Cómo usar muletas: altura, lado, escaleras y cuándo dejarlas

Por Enric Gallofré · Fisioterapeuta y Osteópata · Col. nº 11099 · Última revisión: · 4,7 (10 valoraciones)

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Respuesta corta: Las muletas se ajustan con el calzado de calle: la empuñadura a la altura del pliegue de la muñeca, el codo ligeramente doblado y, en las axilares, el apoyo dos o tres dedos por debajo de la axila, donde nunca se carga el peso.

Una sola muleta se lleva en el lado contrario a la pierna lesionada y avanza a la vez que ella. En las escaleras, sube primero la pierna sana y bajan primero las muletas con la lesionada.

Se retiran por etapas cuando se camina sin cojear, no cuando deja de doler. Hormigueo o pérdida de fuerza en la mano indican un mal ajuste que hay que corregir el mismo día.

Cómo usar muletas: persona caminando con muletas de antebrazo bien ajustadas

Casi nadie recibe instrucciones al salir con unas muletas. Se entregan, se ajustan a ojo y se supone que andar con ellas es intuitivo. No lo es, y se nota: muletas demasiado altas que cargan la axila, la única muleta en el lado equivocado, escaleras a la desesperada y una cojera que se queda cuando la lesión ya se ha ido.

Esta guía sigue el orden en que las vas a necesitar: elegirlas, ajustarlas, caminar, escaleras y cómo dejarlas.

Qué tipo de muleta te conviene

  • Muletas de antebrazo o de codo. Las habituales en Europa para adultos. Un aro o semiaro que abraza el antebrazo y una empuñadura. Ligeras, maniobrables y con las manos algo más libres. Son la opción por defecto si tienes fuerza y equilibrio para sostenerte con ellas.
  • Muletas axilares. Llegan hasta debajo del brazo. Dan más estabilidad y permiten descargar por completo durante periodos largos, a cambio de ser más aparatosas y de un riesgo concreto: apoyar el peso en la axila comprime nervios y vasos. El peso va siempre en las manos.
  • Bastón o andador. Para necesidades distintas: menos apoyo el bastón, más estabilidad el andador. La comparación completa está más abajo.

Bastón, muletas o andador

BastónMuletasAndador
Cuánto descargaPoco: un apoyo ligero para el equilibrio o una molestia leveDe moderado a total, de una pierna o de las dosMucho, con la máxima estabilidad
MovilidadLa mayor: se maneja en cualquier sitioBuena, pero exige fuerza y coordinación en los brazosLa menor: lento y difícil en espacios estrechos
Para quiénDesequilibrio leve, dolor leve de rodilla o cadera, lesiones menoresEsguinces, fracturas, postoperatorios de pierna o piePersonas mayores, problemas de equilibrio importantes, grandes cirugías
Lo que hay que saberSe lleva en el lado contrario a la pierna que dueleEl ajuste de altura y el lado lo cambian todoPlegable para transportarlo; con ruedas si cuesta levantarlo

La altura correcta

Con el calzado que vayas a usar, de pie y con los brazos colgando relajados:

  • La empuñadura queda a la altura del pliegue de la muñeca. Al agarrarla, el codo se dobla ligeramente, entre 15 y 30 grados.
  • En las de antebrazo, el aro queda unos dos o tres dedos por debajo del codo, sin bloquearlo.
  • En las axilares, el apoyo superior queda dos o tres dedos por debajo de la axila. Nunca en contacto con ella al cargar.

Demasiado altas, cargan los hombros y la axila. Demasiado bajas, obligan a inclinarse hacia delante y cansan la espalda. Un ajuste que se queda a medio agujero conviene revisarlo: la diferencia se nota a los cien metros.

¿En qué lado se lleva una sola muleta?

En el lado contrario a la pierna lesionada. Es contraintuitivo y es el error más frecuente. La muleta avanza a la vez que la pierna lesionada, de modo que el peso se reparte entre dos apoyos separados, la muleta a un lado y la pierna al otro, y el cuerpo no se inclina. Con la muleta en el mismo lado se camina torcido y cojeando.

Lo mismo vale para el bastón.

Cómo caminar

Con dos muletas y apoyo parcial

Adelanta las dos muletas y la pierna lesionada a la vez, carga en las manos el peso que la pierna no puede llevar y pasa la pierna sana por delante. Paso a paso, corto, mirando al frente y no al suelo.

Con dos muletas y sin apoyar

Adelanta las dos muletas, carga todo el peso en las manos y balancea el cuerpo hasta pasar la pierna sana justo por delante de las muletas. No mucho más allá: cuanto más largo el paso, más inestable.

Con una muleta

Muleta en el lado contrario a la lesión. Avanzan a la vez la muleta y la pierna lesionada, después la sana. Es la fase de transición antes de soltarlas del todo.

Escaleras, sentarse y el coche

  • Subir escaleras. Primero la pierna sana, después la lesionada y las muletas. Con barandilla, una mano en ella y las dos muletas en la otra.
  • Bajar escaleras. Primero las muletas y la pierna lesionada, después la sana. La regla para no olvidarlo: la buena sube, la mala baja.
  • Sentarse. De espaldas a la silla hasta notarla en las piernas, las dos muletas en la mano del lado lesionado, la otra mano al reposabrazos, y bajar despacio con la pierna lesionada estirada por delante.
  • Levantarse. Al borde del asiento, pierna lesionada adelante, impulso con la sana y con la mano en el reposabrazos, y solo entonces se cogen las muletas.
  • Coche. Asiento echado atrás, sentarse primero de lado y meter después las piernas, la sana ayudando a la lesionada.

Cuánto tiempo y cómo dejarlas

El tiempo lo marca primero la indicación médica de descarga, que depende de la lesión, y después un criterio único: caminar sin cojear. Se retiran por etapas, de dos muletas a una en el lado contrario, y de una a ninguna cuando la marcha es simétrica. Soltarlas con cojera enseña al cuerpo un patrón que después cuesta desaprender; alargarlas por comodidad debilita la pierna.

Los criterios concretos están en cuándo dejar las muletas y empezar a apoyar el pie, y para el caso de la cadera operada, en dejar las muletas tras una prótesis de cadera. Si el motivo es un esguince, cuánto apoyar cada día está en ¿se puede andar con un esguince de tobillo?, y si es una prótesis de rodilla, en dolor después de una prótesis de rodilla.

Señales de que algo no va bien

  • Hormigueo, adormecimiento o pérdida de fuerza en la mano o el brazo: muleta mal ajustada o peso cargado en la axila. Se corrige el mismo día.
  • Dolor nuevo en la muñeca, el codo o el hombro que no cede al descansar.
  • Caídas o sensación de inestabilidad: revisar la altura, las conteras y si el tipo de muleta es el adecuado.
  • La pierna lesionada se hincha más, duele más o cambia de color al apoyar: consulta con quien lleva tu lesión.
  • Pantorrilla hinchada, caliente y dolorida durante una descarga prolongada: valoración sin esperar.

Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)

Error habitualQué hacer en su lugar
Cargar el peso en la axila con las muletas axilaresEl peso va en las manos; la axila queda libre dos o tres dedos
Llevar la única muleta en el lado de la pierna lesionadaEn el lado contrario, avanzando a la vez que la pierna lesionada
Ajustar la altura a ojo, con zapatillas de casaCon el calzado de calle: empuñadura en el pliegue de la muñeca
Bajar las escaleras con la pierna sana por delanteBajan primero las muletas y la pierna lesionada
Dar pasos largos para ir más rápidoPasos cortos, con la pierna sana justo por delante de las muletas
Soltarlas el día que deja de doler, aunque se cojeeRetirarlas por etapas cuando la marcha es simétrica
Mirar al suelo al caminarMirar al frente: el equilibrio mejora y la espalda no se carga

Mi opinión como fisioterapeuta

Las muletas son la ayuda técnica más recetada y la que menos se enseña. Cada semana llega alguien con las muletas de un familiar, a la altura de otra persona, y con la única muleta en el lado que le parecía más natural. Diez minutos de ajuste y de práctica cambian la semana entera, y evitan la cojera aprendida que después cuesta meses.

Si acabas de salir con unas muletas y nadie te ha enseñado a usarlas, pide que lo hagan. Y si vienes a nuestra clínica de fisioterapia en Barcelona o a la de fisioterapia en Madrid, es lo primero que hacemos. Para mantener la pierna mientras dura la descarga, recuperar la pierna después de la escayola explica lo que se puede trabajar desde el primer día.

Preguntas frecuentes sobre el uso de muletas

¿Cómo se ajusta la altura de las muletas?

De pie, con el calzado que vayas a usar y los brazos colgando relajados, la empuñadura debe quedar a la altura del pliegue de la muñeca. Al agarrarla, el codo queda ligeramente doblado, entre 15 y 30 grados. En las muletas axilares, además, el apoyo superior queda dos o tres dedos por debajo de la axila, y el peso nunca se carga ahí, sino en las manos.

¿En qué lado se lleva la muleta si uso solo una?

En el lado contrario a la pierna lesionada. La muleta avanza a la vez que la pierna lesionada y reparte el peso con ella, de modo que el cuerpo queda apoyado en dos puntos separados y no se inclina. Llevarla en el mismo lado es el error más frecuente y el que más cojera provoca.

¿Cómo se suben y bajan las escaleras con muletas?

Para subir, primero la pierna sana, después la lesionada y las muletas. Para bajar, primero las muletas y la pierna lesionada, después la sana. La regla para recordarlo: la buena sube al cielo, la mala baja al infierno. Si hay barandilla, se usa con una mano y las dos muletas se llevan en la otra.

¿Cuánto tiempo hay que usar las muletas?

Lo que dure la indicación de descarga de tu médico o cirujano y, después, hasta que camines sin cojear. No hay una cifra fija: unos días en un esguince leve y varias semanas tras una cirugía. Se retiran por etapas, primero una y luego la otra, y el criterio es la marcha simétrica, no el calendario.

¿Muletas axilares o de antebrazo?

En Europa, para un adulto que puede colaborar, las de antebrazo o de codo: son más ligeras, dejan las manos más libres y no comprimen la axila. Las axilares se usan cuando hace falta descargar por completo durante mucho tiempo o cuando la fuerza de los brazos no permite sostenerse con las de codo.

¿Es normal que me duelan las manos o los brazos?

Molestias en las palmas y cansancio en los hombros los primeros días, sí. Hormigueo, pérdida de fuerza o adormecimiento en la mano o el brazo, no: indican que la muleta está mal ajustada o que estás cargando el peso en la axila, y hay que corregirlo el mismo día.

Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata

«Ser fisioterapeuta es estar comprometido con el paciente: estar ahí y prepararse para una persona que confía en ti y deja su salud en tus manos.»

Escrito y revisado por Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata colegiado nº 11099 (Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya).

Director de las Clínicas de Fisioterapia y Osteopatía Enric Gallofré en Barcelona y Madrid: más de 12.000 pacientes atendidos, 554 reseñas (4,9/5) en Barcelona y 270 reseñas (4,9/5) en Madrid, Doctoralia Awards 2018 y 2019.

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