
Llevas meses con dolor de cabeza, has probado analgésicos, las pruebas salen normales y nadie te da una explicación. O tienes esa sensación de inestabilidad, como de ir en un barco, que aparece cuando el cuello está cargado. Lo veo cada semana en consulta, y en un porcentaje nada despreciable de casos el origen está donde no se había mirado: en las articulaciones y los músculos del cuello. Te explico cómo reconocer una cefalea cervicogénica, cómo distinguirla de una migraña o de un vértigo de verdad, y qué tratamiento funciona.
¿Qué es una cefalea cervicogénica?
Es un dolor de cabeza referido: el problema está en el cuello, pero lo sientes en la cabeza. La explicación es anatómica.
Las señales de los tres primeros niveles cervicales (C0-C1-C2-C3, la unión entre el cráneo y el cuello) llegan a un mismo relevo del sistema nervioso en el que también desembocan las del nervio trigémino, el que da sensibilidad a la cara. Como comparten centralita, el cerebro se confunde de dirección: la molestia sale de una articulación cervical alta o de un músculo suboccipital, y tú la notas en la nuca, la sien o detrás del ojo.
Los sospechosos habituales son las articulaciones de C0-C3, los músculos suboccipitales, el trapecio superior y el esternocleidomastoideo (ECOM). Los puntos gatillo de estos dos últimos tienen patrones de dolor referido tan característicos que muchos pacientes reconocen "su" dolor de cabeza en cuanto se palpan.
¿Y los mareos, de dónde salen?
El cuello está lleno de receptores de posición que informan al cerebro de dónde está la cabeza en cada momento, y esa información se cruza con la del oído interno y la de la vista. Cuando la musculatura cervical está muy tensa o hay pérdida de movilidad, esos receptores mandan datos poco fiables y el cerebro recibe información contradictoria: el resultado es inestabilidad, sensación de flotar o de suelo blando. Es el mareo cervicogénico. Un matiz importante: no es un vértigo verdadero, porque los objetos no giran.
Síntomas: cómo reconocer que viene del cuello
- Dolor de un solo lado, y siempre el mismo: empieza en la nuca y sube hacia la sien, la frente o el ojo.
- Se desencadena o empeora con posturas mantenidas de cuello (ordenador, móvil, conducir) o al girar la cabeza.
- Se reproduce al presionar puntos concretos de la base del cráneo o del trapecio.
- Rigidez cervical y limitación al girar, sobre todo hacia el lado que duele.
- Dolor moderado y no pulsátil, más sordo que la migraña, de duración variable.
- Puede acompañarse de mareo o inestabilidad, náusea leve, visión borrosa o presión en el oído.
- Los analgésicos habituales funcionan a medias o dejan de funcionar con el tiempo.
Tabla diferencial: cervicogénica, migraña, tensional o vestibular
Esta es la tabla que más uso para explicarlo en consulta. Fíjate en la columna de la derecha: es la que más peso tiene.
| Cuadro | Cómo se presenta | La pista que lo delata |
|---|---|---|
| Cefalea cervicogénica | Dolor unilateral fijo, de nuca a frente u ojo, moderado y sordo | Se reproduce al mover el cuello o al palpar C0-C3, con la movilidad cervical limitada |
| Migraña | Crisis pulsátiles e incapacitantes, con náuseas, fotofobia y fonofobia; a veces aura | Puede cambiar de lado entre crisis y obliga a parar y buscar oscuridad; el cuello no la modifica de forma consistente |
| Cefalea tensional | Presión bilateral "en banda" o casco, de intensidad leve-moderada | Es en ambos lados, sin un lado dominante ni pérdida marcada de movilidad cervical |
| Vértigo vestibular (VPPB) | Crisis de segundos en las que los objetos giran, al darte la vuelta en la cama o mirar arriba | El desencadenante es el cambio de posición de la cabeza en el espacio, no el movimiento del cuello aislado; se confirma con maniobras específicas |
| Cervicalgia mecánica | Dolor de cuello sin cefalea protagonista | El cuello es el síntoma principal; la cabeza, como mucho, un acompañante ocasional |
Un aviso importante: estos cuadros conviven con frecuencia. Tratar el componente cervical de un migrañoso reduce el número de crisis aunque no elimine la migraña.
La neuralgia de Arnold: la variante que da calambrazos
Conviene conocerla porque asusta mucho. La neuralgia de Arnold tiene guía propia, pero conviene reconocerla desde aquí. El nervio occipital mayor (o de Arnold) emerge de las cervicales altas y recorre la parte posterior del cráneo. Cuando se irrita, el dolor deja de ser sordo y se vuelve eléctrico: calambrazos breves y punzantes que suben desde la nuca hasta la coronilla, a menudo con el cuero cabelludo sensible al roce o al peinarse.
Responde bien al tratamiento de la musculatura suboccipital y del trapecio y a la movilización cervical alta; cuando la irritabilidad es alta, a la neuromodulación en Barcelona o a la neuromodulación en Madrid. Si no cede, el siguiente escalón médico es el bloqueo del nervio.
Causas y factores de riesgo
- Posturas mantenidas: horas de pantalla con la cabeza adelantada, portátil bajo, móvil en la cama.
- Estrés y tensión sostenida del trapecio y de la musculatura suboccipital.
- Bruxismo y problemas de mandíbula: apretar los dientes alimenta el mismo circuito.
- Traumatismos cervicales previos, sobre todo un latigazo mal recuperado.
- Falta de fuerza en los flexores profundos del cuello y en la musculatura escapular.
- Mal sueño, sedentarismo y periodos de mucha carga mental.
Señales de alarma: cuándo no es cosa del cuello
- Un dolor de cabeza muy intenso y de inicio súbito, el peor de tu vida.
- Fiebre alta con rigidez de nuca o alteración del nivel de conciencia.
- Visión doble, dificultad para hablar, torpeza de una mano o desviación de la cara.
- Mareo con caída al suelo, vómitos que no ceden o pérdida brusca de audición.
- Cefalea nueva a partir de los 50 años, o que empeora de forma progresiva cada semana.
- Cefalea que aparece tras un traumatismo craneal o cervical reciente.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico es clínico y se construye con tres piezas. La historia: dónde empieza el dolor, si es siempre del mismo lado, qué lo desencadena. La exploración de la movilidad, donde el test de flexión-rotación, girar la cabeza con el cuello previamente flexionado, es especialmente útil para valorar C1-C2 y suele salir limitado hacia el lado sintomático. Y la palpación: reproducir tu dolor de cabeza habitual presionando las articulaciones cervicales altas o los puntos gatillo del trapecio y el ECOM es, en la práctica, el argumento más convincente.
Las pruebas de imagen sirven para descartar otras causas cuando hay señales de alarma, pero no diagnostican una cefalea cervicogénica: en la resonancia no se ve. Que te hayan dicho "no tienes nada" no es un callejón sin salida.
Tratamiento: qué hacemos en la clínica
Este cuadro responde bien, y a menudo rápido, cuando se trata la fuente y no solo el síntoma.
Fase 1: Bajar la irritabilidad
Terapia manual cervical alta: movilizaciones específicas de C0-C3 y trabajo de la musculatura suboccipital, que suele desencadenar el dolor. Añadimos punción seca en Barcelona y punción seca en Madrid sobre los puntos gatillo que reproducen tu dolor, y ajustamos hábitos de pantalla, sueño y descansos. La punción seca del trapecio es una de las intervenciones más agradecidas en este cuadro.
Fase 2: Reeducar el control del cuello
Aquí entra la pieza que casi nadie hace y que más recaídas evita: el entrenamiento de los flexores profundos del cuello, junto al trabajo de la musculatura escapular. Si hay mareo, añadimos ejercicios de coordinación entre ojos y cuello para recalibrar la información que llega al cerebro.
Fase 3: Consolidar y prevenir
Fuerza progresiva de cuello, hombro y espalda alta, tolerancia a las posturas de tu trabajo real y un plan corto de mantenimiento. Si hay bruxismo o una disfunción de la ATM asociada, la tratamos en paralelo: dejar la mandíbula fuera del plan es la causa más común de que una cefalea rebelde siga siéndolo.
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Ejercicios para empezar hoy en casa
Tres ejercicios seguros mientras te valoran. Molestia leve, sí; aumento del dolor de cabeza o del mareo, no.
- Flexores profundos tumbado: boca arriba, asiente muy suavemente sin despegar la cabeza, notando cómo trabaja la parte delantera y profunda del cuello. Mantén 10 segundos. 10 repeticiones, una vez al día.
- Automasaje suboccipital: túmbate con dos pelotas de tenis dentro de un calcetín, colocadas en la base del cráneo a ambos lados. 2-3 minutos de presión mantenida, respirando lento, una vez al día.
- Coordinación ojo-cuello: sentado, fija la mirada en un punto de la pared y gira lentamente la cabeza a un lado y a otro sin dejar de mirarlo. 10 repeticiones por lado, 1-2 veces al día. Especialmente útil si tienes inestabilidad.
Si un ejercicio dispara el mareo o el dolor, párate y consúltanos.
¿Cuánto tarda en mejorar?
- 2 a 4 semanas: bajan la frecuencia y la intensidad de las cefaleas; el mareo suele ser lo primero que cede.
- 4 a 8 semanas: la mayoría tiene ya semanas enteras sin dolor de cabeza.
- 3 meses: consolidación con ejercicio mantenido; a partir de aquí el objetivo es que no vuelva.
Si a las 6 semanas de tratamiento bien hecho no ha cambiado nada, no insistas con más de lo mismo: probablemente el origen no sea cervical, o no solo cervical, y toca replantear el diagnóstico.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Encadenar analgésicos durante meses | Tratar el origen cervical; el abuso de analgésicos puede generar cefalea por sí mismo |
| Asumir que todo dolor de cabeza es migraña | Explorar la movilidad cervical y palpar C0-C3 antes de cerrar el diagnóstico |
| Tratar solo el trapecio con masaje | Añadir movilidad cervical alta y, sobre todo, ejercicio de flexores profundos |
| Ignorar la mandíbula y el bruxismo | Valorar la ATM cuando la cefalea es rebelde o hay dolor en la sien |
| Evitar mover el cuello por miedo al mareo | Exposición gradual y coordinación ojo-cuello: evitar el movimiento perpetúa el mareo |
Mi opinión como fisioterapeuta
Esta es una de las patologías en las que más satisfacción da acertar, porque suele llegar gente cansada de que le digan que no tiene nada. Mi manera de plantearlo es sencilla: si tu dolor de cabeza se reproduce cuando te palpo el cuello y mejora cuando lo trato, ya tenemos una hipótesis sólida. Aun así, huyo de dos extremos: ni todo dolor de cabeza es cervical, hay migrañas que necesitan al neurólogo, ni el cuello es una excusa cuando las pruebas salen bien. Y una recomendación práctica: no compres una almohada nueva antes de haber probado seis semanas de ejercicio de flexores profundos. La diferencia entre las dos cosas es abismal.
Preguntas frecuentes sobre la cefalea y los mareos cervicales
¿Cómo sé si mi dolor de cabeza viene del cuello o es una migraña?
La pista más fiable es que el dolor cervicogénico se reproduce o se alivia al mover el cuello y al palpar las cervicales altas, es casi siempre del mismo lado y no cambia de lado entre episodios. La migraña suele ser pulsátil, incapacitante, con náuseas y mucha sensibilidad a la luz, y puede alternar de lado. Además pueden convivir: muchos migrañosos tienen también un componente cervical que empeora sus crisis.
¿Los mareos de origen cervical son peligrosos?
En sí mismos no, pero hay que confirmar el diagnóstico antes de asumirlo. El mareo cervicogénico es una sensación de inestabilidad ligada al movimiento del cuello, sin giro real de los objetos. Si notas que todo gira en crisis de segundos al darte la vuelta en la cama, si vomitas o si pierdes audición, hay que descartar antes un origen vestibular con un médico.
¿La punción seca del trapecio quita el dolor de cabeza?
En muchos casos sí, y bastante rápido, porque los puntos gatillo del trapecio superior y del esternocleidomastoideo refieren dolor a la sien, la nuca y el ojo. Ahora bien, es una herramienta dentro del plan, no el plan entero: si no se corrige la movilidad cervical alta ni se entrenan los flexores profundos, el alivio dura poco.
¿Cuántas sesiones necesito para notar mejoría?
Con un diagnóstico correcto, la mayoría nota un cambio claro en la frecuencia o la intensidad de las cefaleas entre la tercera y la sexta sesión. La consolidación, que es lo que evita las recaídas, llega con el ejercicio mantenido durante 6-8 semanas.
¿Puede el bruxismo o la mandíbula darme dolor de cabeza?
Sí, y es una combinación muy habitual. Los músculos de la masticación comparten circuito nervioso con las cervicales altas, así que apretar los dientes por la noche puede generar dolor en la sien y la nuca. Cuando veo cefaleas rebeldes, siempre exploro también la mandíbula.
¿Sirven las almohadas cervicales o que me crujan el cuello?
La almohada correcta ayuda a dormir mejor, pero no trata la causa: busca la que mantenga el cuello alineado y olvídate de milagros. Las manipulaciones pueden dar alivio inmediato y tienen su sitio cuando están indicadas, siempre tras una valoración que descarte contraindicaciones; si hay mareo de por medio, yo prefiero empezar por movilizaciones suaves. Y un cuello que necesita que le crujan cada semana es un cuello al que le falta ejercicio.