Cómo dormir embarazada cuando duele la espalda o la cadera

Por Enric Gallofré · Fisioterapeuta y Osteópata · Col. nº 11099 · Última revisión:

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Respuesta corta: Duerme de lado en la segunda mitad del embarazo, con un cojín firme de las rodillas a los tobillos y otro pequeño bajo la tripa: es la postura que menos carga la zona lumbar y la pelvis.

El lado izquierdo es el más recomendado, pero el derecho también vale, y girarte en bloque con las rodillas juntas evita los pinchazos del sacro y el pubis.

Si con todo eso sigues sin descansar, el dolor suele venir de la pelvis adaptándose al peso y se puede tratar con terapia manual adaptada al embarazo; consulta a tu médico sin esperar si hay contracciones regulares, sangrado o fiebre.

Cómo dormir embarazada con dolor de espalda: fisioterapeuta explorando la articulación sacroiliaca de una paciente en camilla

Llegas a la cama agotada y, aun así, la noche es la peor parte del día: la zona lumbar cargada, un pinchazo en el sacro cada vez que te giras y la cadera de apoyo doliendo de madrugada. En la segunda mitad del embarazo, el dolor lumbar y de pelvis es de los motivos de consulta más frecuentes, y casi siempre tiene margen de mejora.

Aquí tienes lo que funciona: la postura y sus matices, el apoyo de almohadas completo (no solo el cojín entre las rodillas), cómo girarte y levantarte sin que la pelvis proteste y, sobre todo, qué hacer cuando ya duermes "como toca" y el dolor sigue ahí.

¿Por qué duele más la espalda por la noche en el embarazo?

Durante el día tu musculatura sostiene el cambio: el centro de gravedad se desplaza hacia delante, la curva lumbar aumenta y la pared abdominal, cada vez más estirada, ayuda menos. Por la noche esa musculatura se apaga, y las articulaciones se quedan sin su apoyo justo cuando más laxas están: los cambios hormonales del embarazo preparan la pelvis para el parto y hacen que las sacroiliacas y el pubis se muevan más de lo habitual.

Súmale que pasas horas en la misma postura, que el colchón concentra la presión en la cadera de apoyo y que cada giro en la cama tracciona de la pelvis con el peso de la tripa. El resultado es el que ya conoces: no es que por la noche te pase algo nuevo, es que de noche desaparece todo lo que de día te sostiene.

De lado y con la espalda alineada: la postura que funciona

En la segunda mitad del embarazo, la postura de referencia es de lado, con las rodillas ligeramente flexionadas, con los hombros y las caderas en el mismo plano y sin enroscarte. El lado izquierdo es el más recomendado porque facilita el retorno venoso hacia el corazón, pero el derecho también es válido: alternar es lo normal y descarga la cadera de apoyo.

Boca arriba conviene evitarlo de forma prolongada a partir del tercer trimestre: el peso del útero puede comprimir la vena cava y provocar mareo, bajada de tensión o sensación de falta de aire, además de aumentar la carga lumbar. La recomendación es dormirte de lado en cualquier sueño, siestas incluidas, y lo que cuenta es la postura en la que te duermes, no vigilar toda la noche. Si te despiertas boca arriba no ha pasado nada: gírate de nuevo hacia el lado y sigue durmiendo.

Boca abajo deja de ser opción por pura mecánica; si era tu postura de siempre, la almohada de embarazo es su mejor sustituta.

Cómo colocar las almohadas, paso a paso

El error más común es quedarse solo en el cojín entre las rodillas. El apoyo completo tiene cuatro piezas:

  1. Cojín firme de las rodillas a los tobillos. Si solo apoya en las rodillas, el tobillo de arriba cae, la pierna rota y arrastra la pelvis, justo lo que queremos evitar. La pierna de arriba tiene que quedar paralela a la de abajo.
  2. Apoyo pequeño bajo la tripa. Un cojín fino o una toalla doblada evita que el peso del abdomen tire de la zona lumbar hacia delante durante horas.
  3. Tope detrás de la espalda. Una manta enrollada pegada a la zona lumbar te permite descargar el peso ligeramente hacia atrás sin llegar a quedarte boca arriba.
  4. Almohada de cabeza que rellene el hueco del cuello, para que la columna siga una misma línea desde la cabeza hasta el sacro.

Una almohada de embarazo en U o en C agrupa las tres primeras piezas y se gira contigo: no es imprescindible, pero si se te descolocan los cojines cada noche, merece la pena.

Girarte y salir de la cama sin pinchazos

Si el dolor te despierta sobre todo al girarte, la pelvis está pidiendo que te muevas de otra manera:

  • Gírate en bloque: junta las rodillas, aprieta ligeramente el cojín entre ellas y gira hombros y pelvis a la vez, como una sola pieza. Girar por partes, primero las piernas y luego el tronco, retuerce las sacroiliacas y el pubis.
  • Para salir de la cama, ponte de lado mirando al borde, saca las dos piernas juntas fuera del colchón y empújate con el brazo hasta sentarte. Evita incorporarte de frente haciendo una abdominal con la tripa.
  • Si el pubis se queja al girarte o al vestirte, mantén también las rodillas juntas al entrar y salir del coche, y pregunta a tu fisioterapeuta si un cinturón pélvico tiene sentido en tu caso: bien colocado, a algunas embarazadas les cambia la noche.

¿Duermes de lado, con cojín, y te sigue doliendo? Entonces no es solo la postura

Este es el caso que casi ningún artículo responde y el que acaba llegando a la consulta. Cuando el apoyo está bien montado y el dolor sigue despertándote, el problema ha dejado de ser la postura: lo que duele es una pelvis y una zona lumbar que se están adaptando al peso con alguna pieza bloqueada o sobrecargada, con frecuencia las sacroiliacas, el pubis o la musculatura glútea que lo compensa todo.

Eso no se arregla añadiendo otra almohada: hay que explorar la pelvis, ver qué se mueve de más, qué se mueve de menos y qué musculatura está trabajando por dos, y tratarlo con técnicas manuales suaves y seguras durante el embarazo. Ese es exactamente el trabajo de nuestra osteopatía para embarazadas en Barcelona y en Madrid: valorar de dónde viene tu dolor concreto y devolver a la pelvis un reparto de cargas que te deje dormir.

El trabajo manual se acompaña siempre de una parte activa adaptada a tu semana de embarazo: caminar a diario, movilidad suave de pelvis (las básculas pélvicas a cuatro patas o sentada en una pelota funcionan muy bien antes de acostarte) y fuerza de glúteo sin impacto. Moverte de día es la mejor inversión para dormir de noche.

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¿Seguro que es la espalda? Otros cuadros que duelen por la noche

No todo dolor nocturno del embarazo es lumbar, y afinar el origen cambia el tratamiento. Estas son las pistas rápidas:

CuadroLa pista que lo delata
Dolor lumbarDolor en la parte baja de la espalda que empeora al final del día y con las posturas mantenidas, sin bajar de la rodilla
Dolor de cintura pélvica: sacroiliaco o de pubisPinchazo en el sacro, la nalga o el pubis al girarte en la cama, apoyarte en una pierna o subir escaleras, a veces con chasquidos
CiáticaDolor que baja por la pierna por debajo de la rodilla, con hormigueo o calambre; el embarazo puede despertarla o empeorarla
Dolor de cadera al dormir de ladoDuele el lateral del muslo del lado de apoyo y mejora al cambiar de lado o con el cojín largo entre las piernas
Infección de orina altaFiebre, escozor al orinar o dolor fijo en un flanco que no cambia con la postura: es causa médica y se consulta, no se estira
Contracciones antes de tiempoDolor lumbar rítmico que viene y va, como una regla, a veces con la tripa endureciéndose: llama a tu matrona ese mismo día

Si quieres profundizar en cualquiera de estos cuadros, en nuestras guías de dolor lumbar y de espalda los tienes explicados a fondo.

Señales de alarma: cuándo consultar sin esperar

El dolor de espalda del embarazo es molesto, pero benigno. Consulta con tu médico o tu matrona ese mismo día si aparece cualquiera de estas señales:

  • Contracciones regulares o dolor lumbar rítmico que viene y va antes de la semana 37.
  • Sangrado vaginal o pérdida de líquido.
  • Fiebre, escozor al orinar o dolor fijo en un flanco.
  • Dolor de cabeza intenso con hinchazón brusca de cara y manos o visión borrosa.
  • Pérdida de fuerza en una pierna, adormecimiento de la zona genital o dificultad nueva para orinar o para notar que estás orinando.
  • Notas que el bebé se mueve claramente menos de lo habitual.

Ninguna de estas señales se maneja con posturas ni con fisioterapia: primero descarta tu equipo médico y después seguimos nosotros.

Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)

Error habitualQué hacer en su lugar
Aguantar porque "el dolor de espalda es normal en el embarazo"Frecuente no es lo mismo que obligatorio: si te quita el sueño, se valora y se trata con técnicas adaptadas
Poner el cojín solo entre las rodillasUsa un cojín largo de las rodillas a los tobillos, para que la pierna de arriba no rote y arrastre la pelvis
Girarte en la cama por partes, primero las piernas y luego el troncoGira en bloque, con las rodillas juntas y el cojín apretado entre ellas
Tomar antiinflamatorios o "algo para dormir" por tu cuentaEn el embarazo, cualquier fármaco o suplemento lo pauta tu médico o tu matrona, sin excepciones
Dejar de moverte por miedo a hacerte dañoCamina a diario y haz movilidad suave de pelvis: la musculatura activa es lo que sostiene la espalda de noche
Cambiar de colchón como primera medidaAntes de gastar, monta bien el apoyo de almohadas y corrige los giros; el colchón rara vez es el único culpable

Mi opinión como fisioterapeuta

La frase que más escucho cuando alguien viene por esto es "pensaba que tocaba aguantar hasta el parto". Y no: dormir mal nueve meses no viene en el pack. Lo primero que hacemos en la visita es separar si el dolor es lumbar o de cintura pélvica, porque no se tratan igual y las pautas de la noche cambian bastante según cuál de los dos sea. A partir de ahí, lo habitual es combinar el apoyo bien montado, el giro en bloque y trabajo manual suave sobre la pelvis, sin prometerte de antemano un número de sesiones que nadie puede saber sin explorarte. Y si pasados dos o tres meses del parto el dolor sigue ahí, tampoco lo normalices. En nuestras consultas de fisioterapia en Barcelona y de fisioterapia en Madrid tratamos este dolor con las posturas y las técnicas adaptadas al trimestre en el que estés: puedes venir en cualquier momento del embarazo, y siempre con tu obstetra o tu matrona al corriente.

Preguntas frecuentes sobre dormir embarazada con dolor de espalda

¿Es malo dormir boca arriba estando embarazada?

En la primera mitad no suele dar problemas. En el tercer trimestre conviene evitar pasar mucho rato boca arriba, porque el peso del útero puede comprimir la vena cava y provocar mareo o bajada de tensión, además de cargar la zona lumbar. Si te despiertas boca arriba, gírate y sigue durmiendo.

¿Tengo que dormir siempre sobre el lado izquierdo?

El izquierdo es el más recomendado porque facilita el retorno venoso, pero el derecho también es válido y alternar entre los dos es lo normal, sobre todo si la cadera de apoyo empieza a doler. Lo importante es dormir de lado en la segunda mitad del embarazo, no clavarte en una única postura toda la noche.

¿Merece la pena comprar una almohada de embarazo?

No es imprescindible, pero ayuda. Una almohada larga o en forma de U mantiene a la vez el cojín entre las rodillas, el apoyo de la tripa y el tope de la espalda, y se gira contigo. Si no quieres gastar, dos almohadas normales y una manta enrollada cumplen la misma función.

¿Por qué me duele más por la noche que durante el día?

Durante el día la musculatura sostiene la pelvis y la zona lumbar; por la noche se relaja y las articulaciones, más laxas por los cambios hormonales del embarazo, se quedan sin ese apoyo. Además pasas horas en la misma postura y cada giro tracciona de la pelvis con el peso de la tripa. Por eso el apoyo con cojines y la forma de girarte marcan tanta diferencia.

¿Puedo tomar algo para el dolor o para dormir?

No tomes ningún fármaco ni suplemento por tu cuenta durante el embarazo: cualquier medicación la pauta tu médico o tu matrona. El calor local suave, una rutina regular antes de acostarte y el trabajo manual y de ejercicio con un profesional son las vías seguras para mejorar el descanso.

¿El dolor de espalda se irá después del parto?

En la mayoría de los casos mejora mucho en las primeras semanas tras el parto, cuando el cuerpo recupera su equilibrio hormonal y mecánico. Si el dolor lumbar o pélvico sigue ahí pasados dos o tres meses, conviene valorarlo y tratarlo: no es normal instalarse en ese dolor por haber sido madre.

Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata

«Ser fisioterapeuta es estar comprometido con el paciente: estar ahí y prepararse para una persona que confía en ti y deja su salud en tus manos.»

Escrito y revisado por Enric Gallofré, fisioterapeuta y osteópata colegiado nº 11099 (Col·legi de Fisioterapeutes de Catalunya).

Director de las Clínicas de Fisioterapia y Osteopatía Enric Gallofré en Barcelona y Madrid: más de 12.000 pacientes atendidos, 554 reseñas (4,9/5) en Barcelona y 270 reseñas (4,9/5) en Madrid, Doctoralia Awards 2018 y 2019.

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