
Cada tarde, a la misma hora, empieza. Llora con una fuerza que no parece de un bebé tan pequeño, encoge las piernas, se pone rojo, y no hay pecho, brazos ni paseo que lo consuele. Dura horas. Y mañana otra vez. El cólico genera dudas sobre su duración y sobre qué tratamientos pueden ayudar.
Esta guía cuenta lo que se sabe del cólico del lactante: qué es, qué no es, qué señales piden pediatra, qué dice la revisión Cochrane sobre las terapias manuales y qué pautas ofrecemos en consulta. Y una certeza para las noches malas: se pasa.
¿Qué es el cólico del lactante?
Un patrón de llanto excesivo en un bebé sano. La definición clásica es la "regla de los tres": episodios de llanto intenso e inconsolable durante más de tres horas al día, más de tres días a la semana, durante al menos tres semanas, en un bebé de menos de 5 meses que come, gana peso y está bien entre episodios. Los criterios actuales son algo más flexibles con el tiempo, pero mantienen la esencia: llanto sin causa, en un bebé sano, que empieza y acaba por sí solo.
Es frecuente: se calcula que afecta a alrededor de uno de cada cinco bebés, y la revisión Cochrane sobre el tema habla de una de cada seis familias. Empieza hacia las 2 o 3 semanas, alcanza su máximo hacia las 6 y desaparece entre los 3 y los 5 meses.
Síntomas: cómo reconocerlo
- Llanto intenso, agudo e inconsolable, distinto del llanto de hambre o sueño.
- Sobre todo a última hora de la tarde y por la noche, a horas parecidas cada día.
- Encoge las piernas, aprieta los puños, se pone rojo, tiene la barriga tensa y expulsa gases: es lo que hace un bebé que llora con fuerza, no la prueba de que le duela la barriga.
- Entre episodios está bien: come, gana peso, sonríe, duerme.
- Empieza y termina sin que hayáis hecho nada distinto.
Causas y factores de riesgo
No se conoce una causa única, y probablemente no la haya. Se han propuesto la inmadurez del intestino y del sistema nervioso, los gases, el aire tragado en las tomas, la alergia a la proteína de la leche de vaca (en una minoría, con otros síntomas), y el temperamento del bebé y el estrés de la familia, que se retroalimentan. El tabaco en casa se asocia a más cólico. La lactancia materna o artificial no lo determina: lo tienen bebés de las dos.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
El cólico se diagnostica cuando se ha descartado lo demás. Estas señales indican que no es cólico:
- Fiebre, decaimiento entre episodios, o un bebé que no se consuela en ningún momento del día.
- Vómitos repetidos, sobre todo con sangre, verdes o en proyectil.
- Sangre o moco en las heces, diarrea o estreñimiento marcados.
- No gana peso o rechaza las tomas.
- Barriga muy hinchada y dura, un bulto en la ingle o en el escroto, o un llanto que empieza de golpe con un cambio de color.
- Llanto que cambia de patrón o que sigue pasados los 5 meses.
¿Cómo se diagnostica?
Con la historia y la exploración del pediatra, que comprueba que el bebé está sano, gana peso y no tiene ninguna de las señales anteriores. No hace falta ninguna prueba en un cólico típico. Un diario de llanto de unos días (cuándo empieza, cuánto dura, qué lo precede) ayuda más que cualquier análisis.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más puede hacer llorar así a un bebé?
Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importan la zona donde duele, cuándo aparece el dolor y con qué gestos cambia: el cólico del lactante se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.
| Cuadro | La pista que lo delata |
|---|---|
| Hambre o cansancio | El llanto se calma con la toma o con el sueño; no sigue un patrón de tarde |
| Enfermedad por reflujo | Llanto con las tomas o justo después, arqueo, regurgitaciones abundantes, no gana peso |
| Alergia a la proteína de la leche de vaca | Llanto con eccema, sangre o moco en las heces, vómitos; mejora con la dieta de exclusión pautada por el pediatra |
| Disquecia o estreñimiento | El llanto va ligado al esfuerzo por hacer caca y se acaba al hacerla |
| Infección (orina, oído) | Fiebre, irritabilidad a cualquier hora, decaimiento |
| Hernia inguinal estrangulada o invaginación intestinal | Llanto brusco e intenso con bulto en la ingle, o con vómitos y heces con sangre; urgencia |
| Un pelo enrollado en un dedo, una lesión en el ojo | Se ven al explorar: parte de lo que el pediatra descarta |
Tratamiento: qué funciona y qué no
Las medidas que se utilizan incluyen:
- Tranquilizar y acompañar a la familia: saber que el bebé está sano, que no es culpa de nadie y que se pasa. No es un detalle menor: el agotamiento de los padres es el riesgo real del cólico.
- Medidas de calma: contención (envolver sin apretar las piernas), porteo, movimiento rítmico, ruido continuo, succión, ambiente tranquilo. No curan; ayudan a pasar el episodio.
- Revisar las tomas: agarre, tetina, ritmo, pausas para eructar, no sobrealimentar.
- Una prueba de exclusión de la leche de vaca, solo si el pediatra sospecha alergia por otros síntomas.
- Probióticos: hay algún dato favorable en bebés amamantados con una cepa concreta; lo valora el pediatra.
- Lo que no ha demostrado eficacia: los fármacos "para los gases", las infusiones (que además no se dan a un bebé), los cambios de fórmula sin sospecha de alergia.
Las terapias manuales: lo que dice Cochrane
La revisión Cochrane de 2012 sobre terapias manuales para el cólico (quiropráctica, osteopatía y manipulación craneal) reunió seis estudios con 325 bebés. Combinados, mostraban una reducción del llanto de una hora y doce minutos al día. Pero cuando los autores se quedaron solo con los ensayos en los que quien medía el resultado no sabía qué bebé había recibido el tratamiento, el efecto dejó de ser estadísticamente significativo. Los estudios eran pequeños y con riesgo de sesgo, y los datos de seguridad, insuficientes para concluir nada. La conclusión de los autores es que hace falta investigación mejor hecha.
Por eso no ofrecemos la terapia manual como tratamiento del cólico.
Fisioterapia y cólico: así lo abordamos
Descartar y ordenar
Revisamos con vosotros el patrón del llanto y los signos de alarma, y si hay algo que no cuadra, os recomendamos consultar al pediatra ese día. Miramos la postura y el agarre en las tomas, si traga aire, cómo se le coge y se le cambia, y si hay una asimetría o una tensión que le incomode. Es lo que hacemos en la consulta de fisioterapia para bebés en Barcelona, solo en nuestra clínica de Gràcia.
Enseñar a calmar
Las pautas de manejo del episodio, adaptadas a vuestro bebé: contención, porteo, posturas en brazos (boca abajo sobre el antebrazo, con la barriga apoyada), movimiento, ruido, el masaje abdominal suave si le calma (que a algunos sí y a otros no), la flexión de las piernas para los gases. Y cómo organizar la tarde: turnos, salir a la calle, pedir ayuda.
Acompañar hasta que pase
Una o dos visitas suelen bastar; el resto lo hacen las semanas. Si el llanto cambia de patrón, si aparece algo nuevo o si a los 5 meses sigue, se revisa con el pediatra. La guía de estreñimiento y disquecia explica el llanto ligado a la caca, que a menudo se confunde con el cólico.
Qué podéis hacer en casa
- Contención: envolverle sin apretar las piernas, o sujetarle contra vuestro cuerpo con firmeza.
- Movimiento y ruido: pasear, balancear, portear, el ruido de la campana o de la lavadora.
- Boca abajo sobre vuestro antebrazo con la barriga apoyada, despierto y en brazos.
- Tomas tranquilas, con pausas para eructar, sin forzar cuando no quiere.
- Turnaos. Diez minutos fuera de la habitación cuando ya no podéis más es lo más seguro para todos; nunca se zarandea a un bebé.
¿Cuánto tarda en pasarse?
El llanto es máximo hacia las 6 semanas y baja de forma clara a partir de los 3 meses. A los 4 o 5 meses, la inmensa mayoría de los bebés ya no tiene cólico. No deja secuelas en el bebé; en los padres, el cansancio, y por eso pedir ayuda es parte del tratamiento.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Pagar sesiones que prometen quitar el cólico | Saber que la evidencia no lo sostiene; invertir en pautas de calma y en descanso |
| Cambiar de fórmula cada semana | Cambiarla solo si el pediatra sospecha alergia, y darle tiempo |
| Infusiones o gotas "para los gases" | Nada por boca sin el pediatra; las infusiones no se dan a un bebé |
| Aguantar solos hasta el límite | Turnos, ayuda y salir de la habitación cuando haga falta |
| Llamar cólico a cualquier llanto | Mirar las señales de alarma: fiebre, vómitos, sangre, peso; eso no es cólico |
Mi opinión como fisioterapeuta
La evidencia disponible no permite ofrecer la fisioterapia como cura del cólico. Lo que sí hacemos es ordenar las tomas, mirar al bebé por si hay algo que no es cólico, y enseñar a una familia agotada a pasar la tarde.
El cólico suele desaparecer entre los 3 y los 5 meses.
Fuentes
- Dobson D, Lucassen PL, Miller JJ, Vlieger AM, Prescott P, Lewith G. Manipulative therapies for infantile colic. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2012;12:CD004796.
- Velasco-Benítez CA, Collazos-Saa LI, García-Perdomo HA. Functional gastrointestinal disorders in neonates and toddlers according to the Rome IV criteria: a systematic review and meta-analysis. Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition. 2022;25(5):376-386.
- Rosen R, Vandenplas Y, et al. Pediatric Gastroesophageal Reflux Clinical Practice Guidelines: Joint Recommendations of NASPGHAN and ESPGHAN. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition. 2018;66(3):516-554.
Preguntas frecuentes sobre el cólico del lactante
¿Cómo sé si es cólico?
Por el patrón: un bebé de menos de 5 meses, sano y que gana peso, con episodios de llanto intenso e inconsolable que empiezan y acaban sin motivo aparente, sobre todo por la tarde y la noche, muchos días a la semana. La regla clásica habla de más de tres horas al día, más de tres días a la semana. Si hay fiebre, vómitos, sangre en las heces o no gana peso, no es cólico.
¿Le duele la barriga?
No se sabe con certeza. El cólico se ha atribuido a los gases, a la inmadurez del intestino, a la alergia a la leche de vaca en algunos casos y a la inmadurez del sistema nervioso; encoger las piernas y ponerse rojo es lo que hace cualquier bebé que llora con fuerza. Lo que sí se sabe es que se resuelve solo hacia los 3 o 4 meses.
¿Funciona la osteopatía o la fisioterapia para el cólico?
No está demostrado. La revisión Cochrane de 2012 reunió seis estudios con 325 bebés y encontró que las terapias manuales reducían el llanto una hora y doce minutos al día, pero cuando se quedó solo con los ensayos en los que quien medía no sabía qué bebé había recibido el tratamiento, el efecto dejó de ser significativo. Además, no hay datos suficientes sobre seguridad. Por eso no lo ofrecemos como tratamiento del cólico.
¿Qué hacéis entonces en la consulta?
Revisar la postura y el agarre en las tomas para que trague menos aire, descartar signos de alarma y cuadros que se confunden con el cólico, y enseñar pautas de calma y de manejo: contención, porteo, movimiento, ruido, turnos entre los padres. Y decir con claridad que el cólico pasa.
¿Sirven las gotas, las infusiones o los probióticos?
Las infusiones no se dan a un bebé. De los probióticos, hay algún dato en bebés amamantados con una cepa concreta, y lo valora el pediatra. Los fármacos "para los gases" no han demostrado eficacia. Ante la duda, consulta al pediatra antes de acudir a la farmacia.
¿Cuándo se pasa?
El llanto alcanza su máximo hacia las 6 semanas y disminuye de forma clara a partir de los 3 meses; a los 4 o 5 meses la inmensa mayoría de los bebés ya no lo tiene. Es la única certeza sólida del cólico, y conviene tenerla presente en las peores noches.