómo la tratamos.
¿Qué es la tortícolis muscular congénita?
Es un acortamiento del esternocleidomastoideo, el músculo que va desde detrás de la oreja hasta el esternón y la clavícula. Cuando está acortado de un lado, inclina la cabeza hacia ese hombro y la gira hacia el lado contrario. Se llama congénita porque se origina alrededor del nacimiento, aunque a menudo no se nota hasta las primeras semanas o meses de vida, cuando el bebé empieza a controlar la cabeza.
Según la guía de práctica clínica de la Academia de Fisioterapia Pediátrica de la APTA, afecta a entre el 3,9 % y el 16 % de los recién nacidos, según la población estudiada y cómo se defina. El lado derecho es algo más frecuente que el izquierdo.
La misma guía distingue tres formas, y merece la pena conocerlas porque el pronóstico cambia:
- Preferencia postural. El bebé prefiere un lado, pero al mover el cuello de forma pasiva el recorrido es completo. Es la más leve y la más frecuente.
- Tortícolis con acortamiento. El músculo está tenso y la rotación hacia un lado está limitada, sin bulto.
- Tortícolis con masa. Se palpa un engrosamiento en el músculo, un bulto firme que suele notarse en las primeras semanas y que va desapareciendo en meses. Es la forma que más tratamiento necesita.
Síntomas: cómo reconocerla
- La cabeza está inclinada hacia un lado y girada hacia el otro, casi siempre en la misma postura, también dormido.
- Le cuesta girar la cabeza hacia uno de los lados, sigue peor con la mirada los objetos que van hacia allí, o protesta si se la giras.
- Se agarra mejor al pecho o al biberón de un lado que del otro.
- Puede notarse un bulto en el músculo del cuello, en el lado hacia el que se inclina la cabeza.
- Con las semanas puede aparecer un aplanamiento de un lado de la cabeza o una ligera asimetría de la cara (un ojo algo más pequeño, la mejilla más plana del lado acortado).
Si lo que ves es solo la preferencia de lado, sin limitación al girar, lo explicamos en la guía de asimetrías posturales: es un cuadro distinto y más leve.
Causas y factores de riesgo
La causa exacta no está cerrada. La explicación más aceptada es que el músculo sufre durante el embarazo o el parto: una postura mantenida en el útero, poco espacio (primer embarazo, gemelos, poco líquido), presentación de nalgas, un parto largo o instrumentado. En una parte de los casos se produce una pequeña lesión del músculo que cicatriza acortándolo, y esa cicatriz es el bulto que se palpa.
La tortícolis va asociada con frecuencia a otros cuadros de "poco espacio": la plagiocefalia, la displasia de cadera y algunas deformidades del pie. Por eso, cuando exploramos un cuello, exploramos también las caderas y los pies, y si algo no cuadra, lo derivamos.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
La mayoría de las tortícolis de un bebé son musculares y benignas. Estas señales apuntan a otra cosa y las tiene que ver el pediatra antes de empezar ningún tratamiento:
- El bebé está muy blando o muy rígido en todo el cuerpo, o no sigue bien con la mirada: el problema puede no estar en el músculo.
- Hay un bulto fuera del músculo, ganglios grandes, fiebre o dolor evidente al tocar.
- La inclinación ha cambiado de lado, o el bulto crece en vez de reducirse.
- La tortícolis aparece de golpe en un bebé que antes movía el cuello bien, o va con vómitos, arqueo o llanto intenso tras las tomas.
- Con 7 meses o más sigue habiendo bulto en el músculo, o pasado el año persiste una limitación clara de la rotación.
¿Cómo se diagnostica?
Con la exploración. Se observa la postura de la cabeza en reposo, se mide cuánto gira y cuánto se inclina hacia cada lado, se palpa el músculo en busca de tensión o de masa y se comprueba el tono general, la simetría de la cara y el cráneo, las caderas y la mirada. Con eso se clasifica la tortícolis en uno de los tres tipos y en un grado de gravedad, que depende de la edad del bebé, de si hay masa y de cuántos grados de rotación faltan.
La ecografía del músculo se usa cuando hay dudas o masa, y la radiografía solo si se sospecha una malformación de las vértebras del cuello. En la mayoría de los bebés no hace falta ninguna prueba.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más puede torcer el cuello de un bebé?
Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importan la zona donde duele, cuándo aparece el dolor y con qué gestos cambia: el tortícolis muscular congénita en bebés se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.
| Cuadro | La pista que lo delata |
|---|---|
| Preferencia postural | Prefiere un lado, pero al girarle el cuello con suavidad llega igual a los dos; sin bulto |
| Tortícolis ocular | Inclina la cabeza para compensar un estrabismo o una debilidad de un músculo del ojo; el cuello gira bien y la inclinación aparece al fijar la mirada |
| Malformación de las vértebras cervicales | Limitación presente desde el nacimiento, cuello corto, implantación baja del pelo; la radiografía la confirma |
| Síndrome de Sandifer (reflujo) | Arqueo del cuello y del tronco en episodios, sobre todo tras las tomas, con regurgitaciones; ver la guía de reflujo en bebés |
| Tortícolis paroxística benigna | Episodios de horas o días con la cabeza inclinada que se resuelven solos y se repiten; entre ellos el cuello es normal |
| Infección o inflamación (ganglios, garganta, oído) | Aparece de forma aguda con fiebre, dolor y ganglios; valoración médica |
| Tumor o masa fuera del músculo | Muy raro; bulto que no está dentro del esternocleidomastoideo, que crece o va con otros síntomas; derivación urgente |
Tratamiento: qué funciona
La guía de práctica clínica lo tiene claro: el tratamiento de primera elección es la fisioterapia, con cuatro componentes que se aplican juntos: estiramiento pasivo del músculo acortado, estimulación del movimiento activo hacia el lado que el bebé evita, adaptación del entorno (cómo se le coge, se le acuesta, se le alimenta y se juega con él) y formación de los padres, que son quienes hacen la mayor parte del trabajo en casa.
Lo que más pesa en el resultado no es la técnica sino cuándo se empieza. En el estudio de Petronic y colaboradores, con 980 niños, la duración media del tratamiento fue:
| Edad al empezar | Duración media de la fisioterapia |
|---|---|
| Antes del mes de vida | 1,5 meses |
| Entre 1 y 3 meses | 5,9 meses |
| Entre 3 y 6 meses | 7,2 meses |
| Entre 6 y 12 meses | 9,8 meses |
| Después del año | 10,3 meses |
Es la cifra que más nos gustaría que conociera cada familia: un mes de espera al principio supone meses de tratamiento después. Las ortesis (collarines blandos) se reservan para bebés mayores con inclinación persistente, y la cirugía para los pocos casos que pasado el año siguen con una limitación importante pese a un tratamiento correcto.
Fisioterapia para la tortícolis congénita: así la tratamos
Fase 1: valorar y explicar
Medimos los grados de rotación e inclinación hacia cada lado, palpamos el músculo, revisamos cráneo, cara, caderas, mirada y tono. Os explicamos qué tipo de tortícolis tiene, qué grado y qué esperar. Y os enseñamos ese mismo día las primeras pautas de casa, porque el tratamiento empieza al salir por la puerta.
Fase 2: ganar recorrido
Estiramientos suaves y mantenidos del músculo acortado, en sesión y en casa varias veces al día, siempre por debajo de lo que molesta. Y sobre todo movimiento activo: colocar el estímulo (tu cara, la luz, el sonajero, el pecho) donde le obliga a girar hacia el lado difícil, tiempo boca abajo con la cabeza apoyada hacia ese lado, cambios de brazo al cogerle y de lado al acostarle. Es lo que hacemos en la consulta de fisioterapia para bebés en Barcelona, en nuestra clínica de Gràcia.
Fase 3: simetría y desarrollo
Cuando el cuello ya gira igual a los dos lados, el objetivo pasa a ser que el bebé use los dos lados: que voltee hacia ambos, que se apoye en las dos manos, que gatee y se siente sin inclinar. Se revisa cada pocas semanas hasta el alta, y se vuelve a mirar cuando empieza a andar, porque una pequeña asimetría puede reaparecer con la carga.
Ejercicios para empezar hoy en casa
Son pautas generales; las concretas para tu bebé dependen del lado y del grado, y os las damos en la primera visita.
- Todo hacia el lado difícil. Si le cuesta girar a la derecha, colócate a su derecha para hablarle, pon la cuna de modo que lo interesante de la habitación quede a su derecha, dale el pecho o el biberón de forma que tenga que girar hacia allí.
- Boca abajo, despierto y vigilado, varias veces al día, con tu cara o un juguete del lado hacia el que no gira.
- Cógele alternando el brazo, y en el porteo procura que la cabeza no quede siempre apoyada del mismo lado.
- Estiramiento suave solo cuando os lo hayamos enseñado: en la dirección correcta, mantenido, sin forzar y sin que llore.
¿Cuánto tarda en curarse?
Depende sobre todo de cuándo se empieza y del tipo. Una preferencia postural corregida desde las primeras semanas puede resolverse en pocas visitas. Una tortícolis con masa que empieza a tratarse a los 4 meses puede necesitar más de medio año de seguimiento, con la mayor parte del trabajo en casa. Los rangos de la tabla de tratamiento son una buena referencia de lo que cabe esperar.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Esperar a la revisión de los 4 o 6 meses "a ver si se le pasa" | Pedir valoración en cuanto se nota la preferencia: cada mes de retraso alarga el tratamiento |
| Forzar el giro del cuello con las manos hasta que llora | Estiramientos suaves y mantenidos, y sobre todo movimiento activo provocado por el juego |
| Usar cojines antivuelco o almohadas para "colocarle" la cabeza | Cambiar de lado la cuna, el brazo y el estímulo; los cojines en la cuna no son seguros |
| Tratar solo el cuello | Mirar el cráneo, las caderas, los pies y el uso de los dos lados del cuerpo |
| Hacer los ejercicios solo en la sesión | Repetirlos en casa a diario: el resultado lo hace la frecuencia, no la consulta |
Mi opinión como fisioterapeuta
Si tuviera que quedarme con una idea de esta guía sería la tabla de Petronic: mes y medio de tratamiento si se empieza antes del mes, más de siete si se empieza a los tres. No hay muchas cosas en fisioterapia donde el momento importe tanto. Un bebé que gira siempre al mismo lado no necesita esperar a ninguna revisión programada; necesita que alguien le mida el cuello esta semana.
La familia participa en el tratamiento con las pautas de casa. La sesión sirve para medir, enseñar y corregir; el cuello se estira en casa, en cada toma, en cada cambio de pañal, en cada rato boca abajo. Revisamos con la familia cómo aplicar las pautas y adaptarlas a la evolución del bebé.
Fuentes
- Sargent B, Coulter C, Cannoy J, Kaplan SL. Physical Therapy Management of Congenital Muscular Torticollis: A 2024 Evidence-Based Clinical Practice Guideline From the APTA Academy of Pediatric Physical Therapy. Pediatric Physical Therapy. 2024;36(4):370-421.
- Kaplan SL, Coulter C, Sargent B. Physical Therapy Management of Congenital Muscular Torticollis: A 2018 Evidence-Based Clinical Practice Guideline. Pediatric Physical Therapy. 2018;30(4):240-290.
- Petronic I, et al. Congenital muscular torticollis in children: distribution, treatment duration and outcome. European Journal of Physical and Rehabilitation Medicine. 2010;46(2):153-157.
Preguntas frecuentes sobre la tortícolis congénita
¿La tortícolis congénita se cura sola?
La preferencia postural leve puede corregirse con cambios de posición en casa. Cuando hay un acortamiento real del músculo, no suele resolverse sola: sin tratamiento tiende a fijar la asimetría del cuello y de la cara. Por eso se valora en cuanto se detecta.
¿A qué edad hay que empezar a tratarla?
Cuanto antes. En el estudio de Petronic con 980 niños, los tratados antes del mes necesitaron una media de mes y medio de fisioterapia; los que empezaron entre los 3 y los 6 meses, más de siete meses. El mes de inicio cambia meses de tratamiento.
¿Duele el tratamiento?
No debe doler. Los estiramientos son suaves, dentro de lo que el bebé tolera, y se combinan con posturas y juego que le hacen girar solo hacia el lado que evita. Un bebé que llora sin consuelo durante el estiramiento es señal de que la técnica no es la adecuada.
¿Tiene relación con la cabeza plana?
Sí. Un bebé que gira siempre al mismo lado apoya siempre la misma zona del cráneo, y aparece la plagiocefalia posicional. Tratar la tortícolis es la mejor forma de prevenirla, y por eso en cada visita miramos las dos cosas.
¿Hay que operar alguna vez?
Rara vez. Se plantea cuando pasado el año persiste una limitación importante de la rotación o una asimetría de la cara pese a un tratamiento bien hecho. Lo decide el traumatólogo infantil, y la fisioterapia sigue después de la cirugía.
¿Puede tener tortícolis un bebé de más edad o un niño?
La tortícolis que aparece de golpe en un niño que antes movía el cuello bien no es congénita: puede ser una contractura, una infección de garganta o de ganglios, o un problema ocular, y la valora el pediatra. La tortícolis del adulto tiene su propia guía.