
Empieza en la espalda o directamente en la nalga y baja por la pierna como un cable tenso: por detrás del muslo, por el lateral de la pantorrilla, a veces hasta el pie. Duele al sentarse, al toser, al levantarse de la cama. Y viene con hormigueo, con una zona de piel dormida o con la sensación de que la pierna no responde igual.
Eso es una ciática. Es de los dolores más intensos que se ven en consulta y, a la vez, de los que mejor evolucionan cuando se hacen las cosas en orden. Este es el orden.
¿Qué es la ciática?
La ciática no es una enfermedad: es un síntoma. Significa que una de las raíces nerviosas que salen de la parte baja de la columna, casi siempre L5 o S1, está irritada o comprimida, y que el dolor se siente a lo largo del territorio que esa raíz recoge en la pierna. El nombre técnico es radiculopatía lumbar, y describe mejor lo que pasa: el problema está en la raíz, no en el nervio ciático a lo largo de la pierna.
Lo que comprime esa raíz es, en la gran mayoría de los casos, una hernia discal: parte del disco que hay entre dos vértebras se desplaza hacia atrás y toca la raíz. Con menos frecuencia es un estrechamiento del canal por el que la raíz sale, por artrosis o por el desplazamiento de una vértebra sobre otra, que es más propio de personas mayores.
Y hay dolores de pierna que se parecen a la ciática sin serlo, porque el nervio se irrita más abajo, en la nalga, o porque el dolor viene referido de una articulación. Los vemos en el diagnóstico diferencial, porque su tratamiento es otro.
Síntomas: cómo reconocerla
- La pierna duele más que la espalda. Es la primera pista. En muchos casos la espalda apenas molesta.
- El dolor baja por debajo de la rodilla, por la parte posterior o lateral, y sigue un trayecto que se puede dibujar con el dedo.
- Hormigueo, quemazón o una zona dormida en la pierna o el pie, en la parte externa y el dedo gordo si es L5, en la planta y el borde externo si es S1. Lo desarrollamos en hormigueo en la pierna de origen lumbar.
- Empeora al sentarse, al toser, al estornudar y al inclinarse hacia delante; mejora al caminar y al tumbarse.
- Debilidad para levantar la punta del pie o para ponerse de puntillas, en los casos con más compresión.
- Casi siempre en una sola pierna. Las dos piernas a la vez son un motivo de consulta rápida.
Causas y factores de riesgo
- Hernia discal lumbar, la causa de la mayoría de las ciáticas en personas de 30 a 50 años. Con frecuencia tras un esfuerzo de flexión con carga, y otras veces sin gesto que lo explique.
- Estenosis del canal, en personas mayores: dolor y pesadez en las piernas al caminar que mejora al sentarse o inclinarse hacia delante. Tiene su propia guía en estenosis de canal lumbar.
- Espondilolistesis, el desplazamiento de una vértebra sobre la de abajo, que estrecha el paso de la raíz.
- Factores que la hacen más probable: trabajo sentado muchas horas, cargas repetidas en flexión, vibración prolongada, tabaco y episodios previos.
- Embarazo, por los cambios de carga y de postura; aunque muchos dolores de pierna en el embarazo no son ciática sino sacroilíacos o del piramidal.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
En la ciática estas señales importan más que en casi cualquier otro dolor, porque unas pocas indican una compresión que no puede esperar:
- Dificultad para controlar la orina o las heces, o adormecimiento en la zona genital y del periné, la que apoya en el sillín de una bicicleta. Es una urgencia: síndrome de cola de caballo.
- Pérdida de fuerza que avanza: el pie que se arrastra, la punta que no se levanta, la rodilla que cede.
- Dolor en las dos piernas a la vez o que cambia de una a otra.
- Fiebre, pérdida de peso sin explicación o dolor nocturno que no cambia con la postura.
- Antecedente de cáncer y un dolor lumbar o de pierna nuevo.
- Dolor tras una caída o un accidente, sobre todo en personas mayores o con osteoporosis.
¿Cómo se diagnostica?
La historia y la exploración diagnostican la ciática en la mayoría de los casos. El trayecto del dolor, la zona de hormigueo, la fuerza de los músculos que dependen de cada raíz y los reflejos dicen qué raíz está afectada. La elevación de la pierna estirada, que reproduce el dolor por debajo de la rodilla entre los 30 y los 70 grados, confirma que la raíz está irritada.
La resonancia no hace falta de entrada: en las primeras semanas el tratamiento no cambia por tenerla, y muestra hernias en muchas espaldas que no duelen. Se pide cuando hay señales de alarma, cuando la debilidad avanza o cuando, pasadas seis a ocho semanas de tratamiento, el dolor sigue y se plantea una infiltración o la cirugía. La radiografía sirve poco aquí, salvo para descartar fractura o valorar una espondilolistesis.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más puede doler por la pierna?
Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importa por dónde duele, cuándo aparece y con qué gestos cambia: la ciática se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.
| Cuadro | La pista que lo distingue | Guía |
|---|---|---|
| Síndrome del piramidal | El dolor nace en la nalga y no en la espalda; empeora sentado sobre esa nalga y al presionarla; toser no lo cambia | Ciática o síndrome piramidal |
| Dolor referido lumbar o sacroilíaco | Baja hasta la nalga o el muslo pero no pasa de la rodilla; no hay hormigueo ni pérdida de fuerza | Dolor lumbar |
| Trocanteritis o tendinopatía glútea | Duele en el lateral de la cadera, al tumbarse sobre ese lado y al presionar el hueso; el dolor no baja de la rodilla | Bursitis trocantérica |
| Estenosis de canal | Persona mayor con pesadez en las piernas al caminar que mejora al sentarse o al empujar el carro de la compra | Estenosis de canal lumbar |
| Claudicación vascular | Dolor en la pantorrilla al caminar una distancia fija que cede al parar de pie, sin necesidad de sentarse; pulsos débiles | Valoración vascular |
| Neuropatía periférica | Hormigueo en los dos pies, simétrico, en calcetín, sin relación con la postura; frecuente en diabetes | Valoración médica |
| Cadera | Dolor en la ingle al girar la pierna o al cruzarla; la pierna no hormiguea | Exploración de la cadera |
Tratamiento: qué funciona
- Movimiento desde el primer día. El reposo en cama alarga la ciática; caminar y cambiar de postura la acortan. Cuánto y cómo, en ¿es bueno andar con ciática?.
- Control del dolor con la medicación que paute tu médico, que es quien decide la pauta, y con las posturas de alivio. Para la noche, cómo dormir con ciática; sobre el frío y el calor, frío o calor para el dolor lumbar.
- Fisioterapia: educación sobre lo que pasa y lo que no, ejercicio de movilidad y de descarga de la raíz, movilización del nervio y, cuando el dolor de la pierna cede, fuerza progresiva de la espalda y de la cadera para que no vuelva.
- Infiltración epidural de corticoide, para el dolor irradiado intenso que no cede en las primeras semanas. Alivia y abre una ventana para moverse; no cambia la hernia.
- Cirugía: urgente en el síndrome de cola de caballo y en la pérdida de fuerza que avanza; programada cuando el dolor sigue siendo incapacitante tras semanas de tratamiento bien hecho y la resonancia lo explica. La mayoría de las ciáticas no llegan ahí. Lo que viene después, en rehabilitación tras operar una hernia discal lumbar.
Sobre qué le pasa a la hernia mientras tanto, que a menudo se reabsorbe sola, ¿se cura sola una hernia discal?. Y sobre lo que conviene evitar en el gimnasio, ejercicios prohibidos con hernia discal lumbar.
Fisioterapia para la ciática: así la tratamos
Fase 1: calmar la raíz
Los primeros días el objetivo es que el dolor de la pierna baje y se acerque a la espalda, que es la señal de que la raíz se está descomprimiendo. Buscamos la dirección de movimiento que alivia, que en la mayoría de las hernias es la extensión, y la convertimos en un ejercicio para repetir a lo largo del día. Movilización suave del nervio, pauta de posturas y de marcha, y las señales de alarma explicadas para que sepas qué vigilar.
Fase 2: recuperar el movimiento y la confianza
Cuando la pierna deja de mandar, se recupera la flexión y la carga de forma progresiva, y se empieza la fuerza de la musculatura de la espalda, el abdomen y la cadera. Es la fase en la que más se aprende y la que decide si el episodio se repite.
Fase 3: volver a lo que hacías
Levantar peso, correr, sentarse una jornada entera, jugar con los hijos: se reintroduce con criterios, no con fechas. Cuánto suele tardar cada hito está en cuánto dura una ciática, y si tu trabajo está de por medio, en baja laboral por lumbalgia.
Lo hacemos igual en nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona y en la de fisioterapia en Madrid.
Ejercicios para empezar hoy en casa
Si no hay señales de alarma. La regla es que el dolor de la pierna no aumente durante el ejercicio ni al terminar; si sube o se extiende más abajo, ese ejercicio no es para hoy:
- Posición de descarga. Tumbado boca arriba con las piernas sobre una silla, caderas y rodillas a 90 grados, 10 a 15 minutos. Baja la presión sobre el disco y suele aliviar.
- Extensión tumbado. Boca abajo, apoyado en los antebrazos, deja que la espalda se arquee sin empujar, 30 segundos, varias veces. Si el dolor de la pierna baja o se acerca a la espalda, es tu dirección; si empeora, no lo repitas.
- Deslizamiento del nervio. Sentado, estira la rodilla mientras llevas la cabeza hacia atrás, y dobla la rodilla mientras llevas la barbilla al pecho. Diez repeticiones suaves, sin llegar al dolor. Mueve el nervio sin tensarlo.
- Caminar en tramos cortos y frecuentes, sobre terreno llano.
Ciática en el embarazo
El embarazo cambia la carga y la postura y hace más probable el dolor lumbar y de pierna, pero la ciática verdadera, por hernia, es menos frecuente de lo que se dice: la mayoría de los dolores de pierna de la embarazada vienen de la articulación sacroilíaca o del piramidal. Se tratan con técnicas adaptadas y con ejercicio, sin manipulaciones lumbares. Lo específico está en dolor en la parte baja de la espalda en el embarazo y en nuestras consultas de osteopatía para embarazadas en Barcelona y en Madrid.
¿Cuánto tarda en curarse una ciática?
La mayoría de los episodios mejoran de forma clara en dos a seis semanas y se resuelven en dos a tres meses. El dolor de la pierna cede antes que el hormigueo, que puede tardar más en desaparecer, y la fuerza es lo último en volver. Un episodio que no mejora nada en seis semanas de tratamiento bien hecho merece revisión. Los plazos semana a semana, y qué los alarga, en cuánto dura una ciática.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Reposo en cama hasta que se pase | Caminar y cambiar de postura desde el primer día; el reposo la alarga |
| Estirar la pierna a fondo para "soltar el nervio" | Deslizamientos suaves; el estiramiento agresivo irrita la raíz |
| Pedir la resonancia el primer día | Reservarla para las señales de alarma o para cuando no mejora a las seis semanas |
| Tratar como ciática un dolor que no pasa de la rodilla | Pensar en dolor referido o en el piramidal: el tratamiento es otro |
| Ignorar la debilidad porque el dolor va mejor | La fuerza que empeora se consulta sin esperar |
| Dejar el ejercicio cuando la pierna deja de doler | Es cuando empieza la fase que evita el siguiente episodio |
Mi opinión como fisioterapeuta
La ciática es la lesión en la que más miedo he visto en consulta, y es un miedo comprensible: el dolor es intenso, baja por la pierna y la palabra hernia suena a quirófano. Y sin embargo, es de las que mejor evolucionan. La mayoría de las personas que llegan sin poder sentarse se van en unas semanas caminando y sin dolor en la pierna, sin operarse y muchas veces sin infiltrarse.
Lo que marca la diferencia no es un tratamiento secreto, es hacer las cosas en el orden correcto: vigilar las pocas señales que no admiten espera, moverse desde el primer día en la dirección que alivia, y no abandonar cuando la pierna deja de doler, porque ahí empieza la parte que evita la siguiente.
Preguntas frecuentes sobre la ciática
¿Qué es exactamente la ciática?
No es una enfermedad sino un síntoma: dolor que baja por la parte posterior o lateral de la pierna, casi siempre por debajo de la rodilla, porque una raíz nerviosa de la zona lumbar baja está irritada o comprimida. La causa más frecuente es una hernia discal, y con menos frecuencia el estrechamiento del canal por el que sale el nervio.
¿Cómo sé si es ciática o solo dolor lumbar?
Por dónde duele más. En la ciática la pierna duele más que la espalda, el dolor baja por debajo de la rodilla siguiendo un trayecto reconocible y suele acompañarse de hormigueo o de una zona de piel dormida. Empeora al sentarse, al toser y al estornudar. El dolor lumbar que baja solo hasta la nalga o el muslo, sin hormigueo, suele ser dolor referido y no ciática.
¿La ciática se cura sola?
La mayoría de los episodios mejoran de forma clara en semanas, porque la hernia que los provoca se desinflama y con frecuencia se reabsorbe. Pero "mejorar sola" no significa que dé igual lo que hagas: el reposo la alarga, el movimiento la acorta, y hay señales que obligan a consultar sin esperar.
¿Necesito una resonancia?
De entrada, no. La exploración orienta el diagnóstico y el tratamiento no cambia por tener la imagen en las primeras semanas. La resonancia se pide cuando hay señales de alarma, cuando la debilidad avanza o cuando pasadas seis a ocho semanas de tratamiento bien hecho el dolor no cede y se plantea una infiltración o la cirugía.
¿Cuándo se opera una ciática?
Con urgencia, cuando hay síndrome de cola de caballo o una pérdida de fuerza importante que avanza. De forma programada, cuando el dolor irradiado sigue siendo incapacitante tras unas semanas de tratamiento conservador bien hecho y la resonancia muestra una hernia que lo explica. La mayoría de las ciáticas no llegan a operarse.
¿Puedo trabajar y hacer deporte con ciática?
En general sí, ajustando lo que dispara el dolor. Estar sentado mucho rato es lo que peor toleran la mayoría, y caminar lo que mejor. La actividad se mantiene dentro de lo que no empeora el dolor de la pierna al día siguiente, y se vuelve a subir a medida que el nervio se calma.