
Un pinchazo eléctrico que sale de la nuca, sube por detrás de la cabeza y llega hasta la coronilla o el ojo, siempre del mismo lado. Dura un par de segundos, se repite varias veces al día y entre descarga y descarga queda un fondo dolorido. Muchos pacientes llegan a consulta después de meses pensando que tienen contracturas, o asustados porque el dolor parece salir de dentro de la cabeza.
Eso es una neuralgia de Arnold, también llamada neuralgia occipital. Aquí te explico cómo se reconoce, en qué se diferencia de otros dolores de cabeza que nacen del cuello y qué se puede hacer con ella.
¿Qué es la neuralgia de Arnold?
Es la irritación de los nervios occipitales, que salen de las raíces cervicales altas y recorren la parte posterior del cráneo por debajo de la piel. Son tres: el occipital mayor (o nervio de Arnold, que sale de C2 y es el implicado en la mayoría de los casos), el occipital menor y el tercer occipital.
Cuando uno de ellos se irrita, deja de transmitir información normal y empieza a mandar descargas. De ahí la forma tan característica del dolor: no es un dolor sordo que crece, es un latigazo eléctrico con un recorrido concreto, el del nervio.
Que el dolor llegue hasta la sien o detrás del ojo desconcierta a mucha gente, pero tiene explicación: las señales de las cervicales altas y las del nervio trigémino, el de la cara, comparten un mismo relevo en el sistema nervioso, así que el cerebro se confunde de dirección y sitúa en la frente algo que viene de la nuca.
Síntomas: cómo reconocerla
- Descargas breves y eléctricas, de segundos, que suben de la nuca hacia la coronilla, la sien o detrás del ojo.
- Casi siempre de un solo lado, y siempre el mismo. Puede ser bilateral, pero es menos frecuente.
- Cuero cabelludo sensible: molesta peinarse, apoyar la cabeza en la almohada o el roce de unas gafas de sol.
- Entre descarga y descarga suele quedar un fondo dolorido en la base del cráneo.
- Al presionar un punto concreto en la nuca, a un par de dedos de la línea media, se reproduce tu dolor.
- Puede acompañarse de rigidez cervical, mareo leve o molestia con la luz, pero no de náuseas ni vómitos intensos.
Causas y factores de riesgo
- Tensión mantenida de la musculatura suboccipital y del trapecio superior, que es por donde el nervio pasa. Es la causa más frecuente y la que mejor responde al tratamiento.
- Posturas sostenidas con la cabeza adelantada: pantalla, conducción, móvil en la cama.
- Traumatismo cervical previo, sobre todo un latigazo cervical mal recuperado.
- Artrosis y cambios degenerativos de las cervicales altas, que estrechan el espacio por el que el nervio discurre.
- Dormir con el cuello en mala posición de forma repetida, o una almohada que deja el cuello extendido toda la noche.
- Con mucha menos frecuencia, causas que hay que descartar: infecciones, tumores o enfermedades inflamatorias de la zona cervical alta.
Señales de alarma: cuándo acudir al médico sin esperar
- Dolor de cabeza explosivo, el peor de tu vida, que llega a su máximo en menos de un minuto.
- Fiebre con rigidez de nuca o alteración del nivel de conciencia.
- Pérdida de fuerza en un brazo, torpeza en las manos o inestabilidad nueva al caminar.
- Visión doble, dificultad para hablar o desviación de la cara.
- Dolor que aparece tras un golpe en la cabeza o en el cuello, o que empeora de forma progresiva cada semana.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico es clínico y se apoya en tres cosas: la forma del dolor (paroxístico y eléctrico), su recorrido por el territorio del nervio y la reproducción al palpar el punto de salida del occipital mayor en la nuca. La sensibilidad anormal del cuero cabelludo en esa zona lo refuerza.
Hay una prueba que además sirve de tratamiento: el bloqueo anestésico del nervio occipital. Si al infiltrar anestésico local el dolor desaparece durante unas horas, el diagnóstico queda respaldado. Lo indica y lo hace un médico.
Las pruebas de imagen no ven la neuralgia. Se piden para descartar otras causas cuando hay señales de alarma o cuando el cuadro no encaja.
Diagnóstico diferencial: ¿qué más da dolor en la nuca?
Hacer un diagnóstico diferencial es descartar, una por una, las patologías que producen un dolor parecido antes de quedarse con el diagnóstico correcto. Importa por dónde duele, cuándo aparece y con qué gestos cambia: la neuralgia de arnold se confunde a menudo con los cuadros de abajo. En la segunda columna tienes la pista que los distingue; si tu caso encaja mejor en otra fila, ahí tienes su guía.
| Cuadro | La pista que lo delata |
|---|---|
| Cefalea cervicogénica | Dolor sordo y continuo, no eléctrico, que se reproduce al mover el cuello y no deja el cuero cabelludo sensible al roce |
| Cefalea tensional | Presión constante en banda a los dos lados, sin descargas y sin un recorrido concreto |
| Migraña | Crisis de horas, pulsátil, con náuseas y mucha molestia con la luz y el ruido; no son descargas de segundos |
| Radiculopatía cervical | El dolor y el hormigueo bajan por el brazo hasta la mano, no suben hacia el cráneo |
| Neuralgia postherpética | Antecedente de herpes zóster en la zona, con la piel afectada y dolor quemante continuo |
| Arteritis de células gigantes | Mayores de 50 años, dolor en la sien, arteria dolorosa al tacto y mandíbula que se cansa al masticar. Es una urgencia médica |
| Causa cervical alta estructural | Infección, tumor o enfermedad inflamatoria: dolor que va a más, fiebre, pérdida de peso o síntomas neurológicos |
Tratamiento: qué funciona
En la mayoría de los casos de origen mecánico, el tratamiento conservador es suficiente. Combina tres piezas: bajar la tensión de la musculatura que rodea el nervio, devolver movilidad a las cervicales altas y retirar lo que lo mantiene, que casi siempre son horas de postura sostenida y una almohada mal elegida.
Cuando el dolor no cede, el escalón médico tiene dos peldaños: los fármacos para el dolor neuropático, que son distintos de los analgésicos habituales y los indica el médico, y el bloqueo del nervio occipital. En los casos rebeldes y de larga evolución existen además la radiofrecuencia y la neuroestimulación occipital, que se valoran en unidades del dolor.
Lo que no funciona es encadenar antiinflamatorios durante meses: no atacan el mecanismo del dolor neuropático y abren la puerta a una cefalea por abuso de medicación.
Fisioterapia para la neuralgia de Arnold: así la tratamos
Tres fases, y se avanza por criterios y no por calendario.
Fase 1: bajar la irritabilidad
Trabajo manual de la musculatura suboccipital y del trapecio superior, movilización suave de las cervicales altas y tratamiento de los puntos gatillo que reproducen tu dolor, con punción seca del trapecio cuando están muy activos. En esta fase se ajusta también la almohada y la altura de la pantalla, que es lo que sostiene el cuadro entre sesiones.
Fase 2: recuperar el control del cuello
Ejercicio de flexores profundos, control escapular y fuerza progresiva. Es la parte que evita que el cuadro vuelva en cuanto llega una semana de más carga.
Fase 3: consolidar
Tolerancia a tus posturas reales de trabajo, dosis mínima de ejercicio que mantiene el resultado y plan para los repuntes. Puedes empezarlo en nuestras consultas de fisioterapia en Barcelona o de fisioterapia en Madrid.
Ejercicios para empezar hoy en casa
Ninguno debe disparar la descarga. Si alguno lo hace, párate.
- Flexión craneocervical. Boca arriba, gesto suave de asentir llevando el mentón hacia la garganta sin levantar la cabeza. Mantén 10 segundos, descansa 10, repite 10 veces.
- Presión suboccipital con pelota. Pelota de tenis entre la nuca y la pared, justo bajo el hueso del cráneo, con presión tolerable, 60 segundos por lado. Si aparece el calambrazo, se retira.
- Estiramiento del trapecio superior. Sentado, oreja hacia el hombro contrario, 30 segundos por lado, sin tirones.
- Retracción escapular. Dos series de 12 llevando los codos atrás, para que la cintura escapular sostenga la jornada.
- Revisión de la almohada. La cabeza tiene que quedar alineada con el tronco: ni la barbilla hundida en el pecho ni el cuello extendido hacia atrás.
¿Cuánto tarda en mejorar?
Depende sobre todo de si el origen es mecánico y de cuánto tiempo lleva instalado. En un cuadro reciente de origen muscular y articular, lo habitual es notar menos descargas en dos a cuatro semanas y una mejora consolidada entre las cuatro y las ocho. En cuadros de meses de evolución, con el nervio muy sensibilizado, el plazo se alarga y a menudo hace falta el bloqueo para romper el círculo.
Si a las seis semanas de tratamiento bien hecho no ha cambiado nada, no toca insistir con más de lo mismo: toca replantear el diagnóstico.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Tomar antiinflamatorios durante semanas esperando que ceda | Tratar el origen y consultar la pauta: el dolor neuropático responde a otros fármacos, y el abuso de analgésicos añade una cefalea nueva |
| Masajear fuerte la nuca sobre el punto que duele | Trabajo manual progresivo de la musculatura de alrededor, sin presionar el trayecto del nervio en fase irritable |
| Evitar mover el cuello por miedo al latigazo | Movimiento suave y frecuente dentro del rango que no dispara la descarga |
| Cambiar de almohada cada semana buscando la buena | Elegir la que mantenga el cuello alineado y darle dos semanas, mientras se trabaja la musculatura |
| Asumir que es una contractura y no consultar | Poner nombre al cuadro: el tratamiento de una neuralgia y el de una contractura no son el mismo |
Mi opinión como fisioterapeuta
La neuralgia de Arnold asusta más de lo que pesa. El dolor es muy llamativo, eléctrico y en la cabeza, y eso lleva a pensar en lo peor. En la mayoría de los casos que veo, detrás hay una musculatura suboccipital muy tensa, un cuello que lleva años trabajando en la misma posición y una almohada que no acompaña.
Ahora bien, es de las pocas cosas en las que insisto en la vía médica desde el principio si el cuadro es intenso: el bloqueo del nervio no es una derrota de la fisioterapia, es la forma más rápida de bajar la irritabilidad para que el trabajo manual y el ejercicio puedan hacer lo suyo. Ir en paralelo funciona mejor que ir en serie.
Preguntas frecuentes sobre la neuralgia de Arnold
¿Cuánto dura una neuralgia de Arnold?
El calambrazo dura segundos, pero el episodio puede repetirse durante semanas. Cuando el origen es mecánico y se trata, lo habitual es notar cambios claros en cuatro a ocho semanas. Si el nervio está muy irritable y el dolor no cede, el siguiente paso es el bloqueo anestésico, que decide el médico.
¿Cómo sé si es neuralgia de Arnold y no una cefalea tensional?
Por la forma del dolor. La neuralgia de Arnold da descargas breves y eléctricas que suben de la nuca a la coronilla, casi siempre de un lado, y deja el cuero cabelludo sensible al roce o al peinarse. La cefalea tensional aprieta de forma constante a los dos lados, como una banda, y no da calambrazos.
¿Es peligrosa la neuralgia de Arnold?
En sí misma no: es un nervio irritado, no una lesión del cerebro. Lo que hay que descartar es que detrás haya otra cosa, sobre todo si el dolor aparece tras un golpe, si viene con fiebre, con pérdida de fuerza o con visión doble, o si va empeorando cada semana. En esos casos se valora en el médico.
¿Sirve la punción seca para la neuralgia de Arnold?
Ayuda cuando hay puntos gatillo activos en los suboccipitales o el trapecio superior que reproducen tu dolor, que es lo más frecuente en los casos de origen mecánico. No trata el nervio directamente: reduce la tensión de la musculatura que lo rodea, y por eso se combina con movilización cervical y ejercicio.
¿Qué es el bloqueo del nervio occipital?
Es una infiltración de anestésico local, a veces con corticoide, alrededor del nervio occipital mayor. Se usa con dos fines: confirmar el diagnóstico, porque si el dolor desaparece durante unas horas apunta a ese nervio, y romper el círculo de dolor cuando la irritabilidad es muy alta. Lo hace un médico, no un fisioterapeuta.
¿Puedo hacer deporte con neuralgia de Arnold?
Sí, adaptando lo que provoque el latigazo. Caminar, pedalear y nadar suelen tolerarse bien, y el ejercicio forma parte del tratamiento. Conviene dejar para más adelante lo que obligue a mantener el cuello extendido mucho rato, como nadar a crol sin respiración bilateral o pedalear muy tumbado en la bici.