
La osteopatía tiene fama de suave y, en general, lo es. Pero incluye técnicas de impulso, las que producen el chasquido, que aplicadas sobre un hueso frágil, una articulación inestable o una enfermedad que no es mecánica pueden hacer daño. Por eso existe una lista de contraindicaciones, y por eso importa entenderla bien.
La idea que ordena toda la lista: contraindicado significa que no se manipula, no que no se pueda tratar. La mayoría de las situaciones que verás debajo cierran la puerta a las técnicas de impulso y la dejan abierta a las suaves. Y unas pocas obligan a algo previo: ir al médico antes de tocar nada.
Qué técnicas se contraindican y cuáles no
La osteopatía trabaja con dos familias de técnicas. Las directas o de impulso, un movimiento rápido y corto sobre una articulación, que son las que llevan casi toda la lista de contraindicaciones. Y las suaves, movilización lenta, trabajo de tejidos blandos, técnicas de energía muscular y funcionales, que tienen muchas menos limitaciones. Las distintas técnicas están explicadas en técnicas de osteopatía.
Cuando en consulta decimos que algo está contraindicado, casi siempre hablamos de la primera familia. La pregunta que sigue es siempre la misma: qué se puede hacer en su lugar.
Contraindicaciones absolutas de la manipulación
En estas situaciones no se aplica ninguna técnica de impulso sobre la zona afectada, y en varias de ellas lo primero es la valoración médica:
- Fractura reciente o sospecha de fractura, incluidas las vertebrales por aplastamiento en personas mayores.
- Tumor óseo o metástasis, y antecedente de cáncer con un dolor nuevo sin explicación.
- Infección ósea o articular, y cualquier dolor con fiebre.
- Osteoporosis grave o tratamiento prolongado con corticoides, por la fragilidad del hueso. Lo que sí se puede hacer está en osteoporosis: el ejercicio que fortalece los huesos.
- Inestabilidad de las vértebras cervicales altas, como ocurre en la artritis reumatoide avanzada, el síndrome de Down o tras un traumatismo.
- Signos neurológicos progresivos: pérdida de fuerza que avanza, torpeza en las manos, alteración de la marcha, problemas de esfínteres. Apuntan a una compresión de la médula o de la cola de caballo. La mielopatía cervical es el ejemplo típico.
- Síntomas al girar o extender el cuello: mareo, visión doble, dificultad para hablar o tragar, hormigueo en la cara. Pueden indicar un problema de las arterias que suben al cerebro y contraindican por completo la manipulación cervical.
- Aneurisma conocido de la aorta o de las arterias cervicales.
- Trastornos graves de la coagulación o anticoagulación intensa, por el riesgo de sangrado.
Contraindicaciones relativas: se adapta la técnica
Aquí la manipulación se evita o se modifica, y el tratamiento se hace con técnicas suaves:
| Situación | Qué se evita | Qué se hace en su lugar |
|---|---|---|
| Hernia discal con dolor irradiado agudo | El impulso sobre el segmento afectado | Movilización, tejidos blandos y ejercicio; el impulso se reserva para cuando no hay síntomas en el brazo o la pierna. Ver hernia discal cervical |
| Latigazo cervical reciente | Cualquier técnica de impulso en el cuello las primeras semanas | Movimiento activo progresivo y técnicas suaves. Ver latigazo cervical |
| Embarazo | Impulsos sobre lumbares y pelvis, presión abdominal | Técnicas adaptadas en decúbito lateral; es uno de los motivos de consulta más frecuentes |
| Osteopenia y personas mayores | Impulsos sobre la columna dorsal y las costillas | Movilización lenta y ejercicio de fuerza |
| Hiperlaxitud e hipermovilidad | Manipular articulaciones que ya se mueven de más | Estabilización y fuerza. Ver síndrome de Ehlers-Danlos |
| Artrosis avanzada | Impulsos sobre la articulación degenerada | Movilización dentro del rango y ejercicio |
| Anticoagulantes a dosis habituales | Técnicas profundas sobre tejidos blandos y el impulso | Técnicas suaves y valoración del riesgo con el médico |
| Niños | Impulsos sobre el cráneo y la columna | Técnicas suaves y, sobre todo, valorar si hace falta tratar |
Señales de alarma antes de una sesión
Hay síntomas que no son un dolor mecánico y que se revisan con el médico antes de cualquier tratamiento manual:
- Dolor que no cambia con la postura ni el movimiento, que despierta por la noche o que va a más semana tras semana.
- Fiebre, pérdida de peso sin explicación o cansancio intenso junto al dolor.
- Pérdida de fuerza o de sensibilidad que avanza, torpeza en las manos o inestabilidad al caminar.
- Dificultad para controlar la orina o las heces, o adormecimiento en la zona genital.
- Mareo, visión doble o dificultad para hablar al mover el cuello.
- Dolor tras una caída o un accidente, sobre todo en personas mayores o con osteoporosis.
Cuando no está contraindicada pero tampoco es el tratamiento
Hay problemas en los que la osteopatía se puede aplicar sin riesgo y aun así no es lo que los resuelve. Las tendinopatías necesitan carga progresiva, no manipulación; lo explicamos en tratamiento de las tendinopatías. La rehabilitación tras una cirugía necesita ejercicio pautado. Y el dolor persistente necesita un abordaje que va bastante más allá de la camilla. En esos casos la osteopatía puede acompañar, pero no sustituir.
Tampoco es una herramienta para "colocar" nada que se haya salido: las vértebras no se desplazan y vuelven con un chasquido, y quien lo promete no está describiendo lo que hace. Sobre lo que pasa al crujir, ¿es malo crujirse el cuello?.
Cómo lo hacemos en consulta: la valoración previa
Ninguna técnica se aplica sin una valoración antes. Preguntamos por la historia completa, medicación, operaciones, enfermedades y antecedentes familiares, buscamos las señales de alarma, exploramos el movimiento y la respuesta neurológica cuando hace falta, y solo entonces se decide qué técnica corresponde a esa persona ese día. Cuando algo no encaja, se deriva al médico antes de tratar.
Esto vale igual en nuestra consulta de osteopatía en Barcelona y en la de osteopatía en Madrid. Y es lo que conviene exigir en cualquier otra: quién te trata, qué te ha preguntado antes y qué hace si algo no cuadra. Lo desarrollamos en fisioterapeuta, osteópata y quiropráctico.
Errores frecuentes (y qué hacer en su lugar)
| Error habitual | Qué hacer en su lugar |
|---|---|
| Pensar que contraindicado significa que no hay tratamiento | Preguntar qué técnicas sí se pueden usar: casi siempre las hay |
| No mencionar los anticoagulantes, los corticoides o un cáncer antiguo | Contarlo todo en la primera sesión, aunque parezca lejano |
| Pedir "que me crujan el cuello" con mareo al girarlo | Describir el mareo: es un motivo para no manipular y para valorar |
| Tratar con manipulación una hernia con dolor en el brazo | Técnicas suaves y ejercicio hasta que el síntoma irradiado cede |
| Someterse a una manipulación sin que nadie haya preguntado nada | Exigir la valoración previa; sin ella, no |
Mi opinión como fisioterapeuta y osteópata
La revisión de contraindicaciones forma parte de la valoración que permite elegir la técnica adecuada. Según el resultado de la valoración, puede ser necesario adaptar la técnica o descartar su aplicación.
Lo que sí me preocupa es la manipulación sin valoración. Antes de aplicar una técnica es necesario valorar sus indicaciones, contraindicaciones y riesgos.
Preguntas frecuentes sobre las contraindicaciones de la osteopatía
¿Cuáles son las contraindicaciones de la osteopatía?
Las absolutas para la manipulación son las que hacen frágil el hueso o inestable la articulación, o las que apuntan a una enfermedad que no es mecánica: fractura reciente, tumor o metástasis, infección ósea o articular, osteoporosis grave, inestabilidad de las vértebras cervicales altas, signos neurológicos progresivos, síntomas de mareo o visión doble al girar el cuello, aneurisma y trastornos graves de la coagulación. En esos casos no se manipula.
¿Contraindicado significa que no puedo recibir osteopatía?
Significa que no se aplican las técnicas de impulso, las que producen el chasquido. La mayoría de las contraindicaciones lo son de la manipulación, no del tratamiento: con técnicas suaves de movilización y de tejidos blandos se puede tratar a muchas de esas personas, y en otras lo que toca es derivar al médico antes de tocar nada.
¿Se puede hacer osteopatía con una hernia discal?
Sí, con técnica adaptada. La hernia con dolor irradiado y agudo es una contraindicación relativa para la manipulación del segmento afectado, no para el tratamiento: se trabaja con movilización, tejidos blandos y ejercicio, y se evita el impulso mientras haya síntomas en el brazo o la pierna.
¿Es segura la manipulación cervical?
La manipulación cervical requiere una valoración previa para revisar las contraindicaciones y los riesgos. Ante mareo, visión doble, dificultad para hablar o hormigueo en la cara al girar el cuello, no se manipula y se deriva.
¿Puedo hacer osteopatía si estoy embarazada?
Sí, con técnicas adaptadas y evitando las manipulaciones de impulso sobre la zona lumbar y la pelvis y cualquier presión sobre el abdomen. Es uno de los motivos de consulta más frecuentes en osteopatía, sobre todo por dolor lumbar y de pelvis.
¿Qué debo contar antes de la primera sesión?
La medicación que tomas, sobre todo anticoagulantes y corticoides, y tus antecedentes de salud: operaciones, fracturas, enfermedades reumáticas, cáncer aunque sea antiguo, osteoporosis, embarazo y cualquier síntoma que no encaje con un dolor mecánico, como fiebre, pérdida de peso, dolor nocturno o problemas de esfínteres.