
En la última revisión te han dicho que ya puedes empezar a apoyar y sales de la consulta con casi la misma duda: cuánto peso pongo, cuántos días tardaré en soltar las muletas y qué hago si me duele. Apoyar no es un interruptor que se enciende un martes por la mañana, es un proceso por escalones que dura días o semanas.
Aquí tienes cómo saber que ya te toca, en qué orden se sueltan y cómo evitar lo que más veo en consulta: gente que deja las muletas y se queda cojeando meses porque nadie le enseñó a volver a caminar. Si aún estás en la fase anterior, tienes la técnica en la guía de cómo usar las muletas.
Las muletas no se dejan por calendario, se dejan por criterios
La pregunta habitual es "cuántas semanas", y es la segunda, no la primera. La primera es qué carga tienes autorizada, y eso lo decide tu traumatólogo mirando la radiografía, el tipo de fractura o de cirugía y cómo va la consolidación. Entre no apoyar nada y caminar sin ayuda hay cinco escalones, y conviene saber en cuál estás porque las instrucciones se dan con estos nombres.
| Nivel de carga | Qué significa en la práctica |
|---|---|
| Sin carga | El pie no toca el suelo en ningún momento y te desplazas solo con las dos muletas |
| Apoyo de contacto | El pie roza el suelo para darte equilibrio, con el peso de la propia pierna y poco más |
| Carga parcial | Apoyas la parte de tu peso que te hayan indicado, todavía con las dos muletas |
| Carga según tolerancia | Apoyas lo que el dolor permita. Aquí suele empezar el paso a una sola muleta |
| Carga total | Todo tu peso sobre la pierna. Si queda muleta o bastón es por seguridad, ya no por descarga |
Truco para la carga parcial, que es el escalón que más se hace a ojo: una báscula de baño te enseña en dos minutos lo que son veinte kilos. Apoya el pie afectado sobre ella, con las muletas puestas, y empuja hasta ver el número que te han pautado. Repítelo cada pocos días, porque esa referencia se pierde rápido.
Cuánto suele durar cada escenario
Estos rangos sirven para saber si vas dentro de lo esperable, no para adelantarte a tu revisión, y en cirugías con protocolo propio manda siempre el plan del cirujano.
| Situación | Cuándo suele autorizarse el apoyo | Cuándo se suelen retirar las muletas |
|---|---|---|
| Esguince de tobillo sin fractura | Desde los primeros días, según dolor | De unos días a un par de semanas |
| Fractura de tobillo con escayola o bota walker | Con frecuencia entre la cuarta y la sexta semana | Entre la sexta y la duodécima, de forma progresiva |
| Fractura de tibia y peroné operada | Muy variable: con clavo intramedular hay protocolos que la autorizan en las primeras semanas y otros esperan a la sexta u octava | Con frecuencia una muleta entre la octava y la décima semana y la última entre la décima y la decimocuarta, antes si la carga se autorizó pronto |
| Prótesis de cadera o de rodilla | En la mayoría de protocolos, desde el primer o el segundo día | De la segunda a la octava semana según la articulación y cómo vaya la marcha |
Las señales de que ya puedes soltar una muleta
- Tienes autorizada la carga según tolerancia o la total. Sin esto, los demás no cuentan.
- Apoyas el pie entero: entra el talón, pasa el peso y despegas con los dedos. Si pisas en bloque, todavía no.
- Caminas por casa sin cojear y sin ir tocando muebles ni paredes.
- El dolor al apoyar se queda en molestia y no te deja peor a la mañana siguiente.
- Te sostienes unos segundos sobre la pierna afectada sin perder el equilibrio.
Cómo se sueltan: primero una y luego la otra
El orden importa y casi nadie lo cuenta. Cuando pases a una sola muleta, la que se queda es la del lado contrario a la pierna afectada: muleta derecha si la pierna tocada es la izquierda. Es la posición que de verdad descarga, la que ayuda al glúteo a estabilizar la cadera y la que respeta el braceo natural, porque al caminar la mano avanza a la vez que el pie contrario. La muleta del mismo lado descarga poco y te enseña a caminar torcido.
Una progresión que funciona: dos o tres días con una muleta solo por casa, después salidas cortas por terreno conocido, luego la calle con cuestas y gente, y solo entonces trayectos cortos sin nada. Deja la muleta a mano unos días más: si tienes que andar mucho, mejor llevarla que llegar cojeando a casa. El bastón es un escalón intermedio útil y poco usado, se lleva también en la mano contraria.
Por qué tanta gente se queda cojeando después
Durante las semanas sin apoyar, tu cerebro aprende una forma de moverse que evita esa pierna y el cuerpo se adapta: el gemelo, que es el músculo que te empuja en cada paso, pierde fuerza rápido, el cuádriceps y el glúteo medio se debilitan, y el tobillo pierde los grados de flexión que necesitas para pasar por encima del pie. Cuando sueltas las muletas, ese conjunto no vuelve solo. Buena parte de esa cojera no es lo que queda de la lesión, sino un hábito motor que se aprende y que se desaprende.
| Qué puede haber detrás de una cojera que no se va | La pista que lo delata |
|---|---|
| Debilidad por la inmovilización | Cojeas más al final del día y no consigues ponerte de puntillas sobre esa pierna sola |
| Tobillo rígido tras la escayola | Giras el pie hacia fuera al dar el paso y bajar escaleras es peor que subirlas |
| Hinchazón de la tarde | El pie va bien por la mañana y a media tarde está tirante, con la marca del calcetín |
| Miedo a apoyar | Caminas peor cuando estás pendiente del pie y mejor cuando te distraes o aceleras |
| Problema en la consolidación del hueso | El dolor en el foco crece semana a semana con la carga. Toca revisión con tu traumatólogo |
| Síndrome de dolor regional complejo | Dolor quemante desproporcionado, con cambios de color o temperatura y molestia hasta con el roce de la sábana |
Ninguna de esas seis cosas se distingue de lejos ni se resuelve con paciencia. Hay que comprobar cuánta fuerza le queda al gemelo y al glúteo, cuántos grados de flexión conserva el tobillo, verte caminar de frente, de lado y cansado, y dosificar la carga desde ahí, que es lo que valoramos en nuestra fisioterapia en Barcelona y en Madrid. Cuanto antes se corrige el patrón, menos tarda en borrarse.
Cuatro ejercicios para recuperar el apoyo
Sirven cuando ya tienes autorizada la carga total o la carga según tolerancia, y ninguno debe dejarte peor al día siguiente. Si alguno enciende el dolor durante horas, baja las repeticiones antes de abandonarlo.
- Transferencia de peso frente al espejo. Pasa el peso de un lado al otro despacio y quédate unos segundos sobre la pierna afectada. Dos o tres tandas de un minuto al día. Es lo que más rápido devuelve la confianza.
- Elevación de talones. Con las manos en una encimera, sube y baja los talones con bajada controlada. Cuando no moleste, carga más la pierna afectada y acaba haciéndolo sobre ella sola. De dos a tres series de diez a quince repeticiones en días alternos. Es la pieza clave del empuje del paso.
- Escalón bajo. Sube y baja de un escalón de poca altura empezando con la pierna afectada, sin impulso de la otra y con la mano apoyada al principio.
- Marcha con tarea. Camina marcando un ritmo constante, mirando al frente, con la idea de que los dos pasos suenen igual. Rompe el círculo de ir vigilando la pierna.
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Señales de alarma: cuándo parar y consultar sin esperar
- Dolor en el foco de la fractura o de la cirugía que aumenta semana a semana al apoyar.
- Pantorrilla de un solo lado hinchada, dura, caliente y dolorosa, sobre todo si aparece de golpe.
- Fiebre, enrojecimiento que crece o supuración alrededor de la herida quirúrgica.
- Dolor quemante desproporcionado con cambios de color, de temperatura o de sudoración en el pie.
- Pérdida de fuerza nueva, pie que se arrastra o adormecimiento que no cede al cambiar de postura.
Ninguna de las cinco se arregla en fisioterapia. La pantorrilla hinchada de golpe y la fiebre con la herida caliente son de urgencias el mismo día, y las otras tres, de consulta con tu traumatólogo sin esperar a la revisión que tengas dada.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Soltar las dos muletas de golpe el día de la revisión | Pasar primero a una y quitarla cuando camines sin cojear en casa |
| Quedarse con la muleta del mismo lado que la pierna lesionada | Llevarla en la mano contraria: descarga bien y mantiene el braceo |
| Dejar las muletas pero ir apoyándose en muebles y paredes | Si necesitas la pared, todavía necesitas la muleta o un bastón unos días más |
| Medir el avance en metros caminados | Medirlo en calidad de marcha: mejor doscientos metros sin cojear que dos kilómetros cojeando |
| Guardar el apoyo por precaución cuando ya está autorizado | Cargar dentro de lo permitido: el hueso y el músculo necesitan ese estímulo |
| Volver a correr en cuanto se sueltan las muletas | Antes, caminar sin cojera, bajar escaleras alternando pies y ponerse de puntillas sobre esa pierna |
| Abandonar los ejercicios porque ya caminas | Seguir con la fuerza varias semanas: el hueso consolida antes de que el músculo recupere |
Mi opinión como fisioterapeuta
El día que te autorizan a apoyar todo el mundo celebra, y ese mismo día empieza el tramo que más se descuida. He visto pacientes con la fractura perfectamente consolidada que llegaban meses después cojeando, no porque tuvieran nada roto, sino porque nadie les acompañó en las semanas en las que se decide cómo vas a caminar el resto del año. El hueso lo arregla el traumatólogo, la marcha la tienes que reaprender tú.
Si me quedo con un consejo de esta guía es este: no midas el éxito por el día que sueltas las muletas, mídelo por el día que caminas sin que se te note. Y si esa segunda fecha no llega en dos o tres semanas, pide que te vean, porque a partir de ahí el patrón se instala. En el hub de tobillo y pie tienes las guías de cada cuadro, y en la sección de consejos las del día a día de la recuperación.
Preguntas frecuentes sobre dejar las muletas
¿Cuánto tiempo se llevan las muletas después de una fractura?
Depende del hueso, del tipo de fractura y de si se ha operado, así que los rangos son amplios: desde un par de semanas en lesiones leves hasta tres o cuatro meses en fracturas complejas. Lo que marca el paso no es el calendario, sino la carga que te autoriza tu traumatólogo.
¿Cómo sé que ya puedo dejar las muletas del todo?
Cuando tienes la carga total autorizada, caminas por casa sin cojear ni buscar la pared, el dolor al apoyar no pasa de molestia y puedes sostenerte unos segundos sobre la pierna afectada. Si falla alguno de esos puntos, te tocan unos días más con una muleta o con un bastón.
¿Qué muleta se quita primero?
Se retira la del lado de la pierna lesionada y te quedas con la del lado contrario. Puede parecer al revés, pero es la muleta cruzada la que descarga y la que respeta el braceo natural de la marcha.
¿Es normal cojear los primeros días sin muletas?
Unos días sí, sobre todo al final de la jornada. Lo que no es normal es seguir cojeando dos o tres semanas después: eso ya no es falta de tiempo, casi siempre hay debilidad, un tobillo rígido o un patrón de marcha aprendido detrás, y conviene que lo valore un fisioterapeuta.
¿Es normal que el pie se hinche y duela al empezar a apoyar?
Sí, es muy frecuente en las primeras semanas, porque la pierna tiene que readaptarse a estar de pie. La referencia es la de las 24 horas: si bajan con la pierna en alto y al día siguiente estás igual o mejor, vas bien. Si van a más día tras día, hay que frenar y consultar.
¿Puedo pasar de las muletas a un bastón?
En muchos casos es el paso intermedio ideal, sobre todo si te falta seguridad en la calle. Se lleva en la mano contraria a la pierna afectada y se adelanta a la vez que ella. La idea es usarlo unas semanas, no quedarse con él.