
Las bajas por dolor de espalda, de cuello, de hombro o de muñeca tienen algo en común que no tienen las de una gripe o una fractura: casi ninguna empieza de golpe. Empiezan semanas antes, como una molestia que se aguanta, y se convierten en baja cuando ya no se aguanta. La reincorporación sin revisar el puesto o adaptar las tareas puede favorecer una recaída.
Ahí, en las semanas de antes y en las de después, es donde se pierden los días. Y ahí es donde un servicio de fisioterapia en la empresa actúa.
Dónde se pierden los días
- Antes de la baja. Entre el primer dolor y el primer tratamiento pasan semanas de espera, automedicación y rendimiento a medias. La atención temprana permite valorar el problema antes de que lleve más tiempo limitando la actividad.
- Durante. El reposo debilita, el miedo al movimiento crece y la vuelta se aleja. Una baja por lumbalgia que se pasa en el sofá dura más que la misma baja con tratamiento y movimiento desde el primer día. Lo explicamos en baja laboral por lumbalgia.
- En la vuelta. Volver al mismo puesto sin una adaptación progresiva puede favorecer una recaída, y la segunda baja suele ser más larga que la primera.
Las cuatro palancas
| Palanca | Qué hace la fisioterapia en la empresa | Qué cambia |
|---|---|---|
| Atención temprana | Consulta en días, en las instalaciones o con acceso preferente en clínica, abierta a quien empieza a tener dolor | El dolor se trata cuando es de una semana, no de dos meses |
| Mantener la actividad | Tratamiento y pauta de ejercicio para seguir trabajando con el dolor bajo control, cuando es posible | Menos bajas que empiezan y menos reposo que debilita |
| Ajuste del puesto | Revisión de la silla, la pantalla, la carga o la herramienta con la persona, y adaptación temporal de las tareas que disparan el dolor | Se trata la causa, no solo el síntoma |
| Vuelta acompañada | Plan de reincorporación progresiva tras la baja, coordinado con el médico y la empresa | Menos recaídas, que son la parte más cara |
Los puestos donde más se nota
- Pantalla y oficina. Dolor lumbar por horas sentado, cervicalgia y molestias de muñeca y mano. Casi siempre mejoran con ajuste del puesto, pausas y ejercicio. Ver dolor lumbar al estar sentado, qué hacer con el dolor de cervicales y síndrome del ratón.
- Repetitivo y de herramienta. Epicondilitis, tenosinovitis y túnel carpiano, que si se dejan avanzar dan bajas largas. Ver baja laboral por epicondilitis y baja por túnel carpiano.
- Carga y almacén. Lumbalgia mecánica y dolor de hombro, donde la técnica de carga y la fuerza de la plantilla pesan tanto como el puesto. Ver dolor lumbar.
- De pie mantenido. Sobrecargas de pie, pierna y espalda baja, con calzado y superficies que a menudo se pueden mejorar.
- Con lesiones fuera del trabajo. Un esguince del fin de semana también se convierte en días perdidos, y su duración depende del puesto. Ver baja laboral por esguince de tobillo.
La vuelta al trabajo: cómo se acompaña
La reincorporación es el momento que decide si la baja termina o solo se interrumpe. Un plan de vuelta progresiva concreta, semana a semana, qué tareas se hacen y cuáles se adaptan, cuánto dura la adaptación y qué criterios marcan la vuelta completa. Se acuerda entre la persona, el médico que lleva la baja, la empresa y el fisioterapeuta, y se revisa. Es sencillo de organizar y es lo que más reduce las segundas bajas.
Lo que este servicio no es
- No da ni quita bajas. Eso lo hace el médico de familia o el de la mutua. El fisioterapeuta informa de la evolución funcional cuando la persona lo autoriza.
- No sustituye al servicio de prevención, que evalúa los riesgos del puesto, ni a la mutua, que gestiona las contingencias profesionales. Trabaja con los dos.
- No atiende todo. Las lesiones traumáticas, las enfermedades sistémicas y las señales de alarma van por su vía, y parte del trabajo es reconocerlas y derivarlas.
Cómo medir el efecto
- Días de baja por causa musculoesquelética, el año del servicio frente al anterior.
- Número de bajas nuevas por esa causa y duración media de cada una.
- Recaídas en los seis meses siguientes a una vuelta.
- Tiempo desde el primer dolor hasta la primera consulta.
- Qué puestos concentran las consultas, para prevención.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Actuar solo cuando la persona ya está de baja | Abrir la consulta a quien empieza a tener dolor |
| Recomendar reposo hasta que se pase | Mantener la actividad con el dolor bajo control y ajustar tareas |
| Reincorporar de golpe al puesto de siempre | Plan de vuelta progresiva por escrito |
| Tratar el dolor sin mirar el puesto | Revisar el puesto con la persona: es donde está la causa |
| Medir el absentismo total | Medir por causa musculoesquelética: es lo que el servicio puede cambiar |
Cómo lo hacemos nosotros
Servicio en las instalaciones de la empresa o en nuestras clínicas, con las cuatro palancas de esta guía y con un piloto medible como primer paso. Qué incluye y cómo pedir una propuesta está en fisioterapia para empresas en Barcelona y en fisioterapia para empresas en Madrid. Lo que aporta el servicio más allá de las bajas, en fisioterapia en la empresa: qué aporta.
Mi opinión como fisioterapeuta
Cuando una empresa me pregunta cómo reducir sus bajas por espalda, conviene revisar cuánto tarda en recibir atención una persona con dolor lumbar. La respuesta casi siempre se cuenta en semanas, y ahí está la mitad del problema. La otra mitad está en la vuelta, en ese lunes en que se regresa al mismo puesto como si nada hubiera pasado.
Ninguna de las dos cosas exige grandes inversiones. Exigen que haya alguien cerca, pronto, que trate y que mire el puesto. El servicio busca facilitar atención temprana y la revisión del puesto de trabajo.
Preguntas frecuentes sobre reducir las bajas laborales con fisioterapia
¿Cómo ayuda la fisioterapia a reducir las bajas laborales?
Actuando en los cuatro puntos donde se pierden los días: atendiendo el dolor en su primera semana en lugar de en la cuarta, manteniendo a la persona activa y en su puesto con ajustes en vez de en reposo, adaptando temporalmente las tareas que disparan el dolor, y acompañando la vuelta tras una baja para que no recaiga.
¿Qué bajas son las que más se pueden evitar?
Las de dolor lumbar y cervical mecánico, las de hombro por trabajo con los brazos elevados, las de codo y muñeca en puestos repetitivos y las sobrecargas de pie. Son las más frecuentes y las que mejor responden a la atención temprana y al ajuste del puesto. Las lesiones traumáticas y las enfermedades no musculoesqueléticas siguen otro camino.
¿El fisioterapeuta de empresa da o quita bajas?
No. La baja y el alta las decide el médico de familia o el de la mutua. El fisioterapeuta trata, ajusta el puesto e informa de la evolución funcional cuando la persona lo autoriza, y eso ayuda a que las decisiones se tomen con más información, pero no las toma.
¿Por qué las bajas por espalda duran tanto?
Porque se combinan tres cosas: el tiempo que se tarda en recibir tratamiento, el reposo que se guarda mientras tanto y que debilita, y el miedo a volver a un puesto que no ha cambiado. Actuar sobre las tres es lo que acorta la baja; actuar solo sobre el dolor, no.
¿Qué es una vuelta al trabajo progresiva?
Reincorporarse con tareas o jornada adaptadas durante unas semanas, con un plan escrito de qué se hace cada semana y cuándo se vuelve a la normalidad, acordado entre la persona, la empresa, el médico y el fisioterapeuta. Reduce las recaídas, que son la parte más cara de las bajas musculoesqueléticas.
¿Cuánto se tarda en ver resultados?
En la atención individual, semanas: quien empieza a tratarse en la primera semana de dolor suele resolverlo sin llegar a la baja. En los indicadores de la empresa, un ejercicio completo: se compara el año con el servicio frente al anterior, por causa musculoesquelética, para que el efecto no se confunda con el azar.