Se me escapa el pis al toser o estornudar después del parto: por qué pasa y cómo se entrena

Por Enric Gallofré · Fisioterapeuta y Osteópata · Col. nº 11099 · Última revisión:

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Respuesta corta: Se te escapa el pis al toser porque el sistema que cierra la uretra no aguanta la subida brusca de presión, y el embarazo y el parto lo han dejado más débil, más lento o más tenso de lo que era.

Es frecuente las primeras semanas y muchas mujeres mejoran durante los tres primeros meses; si sigue después, el entrenamiento del suelo pélvico bien hecho es el tratamiento de primera línea y lo habitual es notar los primeros cambios entre las 6 y las 12 semanas.

Pérdidas de orina al toser después del parto: mujer en ropa deportiva de pie con la mano apoyada en la parte baja de la espalda

Toses, estornudas, te ríes con una amiga o coges al bebé del suelo y se te escapa un poco de pis. A veces son unas gotas y a veces suficiente para llevar salvaslip a diario. Es de lo que menos se cuenta tras un parto y de lo que más rápido se da por perdido.

Ni viene de serie con la maternidad ni tienes que convivir con ello. Aquí tienes por qué pasa, qué tipos de escape hay, cuánto es razonable esperar a que mejore solo y cómo se entrena el suelo pélvico para que aguante una tos.

Por qué se te escapa el pis al toser después del parto

Cuando toses o estornudas, la presión dentro del abdomen sube de golpe y empuja la vejiga hacia abajo. Para que no salga nada, el cierre debe responder antes de que llegue esa presión: el suelo pélvico se contrae, el soporte de fascias y ligamentos mantiene la uretra en su sitio y el esfínter aprieta. Si esa respuesta llega tarde, es débil o el soporte ha cedido, la orina sale.

El embarazo y el parto tocan las tres cosas: nueve meses de carga sostenida, tejidos más laxos por los cambios hormonales y, en el parto vaginal, un estiramiento importante del elevador del ano y del tejido nervioso que lo gobierna. Un expulsivo largo, un parto instrumental, un desgarro de grado alto o un bebé grande son lo que más lo marca.

Y no siempre es falta de fuerza. Hay suelos pélvicos tensos alrededor de una cicatriz de episiotomía que no coordinan, y casos con fuerza aceptable en los que la contracción llega tarde. Otras veces el problema viene de arriba, de una presión abdominal que nadie gestiona (empujar al respirar, abdominales clásicos, estreñimiento crónico). El suelo pélvico no trabaja solo: forma un sistema con el diafragma y la pared abdominal. Si además la barriga se te abomba por el centro al incorporarte de la cama, revisa cómo saber si tienes diástasis abdominal.

¿Es normal? ¿Se va sola?

Es frecuente, que no es lo mismo que tener que aguantarlo. Muchas mujeres pierden orina las primeras semanas y mejoran solas durante los tres primeros meses, mientras los tejidos se recuperan. Ese margen existe y hay que respetarlo sin agobios.

Lo que no conviene es dar por hecho que se estira indefinidamente. Cuando las pérdidas siguen a los tres meses del parto, la probabilidad de que se resuelvan solas baja de forma clara, y ese es el momento de entrenar en lugar de esperar. Cuanto más tiempo pasa, más se instala la evitación: compresa diaria, baño antes de salir, dejar de correr, no reírte a gusto.

Con un plan bien llevado, lo habitual es notar los primeros cambios entre las 6 y las 12 semanas, y el trabajo sostenido va de 3 a 6 meses. Mejorar tampoco es siempre el cero absoluto: es dejar la compresa y aguantar un estornudo con la vejiga llena.

No todas las pérdidas son iguales

El tratamiento cambia según cómo se te escape, así que la pregunta útil no es cuánto pierdes sino en qué momento.

Cómo se te escapaQué suele haber detrás
Al toser, estornudar, reír, saltar o coger peso, sin ganas previasIncontinencia de esfuerzo, la típica del posparto: el cierre no aguanta la presión
Te entran unas ganas imperiosas y no llegas al bañoIncontinencia de urgencia: manda la vejiga y hace falta reeducación vesical, no solo fuerza
Escozor al orinar, muchas ganas de repente, orina turbia o con sangreSospecha de infección de orina: lo valora tu médico con un análisis antes de entrenar nada
Pesadez o un bulto que asoma por la vagina al final del díaSospecha de prolapso: necesita valoración de tu ginecóloga antes de cargar
Se te escapan gases o hecesAfectación del esfínter anal, más probable tras desgarro de grado alto
Pierdes orina de forma continua, sin esfuerzo y sin ganasNo encaja en el patrón del posparto y hay que consultarlo con tu médico

Señales de alarma: cuándo consultar sin esperar

  • Escozor al orinar, orina turbia o con sangre, fiebre o dolor lumbar. Fiebre con dolor lumbar no espera al lunes.
  • No conseguir vaciar la vejiga, chorro muy débil o sensación de que siempre queda orina dentro.
  • Escapes de gases o de heces, o urgencia para defecar que no puedes controlar.
  • Bulto o pesadez que asoma por la vagina, o notar que algo baja al estar de pie.
  • Dolor perineal intenso que no cede, o una cicatriz que se abre, supura o huele mal.

Ninguna implica por fuerza algo grave, pero todas cambian el plan.

Cómo se entrena el suelo pélvico

La contracción bien hecha

Piensa en cerrar y elevar: cierras la uretra y el ano a la vez y llevas esa zona hacia dentro y hacia arriba. Lo que no debe pasar: apretar glúteos, aguantar la respiración, poner la barriga dura o notar que empujas hacia abajo. Y relajar del todo entre repeticiones importa tanto como contraer: un músculo que no suelta tampoco cierra bien.

El límite de cualquier artículo, este incluido: una parte importante de las mujeres que solo reciben la instrucción por escrito contrae mal, y desde casa no hay forma de saberlo. Comprobar qué músculo se activa, cuánta fuerza tienes y si hay dolor requiere una exploración presencial. Y no todos los casos necesitan apretar más: cuando el suelo pélvico está tenso, el trabajo empieza por enseñarle a soltar. Ese servicio lo tenemos en una sola de nuestras dos sedes: la valoración de fisioterapia de suelo pélvico en Madrid. En Barcelona no lo ofrecemos, y prefiero decírtelo antes de que pidas cita.

Fuerza, resistencia y velocidad

Las contracciones sostenidas, aguantar unos segundos y soltar del todo, construyen resistencia. Las rápidas, cortas y fuertes, son las que te salvan de una tos, porque el escape ocurre en menos de un segundo. Un plan decente combina las dos cada día y progresa de tumbada a sentada, de sentada a de pie y de ahí a la carga real: coger al bebé y la sillita.

El truco que puedes usar hoy mismo

Se llama contracción anticipada: cierras el suelo pélvico justo antes de toser, estornudar o levantar peso y lo mantienes durante el esfuerzo. No sustituye al entrenamiento, pero da control desde la primera semana.

Cuándo empezar según cómo fue tu parto

  • Parto vaginal sin complicaciones: las contracciones suaves se pueden empezar en los primeros días, con la vejiga vacía.
  • Episiotomía o desgarro: espera a que la cicatriz esté cómoda. Si contraer duele, es señal para parar y consultarlo, no para apretar más.
  • Parto instrumental o desgarro de grado alto: la valoración antes de cargar no es opcional, porque el patrón de lesión es distinto.
  • Cesárea: el suelo pélvico ha trabajado igual durante el embarazo. Lo que se adapta es el trabajo abdominal.
  • Vuelta al impacto: correr y saltar son el último escalón. Si al toser fuerte con la vejiga medio llena se te escapa, todavía no toca.

Si arrastras dolor en el pubis desde el embarazo, tenlo en cuenta: lo tienes en la guía del dolor de pubis en el embarazo.

Hipopresivos, conos y electroestimulación: qué aporta cada cosa

  • Entrenar la musculatura del suelo pélvico. Primera línea y lo que más respaldo tiene en la incontinencia de esfuerzo. Lo demás se suma, no lo sustituye.
  • Hipopresivos. Trabajan postura, respiración y respuesta refleja. Buen complemento, mal recambio del entrenamiento específico.
  • Biofeedback y electroestimulación. Ayudan cuando no localizas la contracción o hay muy poca actividad. Apoyo con fecha de caducidad.
  • Pesarios, fármacos y cirugía. Los valora tu ginecólogo o tu urólogo, después de un tratamiento conservador bien hecho, no antes.

Lo que puedes cambiar esta misma semana

  • No cortes el chorro para entrenar. Servía para localizar el músculo, pero repetirlo interfiere con el vaciado de la vejiga.
  • No vayas al baño por si acaso y no bebas menos agua. La vejiga aprende a avisar con menos volumen y la orina concentrada la irrita.
  • Trata el estreñimiento. Empujar a diario en el váter es carga repetida sobre la zona a recuperar.
  • Sopla al esfuerzo. Al coger al bebé o el carrito, expulsa el aire en vez de aguantar la respiración.
  • Ocúpate de la tos. Si arrastras una tos de semanas o fumas, esa es la carga que más te cuesta.

Tienes más pautas de este tipo en nuestros consejos de fisioterapia.

Cómo lo trabajamos en consulta

La primera sesión es sobre todo valoración: historia del embarazo y del parto, tipo de escape y exploración para ver qué contrae y si hay dolor o cicatriz sensible. La valoración interna se explica antes, se pide por escrito y puedes rechazarla. De ahí sale el plan: entrenamiento progresivo, trabajo de respiración y presión abdominal, terapia manual sobre la cicatriz si molesta y una vuelta ordenada a tu actividad, que se reajusta según cómo vayas respondiendo.

En fisioterapia en Barcelona tratamos el resto del posparto (lumbares, pubis, cervicales de dar el pecho), pero la valoración de suelo pélvico solo la hacemos en fisioterapia en Madrid, en el Barrio de Salamanca.

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Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)

Error habitualQué hacer en su lugar
Esperar un año entero a ver si se pasa soloDar margen los tres primeros meses y, si sigue, entrenar con criterio y pedir valoración
Hacer contracciones todo el día sin saber si las haces bienAsegurar primero la técnica y comprobarla, y luego repetir cada día con dosis y progresión
Apretar glúteos y abdomen y aguantar la respiración al contraerCerrar y elevar sin poner dura la barriga, respirando y soltando del todo entre repeticiones
Cortar el chorro cada vez que orinas, como ejercicioOrinar tranquila y sin interrumpir, y entrenar fuera del baño con la vejiga vacía
Volver a correr o a saltar en cuanto te dan el alta ginecológicaComprobar antes que aguantas tos fuerte y saltos sin escapes, y progresar por escalones
Encadenar abdominales clásicos para recuperar la barrigaEmpezar por respiración y suelo pélvico y progresar al abdomen sin aumentar la presión hacia abajo

Mi opinión como fisioterapeuta

Lo que más me encuentro no son suelos pélvicos irrecuperables, son mujeres que llevan años con una compresa diaria porque alguien les dijo que era lo normal después de tener hijos. Perder orina al toser es frecuente, y ser frecuente no lo convierte en inevitable. Es un problema mecánico, se puede explorar y suele responder bien a algo tan poco espectacular como entrenar bien un músculo unos meses.

Y si vas a dedicarle esos meses, hazlo con la técnica comprobada por alguien: entrenar mal medio año no arregla nada y encima te convence de que tu caso no tiene solución.

Preguntas frecuentes sobre las pérdidas de orina tras el parto

¿Es normal perder orina al toser después del parto?

Es frecuente las primeras semanas y muchas mujeres mejoran durante los tres primeros meses. Frecuente no es inevitable: si a los tres meses sigues perdiendo, entrena con criterio y pide valoración.

¿Cuánto tarda en irse la incontinencia posparto?

Con un entrenamiento bien hecho, lo habitual es notar cambios entre las 6 y las 12 semanas, y el trabajo sostenido va de 3 a 6 meses. Los casos de años, o con prolapso, necesitan más tiempo.

Tuve cesárea, ¿por qué se me escapa igual?

Porque el embarazo por sí solo carga el suelo pélvico durante meses, con el peso del útero y unos tejidos más laxos. El parto vaginal añade riesgo, pero la cesárea no lo evita.

¿Sirven los ejercicios de Kegel para las pérdidas al toser?

Para las pérdidas de esfuerzo son el tratamiento de primera línea cuando se hacen bien: contracción correcta, dosis diaria y semanas de constancia. Pero no valen para todos los casos: si el suelo pélvico está tenso, apretar más puede empeorarlo, así que conviene comprobar antes qué te pasa.

¿Cuándo puedo volver a correr o a saltar?

Cuando aguantes una tos fuerte con la vejiga medio llena y unos saltos en el sitio sin que se te escape nada. Suele plantearse a partir de los 3 a 6 meses, pero manda tu respuesta, no el calendario.

¿Hay que cortar el chorro de pis para entrenar?

Como ejercicio, no. Se usó para localizar el músculo, pero repetirlo interfiere con el vaciado normal de la vejiga. La contracción se entrena fuera del baño, con la vejiga ya vacía.

Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata

«Ser fisioterapeuta es estar comprometido con el paciente: estar ahí y prepararse para una persona que confía en ti y deja su salud en tus manos.»

Escrito y revisado por Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata colegiado nº 11099 (Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya).

Director de las Clínicas de Fisioterapia y Osteopatía Enric Gallofré en Barcelona y Madrid: más de 12.000 pacientes atendidos, 554 reseñas (4,9/5) en Barcelona y 270 reseñas (4,9/5) en Madrid, Doctoralia Awards 2018 y 2019.

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