
Duerme con la boca abierta, ronca, amanece con el labio seco y ojeras. De día también va con la boca entreabierta, respira "con los hombros", se cansa y le cuesta atender. El dentista te ha dicho que tiene el paladar estrecho.
Todo eso puede ser lo mismo: un niño que respira por la boca en vez de por la nariz. Esta guía explica por qué pasa, qué consecuencias tiene durante el crecimiento, cómo detectarlo en casa, quién lo trata (que son varios profesionales, y en qué orden) y qué papel concreto tiene la fisioterapia en reeducar la respiración. Puedes consultar otros motivos de consulta en la sección de bebés y niños pequeños.
Cómo debería respirar un niño
Por la nariz, con la boca cerrada y la lengua apoyada en el paladar, y con el abdomen: al inspirar, la barriga sale; el pecho y los hombros apenas se mueven. La nariz filtra, calienta y humedece el aire, y la lengua apoyada en el paladar es lo que empuja el maxilar a crecer ancho. Cuando el aire entra por la boca, la lengua baja, el paladar deja de recibir ese empuje y la respiración se hace alta y corta, con el pecho y el cuello.
Cómo detectarlo en casa
- Duerme con la boca abierta, ronca, se mueve mucho, suda o hace pausas al respirar.
- Se despierta con el labio seco, con mal aliento, cansado, con ojeras.
- De día lleva la boca entreabierta, babea al concentrarse, come con la boca abierta o hace ruido al comer.
- Al respirar se le mueven los hombros y el pecho, no la barriga.
- Tiene la voz nasal, otitis de repetición o muchos catarros que no terminan de irse.
- El dentista ha visto un paladar estrecho, los dientes de arriba adelantados o una mordida que no cierra.
Una prueba sencilla: obsérvale dormido cinco minutos. Boca abierta y ronquido dos noches de cada tres es motivo de consulta.
Por qué respira por la boca
- Adenoides (vegetaciones) o amígdalas grandes: la causa más frecuente en niños. Tapan la parte de atrás de la nariz o la garganta.
- Rinitis alérgica o congestión mantenida por catarros encadenados, sobre todo en la edad de guardería y primeros cursos.
- Desviación del tabique u otras obstrucciones de la nariz, menos frecuentes.
- Poco tono de los músculos de la cara, los labios y la lengua, que no mantienen la boca cerrada.
- Hábito: la nariz ya está libre, pero la boca abierta se ha quedado. Es la parte que sí se reeduca.
Qué consecuencias tiene durante el crecimiento
Dos revisiones recientes, una de 2022 en Frontiers in Public Health y otra sistemática de 2026 en Healthcare, encuentran una asociación consistente entre la respiración bucal mantenida en la infancia y alteraciones del crecimiento de la cara: paladar estrecho y alto, crecimiento más vertical, labios que no cierran y más maloclusiones dentales. Las dos avisan de que los estudios son observacionales y no permiten hablar de causa segura, pero coinciden en recomendar detectarlo pronto y tratarlo entre varias especialidades.
A eso se suman las consecuencias del día a día que describen la Asociación Española de Pediatría y el Consejo General de Dentistas: peor sueño, ronquido y apneas, sequedad de boca con más caries, otitis de repetición y peor audición, y cansancio, irritabilidad y falta de atención en el colegio. Que un niño duerma mal porque no respira bien se nota en clase.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- Pausas al respirar mientras duerme, ronquido fuerte todas las noches o respiración con esfuerzo dormido: hay que descartar apnea del sueño.
- Somnolencia de día, bajada brusca del rendimiento escolar o cambios de comportamiento marcados.
- Obstrucción nasal de un solo lado, sangrado nasal repetido o secreción con mal olor.
- Otitis de repetición con pérdida de audición.
- Dificultad para tragar, atragantamientos frecuentes o pérdida de peso.
Quién lo trata y en qué orden
La respiración bucal no la resuelve un solo profesional, y el orden importa:
- El pediatra hace la primera valoración y coordina.
- El otorrinolaringólogo explora adenoides, amígdalas y nariz, y decide si hay que tratarlas o intervenirlas.
- El alergólogo, si hay rinitis alérgica.
- El ortodoncista valora el paladar y la mordida durante el crecimiento; la expansión del paladar se hace en la infancia, cuando aún crece.
- El logopeda trabaja la musculatura de la boca, la posición de la lengua y la deglución.
- La fisioterapia reeduca el patrón respiratorio (la respiración nasal, diafragmática y baja), la postura del cuello y los hombros que acompaña a la respiración alta, y coordina con la logopedia. Entra cuando la nariz ya está libre: mientras haya una obstrucción, ningún ejercicio la sustituye.
Tratamiento: qué hacemos desde la fisioterapia
Con la nariz libre, valoramos cómo respira en reposo, al hablar y al esfuerzo, la postura de la cabeza y los hombros, y la movilidad del tórax. El trabajo es de reeducación, en forma de juego según la edad: respirar por la nariz con la boca cerrada, llevar el aire a la barriga, soplar y aguantar, mover el tórax sin subir los hombros, y llevarlo a las actividades del día (leer, jugar, dormir). Damos pautas para casa y para el colegio y coordinamos con el logopeda cuando ya lo lleva. Suelen ser pocas sesiones con ejercicios diarios entre ellas.
Lo hacemos en fisioterapia pediátrica, para niños a partir de los 6 años en nuestras clínicas de fisioterapia en Barcelona y de fisioterapia en Madrid. Los niños más pequeños con la boca abierta se valoran en la consulta de fisioterapia para bebés en Barcelona, solo en Gràcia, y casi siempre lo que toca a esa edad es el pediatra y el otorrino. Si además rechina los dientes o le duele la mandíbula, la guía de bruxismo es la suya.
Qué puedes hacer en casa
- Lavados nasales con suero cuando haya congestión, para que la nariz sea la vía fácil.
- Recordatorios amables de cerrar la boca, sin convertirlo en una batalla: un gesto acordado, no una regañina.
- Juegos de respiración nasal: oler, inflar la barriga con una mano encima, soplar una pluma o una vela por la nariz.
- Sin humo en casa y dormitorio ventilado.
- Y si hay obstrucción, no esperar: los ejercicios ayudan cuando el aire puede pasar.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Dar por normal que duerma con la boca abierta y ronque | Observarle dormido y consultar si pasa la mayoría de las noches |
| Hacer ejercicios de respiración con la nariz tapada | Primero otorrino o alergólogo; los ejercicios, cuando la nariz está libre |
| Reñirle cada vez que abre la boca | Un gesto acordado y juegos de respiración nasal cortos cada día |
| Esperar a que "se le pase con la edad" | Actuar durante el crecimiento: el paladar y la cara se moldean entonces |
| Tratarlo con un solo profesional | Pediatra, otorrino, ortodoncia, logopedia y fisioterapia, cada uno en su momento |
Mi opinión como fisioterapeuta
La fisioterapia interviene cuando la nariz ya está despejada: a un niño con las vegetaciones tapando la nariz no le arregla la respiración ningún ejercicio. Primero se abre la nariz; después se enseña a usarla.
Al reeducar la respiración, revisamos también cómo duerme y cómo se encuentra durante el día.
Fuentes
- Lin L, Zhao T, Qin D, Hua F, He H. The impact of mouth breathing on dentofacial development: a concise review. Frontiers in Public Health. 2022;10:929165.
- Sotero Grande E, et al. Mouth breathing and craniofacial development in children: a systematic narrative review and clinical implications. Healthcare. 2026;14(12):1737.
- Consejo General de Dentistas de España. Los niños que respiran por la boca pueden tener problemas en su desarrollo bucodental.
Preguntas frecuentes sobre la respiración bucal en niños
¿Es normal que un niño duerma con la boca abierta?
De forma ocasional, con un catarro, sí. De forma habitual, no: un niño que duerme siempre con la boca abierta, ronca o tiene el labio seco por la mañana está respirando por la boca, y hay que buscar por qué. Lo primero es el pediatra.
¿Cuáles son las causas más frecuentes?
Las adenoides (vegetaciones) o las amígdalas grandes, la rinitis alérgica y la congestión de los catarros repetidos. Menos veces, una desviación del tabique o una musculatura de la cara y la lengua con poco tono. Y a veces la nariz ya está libre y la boca abierta se ha quedado como hábito.
¿Qué consecuencias tiene si no se corrige?
Las revisiones publicadas asocian la respiración bucal mantenida con un paladar más estrecho y alto, un crecimiento de la cara más vertical y más maloclusiones dentales. Además de peor sueño, ronquido, apneas, más otitis y cansancio o falta de atención durante el día. Por eso se actúa durante el crecimiento.
¿Quién lo trata?
Es un trabajo en equipo: el pediatra coordina; el otorrino valora adenoides, amígdalas y nariz; el alergólogo la rinitis; el ortodoncista el paladar y la mordida; el logopeda la musculatura de la boca y la deglución; y la fisioterapia reeduca el patrón respiratorio y la postura una vez la nariz está libre.
¿Se puede corregir en casa?
Se puede ayudar, si la nariz está despejada: lavados nasales, recordatorios de cerrar la boca, ejercicios de respiración nasal y abdominal en forma de juego. Pero si la causa es una obstrucción, ningún ejercicio la resuelve; primero hay que abrir la nariz.